El miércoles 4 de febrero los integrantes del sector audiovisual integrados en el EAN se presentaron en la Cámara de Diputados de la Nación, junto a legisladores de distintas fuerzas políticas para explicar su preocupación sobre los artículos 195 y 196 del proyecto de ley de reforma laboral, reenumerados como artículos 210 y 211 bajo el título de “Derogaciones, en el Dictamen de la Comisión de Trabajo y Previsión que, de aprobarse implicarán el desfinanciamiento total del Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). Estos artículos afectarían también a la Televisión Pública y a Radio Nacional.
El artículo 210 elimina del Fondo de Fomento Cinematográfico administrado por el INCAA, dos fuentes de recursos básicos: el 10 % sobre el precio de las entradas de cine y el 25% del impuesto que las empresas de servicios de comunicación audiovisual pagan por el uso del espectro radioeléctrico. Por otra parte, el artículo 211 elimina la asignación específica del mismo impuesto, en este caso, para el INCAA y Radio y Televisión Argentina.
El diputado Esteban Paulón (Provincias Unidas) fue el anfitrión de la conferencia de la que participaron otros legisladores, entre ellos, Nicolás del Caño y Romina Pla, ambos del FIT, y María Inés Zigarán (Provincias Unidas). Paulón advirtió sobre el impacto negativo que tendría esta reforma en términos de financiamiento para el sector audiovisual nacional.
Por parte del EAN estuvieron presentes Carlos Jaureguialzo, directivo de DAC (Directores Argentinos Cinematográficos), Daniel Pensa del CAIC (Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica); Inés de Oliveira Cézar, guionista y directora; la cineasta Amparo Aguilar, presidenta del PCI (Producción Cine Independiente); Vanesa Pagani, presidenta de APIMA (Asociación de Productores Independientes), Virna Molina de RDI (Realizadores Integrales de Cine Documental); Vanesa Ragone (productora ganadora del Oscar por “El secreto de sus ojos”), Milagros Alarcón (productora audiovisual de Santa Fe), Ingrid Urrutia (ATE-INCAA), el director Juan Carlos Desanzo y Miguel Ángel Diani, presidente de Argentores, entre otros y otras.

El documento presentado ante los legisladores, leído por varios de los presentes, expresa lo siguiente:
“Desde el EAN, el Espacio Nacional Audiovisual, integrado por las entidades más representativas del Cine y el Audiovisual Nacional, hemos convocado a esta conferencia de prensa para advertir sobre las graves consecuencias que tendría la aprobación de dos artículos incluidos en el proyecto de “Ley de Modernización Laboral”, que afectarían directamente al INCAA, a la TV Pública y a Radio Nacional.
Estos dos artículos, que no guardan relación con las cuestiones laborales del proyecto, se encuentran al final del mismo y generan seria preocupación por su impacto en instituciones con décadas de trayectoria.
Radio Nacional fue creada en 1937, la TV Pública en 1951 —primero como LR3 Radio Belgrano Televisión, luego Canal 7—, y el INCAA en 1957, mediante decreto ley para la regulación y el fomento de la actividad cinematográfica, consolidado posteriormente mediante la ley 17.741 de 1968, reformada en 1994.
El proyecto propone eliminar las fuentes de financiamiento específicas de estas instituciones, lo que en la práctica las dejaría sin capacidad operativa y, en el caso de la TV Pública y Radio Nacional, abriría la posibilidad de privatización.
El problema concreto:
El artículo 210 del dictamen elimina del Fondo de Fomento Cinematográfico que administra el INCAA dos fuentes de recursos fundamentales: el 10% sobre el precio de las entradas de cine y el 25% del gravamen que pagan los servicios de comunicación audiovisual por el uso del espacio radioeléctrico; complementariamente el artículo 211 elimina la asignación específica del mismo gravamen para el INCAA, la TV Pública y Radio Nacional.
La Ley de Cine establece que estos recursos están destinados a financiar los gastos del INCAA y, fundamentalmente, el fomento de la producción nacional a través de créditos y subsidios.
Durante el debate en comisiones, en diciembre pasado, se argumentó que el gobierno se opone a los impuestos de asignación específica. Sin embargo, el dictamen actual contradice este argumento: dado que no se deroga el impuesto completo, ni se eliminan las otras muchas asignaciones específicas vigentes. Solo se desfinancian el INCAA, la TV Pública y Radio Nacional. Una contradicción que revela la intención.
Además, se afirmó que los recursos previstos en el Presupuesto Nacional serían similares a los actuales. Sin embargo, para 2026 las previsiones son aproximadamente $19.000 millones inferiores a lo proyectado por el propio INCAA.
Las consecuencias son irreparables:
La producción audiovisual requiere previsibilidad financiera a largo plazo. Una película o serie necesita varios años de desarrollo y financiamiento. Sin certeza sobre los fondos disponibles, esta industria no puede subsistir.
En términos concretos, la aprobación de estos artículos provocaría:
1- Pérdida masiva de empleo registrado Cientos de miles de puestos de trabajo anuales están en riesgo en toda la cadena de valor: trabajadores del sector audiovisual y proveedores de bienes y servicios. Estudios del BID y Netflix demuestran el efecto multiplicador del empleo en este sector.
