Nuestra entidad, como parte del Espacio Audiovisual Nacional (EAN), se movilizó en defensa de las asignaciones específicas que financian el cine y la cultura. La comunidad rechazó la maniobra de posponer la eliminación del Fondo de Fomento hasta 2028 y exigió la supresión definitiva de los artículos que amenazan la soberanía audiovisual.
En una jornada decisiva para el futuro de nuestra cultura, Argentores marchó en el mediodía de ayer al Congreso de la Nación junto a las entidades que conforman el Espacio Audiovisual Nacional (EAN). Mientras en el Senado se trataba la Ley de Bases y la reforma laboral, la comunidad autoral y audiovisual se concentró frente al histórico Cine Gaumont para decir NO al desfinanciamiento del INCAA.
La movilización tuvo un objetivo claro y urgente: el rechazo absoluto a los artículos 210 y 211 del proyecto de ley, los cuales proponen derogar las asignaciones específicas que son el motor del cine nacional, poniendo en jaque miles de puestos de trabajo y la continuidad de nuestras historias en la pantalla.
ALERTA POR LA “TRAMPA” DEL 2028
Si bien el Boletín Oficial comunicó recientemente que la eliminación del Fondo de Fomento Cinematográfico se pospone hasta el 1° de enero de 2028, desde el EAN y Argentores advertimos que esto no es una solución, sino una sentencia a plazo. Esta maniobra legislativa busca que los fondos caduquen automáticamente dentro de dos años, replicando la angustiante situación que el sector ya tuvo que revertir en 2023.
“Seguimos totalmente firmes con el rechazo y exigimos que saquen esos dos artículos de la ley”, declararon los referentes del EAN durante la concentración. No se trata de negociar una fecha de vencimiento para nuestra industria, sino de garantizar su fomento de manera permanente y previsible.
UNIDAD EN LA ACCIÓN
La columna, integrada por autores, directores, actores, técnicos y productores, se unió a una jornada masiva en defensa del trabajo y la cultura argentina. La presencia de dirigentes de Argentores en la primera línea reafirma el compromiso de nuestra entidad: defender el derecho de autor es, ante todo, defender la existencia de la obra y las herramientas que la hacen posible.
La industria audiovisual no pide privilegios, exige el cumplimiento de derechos adquiridos y el sostenimiento de un modelo de fomento que es ejemplo en el mundo y pilar de nuestra identidad nacional.







