Una sociedad creada por los Autores, de los Autores, y para los Autores

 

Antecedentes 

Hacia fines del siglo XIX los autores argentinos, si bien encontraban elencos nacionales para estrenar sus obras, se veían desprotegidos en cuanto a sus derechos intelectuales,  los cuales, ante la falta de una normativa legal y de una sociedad que los representara, estaban a merced de los empresarios de turno.

Las obras se compraban por importes muchas veces irrisorios comparados a las grandes ganancias que sacaban de ellos los Teatros. El propio Florencio Sánchez, quien murió en la pobreza en un Hospital de Milán, es un ejemplo de la injusta situación que padecieron por entonces los dramaturgos rioplatenses.

El autor Enrique García Velloso fue uno de los que más defendía esta lucha por conseguir el reconocimiento del derecho autoral, y fruto de su propia iniciativa se dieron dos intentos, que si bien fueron fallidos, sentaron precedente.

El primero fue en 1901 al crearse la Sociedad de Artistas Líricos Dramáticos.

El segundo en 1907 con la fundación de la Sociedad de Autores Dramáticos y Líricos  la cual encaró el problema con los empresarios solicitando que le fueran escuchados sus reclamos, pues en caso contrario retirarían su repertorio. Esto se concretó, y se produjo la primera huelga autoral que, aunque fracasó, mostró la decisión de los autores de luchar por la obtención del reconocimiento de sus derechos.

11/9/1910 – Fundación

George Clemenceau, prestigioso escritor francés y líder socialista, quien, con motivo del centenario de nuestro país, se hallaba en Buenos Aires invitado especialmente por el gobierno, se enteró de la representación de su comedia “El velo de la felicidad” y exigió como le correspondía el pago de sus derechos de autor, los cuales ya regían en Francia desde 1791. La falta de una normativa legal que protegiera el derecho de los autores y el escándalo que esto provocó dio como fruto la sanción de la Ley 7092 presentada por el diputado Manuel Carlés.

Fue por entonces que Enrique García Velloso, aprovechando la inminente sanción de dicha Ley, volvió una vez más a invitar a los autores a su domicilio, y allí el 11 de septiembre de 1910 se fundó Argentores, que en ese momento se llamó Sociedad Argentina de Autores Dramáticos, siendo elegido en esa fecha como primer Presidente Don Enrique García Velloso.

El 14 de octubre del mismo año se reunieron los autores, en el Teatro Odeón, y aprobaron el primer Estatuto Social. Estos Estatutos fueron redactados con toda la fuerza que brotaba del anhelo de conseguir definitivamente el reconocimiento de sus derechos, y en ellos expresan entre otros objetivos el de “La defensa y vigilancia de los intereses morales y materiales de sus asociados…” “La administración de las obras de los asociados en el país y en el extranjero…” “La creación de un fondo de socorro en beneficio de los socios necesitados… y de una caja de pensiones de retiro…”.

Sus comienzos y trayectoria

Desde su fundación la Sociedad luchó denodadamente para hacer valer el cobro del 10% del derecho de autor, lo cual encontró fuerte resistencia en gran parte de los empresarios. Esto provocó la reacción de los autores quienes procedieron a boicotear toda representación que se realizara sin el reconocimiento de dicho cobro, encontrando solidaridad en el público. “Tras dos jornadas de violencia, discursos, barricadas en teatros, con herido, confusos y presos” - según se documenta en nuestros boletines sociales- el 12 de agosto de 1911 los empresarios aceptaron firmar un convenio reconociendo el 15% de derecho autoral para el estreno y el 10% para las representaciones subsiguientes.

Si bien el 11 de septiembre de 1910 al fundarse Argentores se designó a José de Maturana como bibliotecario para que fuera conformando la Biblioteca Societaria, no fue sino hasta el 13 de febrero de 1919 que dicha Biblioteca se inauguró, siendo en ese momento su bibliotecario el autor Raúl Casariego.

