En los últimos días se conoció la decisión del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de avanzar con la concesión de las radios AM 1110 La Once Diez, FM 92.7 La 2×4 y el Canal de la Ciudad. Se trata de una medida que genera una profunda preocupación entre más de 400 trabajadores y trabajadoras.
No es un tema menor: esta decisión pone en riesgo el acceso a la cultura de miles de personas y compromete espacios fundamentales para la difusión de la música ciudadana y de las expresiones artísticas en todas sus formas.
Quiénes somos
AM 1110 La Once Diez está próxima a cumplir 100 años. Fue creada en 1927 por la soprano Regina Pacini de Alvear con una idea tan simple como transformadora: llevar la música del Teatro Colón, hasta entonces reservada para unos pocos, a todos los hogares. Ese hito marcó un antes y un después en la historia de la radiofonía. Hoy, la emisora continúa con ese legado, con transmisiones desde el Colón, la Feria Internacional del Libro y la Exposición Rural, entre otros eventos centrales de la cultura.
Su programación ha sido reconocida de manera sostenida. En 2024 obtuvo el Martín Fierro de Radio al Mejor programa cultural por “Libros que muerden”. A lo largo de los años, figuras del teatro, el cine y la televisión encontraron allí un espacio de difusión, consolidando una agenda cultural plural y de calidad.
La 2×4 FM 92.7, recientemente cumplidos sus 25 años, es una radio pública dedicada íntegramente al tango, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2009. Desde su creación, se consolidó como un espacio clave para la difusión del género en todas sus expresiones: desde las grandes orquestas hasta las nuevas corrientes contemporáneas.
Con una programación reconocida y figuras destacadas, la emisora transmite recitales en vivo, cubre el Mundial de Tango y sostiene un espacio permanente para nuevos artistas, manteniendo viva una de las identidades culturales más profundas de la Ciudad.
El Canal de la Ciudad, creado en 2003 (originalmente como Ciudad Abierta), combina información, producción propia y contenidos culturales, con una mirada plural sobre la vida cotidiana porteña. Su alcance en televisión abierta, cable y plataformas digitales lo convierte en una herramienta clave de comunicación pública.
Una decisión que pone en riesgo la cultura
El intento de concesión de estos medios no solo afecta a sus trabajadores y trabajadoras: pone en riesgo la pluralidad de voces, el acceso democrático a la información y la representación cultural de la identidad porteña.


