Con profundo pesar, despedimos a nuestra socia María José Campoamor, guionista, dramaturga, docente y actriz de una extraordinaria trayectoria en nuestro país, quien falleció el pasado 8 de febrero, a los 79 años. Desde Argentores enviamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y colegas en este difícil momento.
Nacida en Francia, María José Campoamor adoptó a la Argentina como su hogar definitivo cuando en 1950, con apenas tres años, se radicó en nuestro país junto a sus padres, razón por la cual siempre se consideró argentina.
En nuestro país desarrolló una carrera polifacética que la llevó a destacar como actriz, docente y, fundamentalmente, como una de las autoras más respetadas de nuestra industria. Socia activa de Argentores con más de 41 años de antigüedad, su labor no terminó en el papel: dedicó gran parte de su vida a la formación de nuevas generaciones, dictando cátedras de Guion de Televisión y Dramaturgia tanto en ámbitos públicos como privados.
Su pluma recorrió géneros tan diversos como la telenovela clásica, el drama unitario y el teatro infantil.
En televisión ha escrito más de 1.500 horas de televisión en producciones locales, muchas de las cuales han sido emitidas también en el exterior. Entre las obras en las que participó como guionista o coguionista se encuentran “Pelito”; “Sinfonía Pastoral”, capítulo del ciclo “Cuentos para ver”; “Polenta”; “Hombres de ley”; “La bonita página”; “Personas y personajes”; el unitario “Di Maggio”; la recordada telenovela “La extraña dama”; el ciclo “Atreverse”; la telenovela “Corazones de fuego” (en coproducción con RAI); coautora de “Desde adentro”; “Diosas y reinas”; “El amor tiene cara de mujer” (original de Nené Cascallar, en coproducción con Televisa de México); “Jugo azul de uvas”; participación autoral en “Alta comedia” y “Chiquititas”; coautora junto a Ana Montes de “Amor sagrado”; y “Como vos y yo”.
En teatro, su obra “008 se va con la murga” es un referente dentro del teatro para las infancias, mientras que piezas como “Finisterre”, “Buenos personas” y “Gritos y susurros” demostraron su capacidad para el drama profundo.
Sus trabajos profesionales han merecido los premios Argentores, Prensario, Martín Fierro, Ondas de Barcelona, Augusto de Plata de Zaragoza y la Mención Especial de Obras de Teatro del Tercer Mundo, organizado por la UNESCO.