A fines del año 20 y comienzo del 21 se produjo en la Sociedad un enfrentamiento entre los autores. Este conflicto desencadenó la escisión de un grupo que se unificó en el Círculo Argentino de Autores. Tras sancionarse el 28 de septiembre de 1933 la Ley 11.723 de Propiedad Intelectual, iniciativa de los Dres. Roberto Noble y Fernando Sánchez Sorondo, se firma la fusión administrativa  de la Sociedad y el Círculo. Fruto del acercamiento administrativo de las dos entidades, el 17 de diciembre de 1934, se produce el reencuentro tan anhelado en la Asamblea Constituyente  de la Sociedad General de Autores de la Argentina – Argentores-, donde por aclamación se solicita que sea Enrique García Velloso quien presida la Asamblea. En ese mismo año, durante el Congreso de Varsovia, Argentores es admitida en la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores, CISAC.

Si bien desde los comienzos se sustentó la idea de cumplir una acción mutualista y de previsión social, consiguiendo la asistencia médica gratuita de algunos médicos amigos y el otorgamiento de un “seguro mutuo” para entregar a la persona designada por el autor en caso de fallecimiento, no fue sino hasta la presidencia societaria de Luis Rodríguez Acasuso (1935-1938) que esta idea tomó cuerpo y se organizó estatutariamente.

Dicho dirigente se abocó de lleno a concretar la organización de la Caja de Previsión Social –Hoy Consejo de Previsión Social- la cual fue aprobada por Asamblea Extraordinaria el 28/10/1937.

Entre sus fines se estableció entre otras cosas otorgar pensiones ordinarias y extraordinarias, subsidios por fallecimiento, etc. Esta Caja se conformó con diversos aportes, siendo el propio Rodríguez Acasuso quién donó dinero para tal fin.

El 1 de octubre de 1952 el Consejo de Previsión Social firmó un convenio médico, obteniendo una amplia cobertura que incluyó: Servicio médico de urgencia a domicilio, asistencia en consultorios, tratamiento médico, laboratorios, internaciones, operaciones, etc. lo cual mejoró la asistencia médica de los autores asociados.

Cabe destacar que, a través de los años, a los autores teatrales se fueron sumando los autores de radio, los guionistas cinematográficos y los autores de televisión, todos ellos representados y administrados por Argentores.

Argentores hoy

Hoy la Sociedad General de Autores de la Argentina, Argentores, a un siglo de su creación, es una Asociación Civil y Mutual que ha hecho realidad el sueño de sus fundadores y con orgullo puede decir que:

  • Recauda los derechos de todas las obras argentinas y extranjeras que se difunden en cualquiera de los medios en todo el territorio nacional y los pone a disposición de los autores de teatro (texto, coreografía y música), de radio, de cine, de televisión (texto y coreografía) y de nuevas tecnologías.
  • En lo internacional, Argentores, es reconocida como la Sociedad de Gran Derecho más importante a nivel mundial, abarcando como muy pocas en el mundo todas las disciplinas (Teatro, Radio, Cine, Televisión y Nuevas Tecnologías). Ejemplo de su importancia es el hecho de haber sido la primera Sociedad en el mundo en cobrar los derechos de autor a las Canales de Cable. Y es hoy convocada desde la CISAC (Confederación Internacional de Sociedad de Autores) para estimular e impulsar la creación de sociedades en aquellos países que en el continente americano no poseen sociedades o las mismas están en proceso de formación. Esta actividad en defensa del derecho de autor y de la creación de Sociedades de Gestión de derechos autorales a nivel internacional, fue oportunamente reconocida por el entonces Presidente de Egipto Anuar El Sadat, quien condecoró a Argentores, en la persona de Don Roberto Tálice, presidente por esos años de nuestra entidad, en agradecimiento por la defensa y el apoyo que realizó nuestra Sociedad en pos de los derechos de autor en los países árabes.
  • Brinda protección legal de sus derechos atendiendo gratuitamente las consultas particulares de los socios, ya sea que se trate de cuestiones de derecho de autor, o de derecho general.
  • Da protección de salud, pudiendo los socios optar por una asistencia médica, que a la fecha incluye emergencias, servicio de internación y odontología básica, y de descuento en medicamentos, entre otros beneficios.