2- Retroceso federal Más de 10 provincias argentinas sostienen políticas públicas para impulsar la industria audiovisual local por su impacto económico. Sin la complementación del INCAA, estas políticas se vuelven inviables, perdiendo las inversiones ya realizadas y afectando el desarrollo turístico que las producciones promueven.
3- Pérdida de mercados internacionales Se interrumpiría la presencia del cine argentino en festivales internacionales prestigiosos, donde ha conseguido reconocimiento y apertura de mercados para nuestras producciones.
4- Dependencia cultural y económica La producción audiovisual nacional quedaría exclusivamente en manos del financiamiento de plataformas de streaming extranjeras.
5- Daño económico comprobable Según estudios del propio INCAA, por cada peso que se deja de invertir en el Fondo de Fomento, la economía argentina pierde $5,4 en Valor Bruto de Producción.
Según el BID, la inversión en producción audiovisual:
- Multiplica entre 1,7 y 2,4 veces la inversión inicial
- Genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos
- Dinamiza sectores como hotelería, gastronomía, transporte y turismo
- Exporta servicios y atrae divisas
Nuestra preocupación adicional:
Estos artículos vienen incluidos al final de un extenso proyecto de 200 artículos sobre legislación laboral. Existe el riesgo de que, por agotamiento del debate, sean aprobados sin la discusión profunda que merecen.
Por todo esto, solicitamos respetuosamente a los Senadores que retiren del tratamiento del proyecto, o rechacen, los artículos 210 y 211 del dictamen.
El fomento del cine nacional no es un gasto; es una inversión que genera riqueza, trabajo e identidad.
No se trata solo de cultura; se trata de industria, de empleos y de desarrollo federal”.
LA PALABRA DEL PRESIDENTE DE ARGENTORES
El presidente de Argentores, Miguel Ángel Diani expresó: “Argentores es una sociedad que representa a los guionistas y dramaturgos de nuestro país y a todos los guionistas del mundo a través de convenios internacionales. Por eso, de alguna manera, voy a hablar por todos ellos. Cuando uno ve una obra audiovisual en un cine, en la televisión o en una plataforma, está viendo el final de un trabajo que llevó muchos años de realización. Un trabajo que se inicia con una idea, que se transforma en un guion, y que luego entra en la etapa de realización y posteriormente de comunicación pública. Este recorrido no es lineal. Un guion pasa por muchas versiones, por muchas reescrituras, hasta convertirse en esa herramienta creativa que posibilitará, entre otras cosas, la gestión de recursos. La mayoría de los países con industrias audiovisuales desarrolladas, como Francia, Alemania, España, Italia, Dinamarca, Suecia, Polonia, Croacia, Inglaterra, Chile, Uruguay, Brasil, Colombia, México; los estados de EE. UU. (como Georgia, California, Nueva York, Luisiana, Illinois y Nuevo México), India, Japón y Corea del Sur, subsidian el sector mediante fondos públicos, incentivos fiscales y cash rebates, porque para incentivar la inversión privada en esta industria de riesgo, como es la cinematográfica, se necesita ese primer impulso del estado. Sin guion no hay proyecto, sin apoyo estatal, sin apoyo al desarrollo de un proyecto, la contratación a los guionistas se ve afectada de tal forma que los obliga a convertirse involuntariamente en los primeros inversores, ya que las contrataciones son a muy bajo valor o directamente no existen. Con los concursos no alcanza. Una película genera la creación de otra. Sin continuidad no hay futuro. Insistimos una vez más en nuestro reclamo: senadores y senadoras, no contribuyan a la muerte del cine y el audiovisual argentino”.
Vanesa Pagani, como productora independiente, destacó: “Hay un discurso, por parte del Estado, de que recibimos dinero y nos vamos de vacaciones cuando en realidad nosotros invertimos mucho dinero y damos trabajo para hacer películas”. Un representante histórico del cine nacional como Juan Carlos Desanzo se presentó como un sobreviviente de “La hora de los hornos” mientras que la documentalista Virna Molina se refirió a la importancia del cine argentino y sus más de cien años de tradición. “Esto es importante por los que nos antecedieron y mucho más importante por los que vienen”.
Además, en la conferencia de prensa se destacó el apoyo de 600 personalidades del sector audiovisual a este documento, entre ellos Juan José Campanella, Guillermo Francella, Adrián Suar, Claudia Piñeiro, Mercedes Morán (presente en el recinto junto a Julieta Díaz, Alejandra Flechner, Luis Ziembrowski, Marcelo Piñeyro), Cecilia Roth, Cristina Banegas, como así también, según leyó Daniel Pensa, una carta del FIPCA (Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos asociados) expresando su preocupación por el tema, al igual que muchos productores de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.
El Espacio Audiovisual Nacional (EAN) está conformado por APIMA – Asociación de Productores/as Independientes de Medios Audiovisuales; ARGENTORES – Sociedad General de Autores/as de Argentina; CADICINE – Cámara Argentina de Distribuidores Independientes Cinematográficos; CAIC – Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica; CAPPA – Cámara Argentina de Productoras Pymes Audiovisuales; CDC – Colectivo de Cineastas; DAC – Asociación General de Directores/as Autores/as Cinematográficos y Audiovisuales; PCI – Proyecto Cine Independiente y RDI – Realizadores Integrales de Cine Documental).