Según la categoría societaria los autores pueden acceder a ella: los Administrados “B” previo acuerdo entre la prestadora y el socio, haciéndose cargo el socio de la cuota correspondiente, los Administrados “A” pueden optar por esta asistencia médica de forma gratuita y los socios Activos, pueden optar por esta asistencia médica gratuitamente, y además hacerla extensible, también sin cargo, a un familiar directo. Además, contamos en nuestro Anexo de la Calle Montevideo, con consultorios de clínica médica, psicología y  enfermería a la que pueden acceder todos aquellos que hayan optado por la asistencia médica que brinda la Entidad. Igualmente los socios y sus familias pueden acceder al descanso con tarifas preferenciales en localidades turísticas del país y también en la República Oriental del Uruguay.

  • También los socios Activos que han acumulado a través de los años una importante producción autoral pueden acceder al beneficio de una pensión.
  • En sus fines culturales nuestra Sociedad ha propiciado la edición de las obras de sus asociados, y a la fecha son editadas las obras Premiadas por Argentores como mejores del año en las disciplinas de Teatro, Radio, Cine y Televisión, como así también se impulsa las ediciones con obras de autores de todo el país agrupados en volúmenes por zonas.
  • En nuestra Sociedad, entre otras cosas, se dicta además distintos Seminarios sobre las diversas disciplinas autorales tanto para adultos como para jóvenes.
  • La Sociedad cuenta en su sede social, con el Auditorio Gregorio de Laferrère, donde además de realizar diversos actos culturales para difundir la labor de sus asociados está a disposición de los socios Activos y administrados “A” una vez al año, para presentar sus libros editados o realizar actividades culturales afines a la entidad.
  • Argentores posee la biblioteca de teatro más completa de América latina (Biblioteca José de Maturana), con más de 25.535 volúmenes con obras de teatro y una amplísima bibliografía relacionada con teatro, cine, radio y televisión. Además posee 25.647 libretos. En ella los autores cuentan con la opción de poner a disposición del público sus creaciones.  Siendo consultada tanto a nivel nacional como internacional.

En el transcurrir de los años a la actualidad Argentores contó entre sus prestigiosos socios a Enrique García Velloso, Armando Discépolo, Roberto J. Payró, Alberto Vacarezza, Samuel Eichelbaum, Ricardo Rojas, Francisco De Filippis Novoa, Bernardo Canal Feijoo, Roberto Arlt, Osvaldo Dragún, Carlos Somigliana, Abel Santa Cruz, Alberto Migré, Agustín Cuzzani, Nené Cascallar, Celia Alcántara, Beatriz Guido, Niní Marshall, Marco Denevi, María Luisa Bemberg, Tato Bores, Oscar Viale, entre otros.

También la Entidad ha contado con socios honorarios internacionales como Eugene O`Neill y Miguel Ángel Asturias.  

En definitiva, Argentores, es una Sociedad de Gestión de derechos de Autor, de carácter mutualista, creada por los autores para los autores, que a un siglo de su creación mantiene vigente la llama primera que la empuja a proyectarse ante los nuevos desafíos y riesgos que la sociedad actual le presenta, y lo hace con la seguridad de que en la unidad y en la búsqueda del bien común de todos sus asociados podrá un día brindar por otro siglo más.

Una sociedad creada por los Autores, de los Autores, y para los Autores

 

Antecedentes 

Hacia fines del siglo XIX los autores argentinos, si bien encontraban elencos nacionales para estrenar sus obras, se veían desprotegidos en cuanto a sus derechos intelectuales,  los cuales, ante la falta de una normativa legal y de una sociedad que los representara, estaban a merced de los empresarios de turno.

Las obras se compraban por importes muchas veces irrisorios comparados a las grandes ganancias que sacaban de ellos los Teatros. El propio Florencio Sánchez, quien murió en la pobreza en un Hospital de Milán, es un ejemplo de la injusta situación que padecieron por entonces los dramaturgos rioplatenses.

El autor Enrique García Velloso fue uno de los que más defendía esta lucha por conseguir el reconocimiento del derecho autoral, y fruto de su propia iniciativa se dieron dos intentos, que si bien fueron fallidos, sentaron precedente.

El primero fue en 1901 al crearse la Sociedad de Artistas Líricos Dramáticos.

El segundo en 1907 con la fundación de la Sociedad de Autores Dramáticos y Líricos  la cual encaró el problema con los empresarios solicitando que le fueran escuchados sus reclamos, pues en caso contrario retirarían su repertorio. Esto se concretó, y se produjo la primera huelga autoral que, aunque fracasó, mostró la decisión de los autores de luchar por la obtención del reconocimiento de sus derechos.

11/9/1910 – Fundación

George Clemenceau, prestigioso escritor francés y líder socialista, quien, con motivo del centenario de nuestro país, se hallaba en Buenos Aires invitado especialmente por el gobierno, se enteró de la representación de su comedia “El velo de la felicidad” y exigió como le correspondía el pago de sus derechos de autor, los cuales ya regían en Francia desde 1791. La falta de una normativa legal que protegiera el derecho de los autores y el escándalo que esto provocó dio como fruto la sanción de la Ley 7092 presentada por el diputado Manuel Carlés.

Fue por entonces que Enrique García Velloso, aprovechando la inminente sanción de dicha Ley, volvió una vez más a invitar a los autores a su domicilio, y allí el 11 de septiembre de 1910 se fundó Argentores, que en ese momento se llamó Sociedad Argentina de Autores Dramáticos, siendo elegido en esa fecha como primer Presidente Don Enrique García Velloso.

El 14 de octubre del mismo año se reunieron los autores, en el Teatro Odeón, y aprobaron el primer Estatuto Social. Estos Estatutos fueron redactados con toda la fuerza que brotaba del anhelo de conseguir definitivamente el reconocimiento de sus derechos, y en ellos expresan entre otros objetivos el de “La defensa y vigilancia de los intereses morales y materiales de sus asociados…” “La administración de las obras de los asociados en el país y en el extranjero…” “La creación de un fondo de socorro en beneficio de los socios necesitados… y de una caja de pensiones de retiro…”.

Sus comienzos y trayectoria

Desde su fundación la Sociedad luchó denodadamente para hacer valer el cobro del 10% del derecho de autor, lo cual encontró fuerte resistencia en gran parte de los empresarios. Esto provocó la reacción de los autores quienes procedieron a boicotear toda representación que se realizara sin el reconocimiento de dicho cobro, encontrando solidaridad en el público. “Tras dos jornadas de violencia, discursos, barricadas en teatros, con herido, confusos y presos” - según se documenta en nuestros boletines sociales- el 12 de agosto de 1911 los empresarios aceptaron firmar un convenio reconociendo el 15% de derecho autoral para el estreno y el 10% para las representaciones subsiguientes.

Si bien el 11 de septiembre de 1910 al fundarse Argentores se designó a José de Maturana como bibliotecario para que fuera conformando la Biblioteca Societaria, no fue sino hasta el 13 de febrero de 1919 que dicha Biblioteca se inauguró, siendo en ese momento su bibliotecario el autor Raúl Casariego.

A fines del año 20 y comienzo del 21 se produjo en la Sociedad un enfrentamiento entre los autores. Este conflicto desencadenó la escisión de un grupo que se unificó en el Círculo Argentino de Autores. Tras sancionarse el 28 de septiembre de 1933 la Ley 11.723 de Propiedad Intelectual, iniciativa de los Dres. Roberto Noble y Fernando Sánchez Sorondo, se firma la fusión administrativa  de la Sociedad y el Círculo. Fruto del acercamiento administrativo de las dos entidades, el 17 de diciembre de 1934, se produce el reencuentro tan anhelado en la Asamblea Constituyente  de la Sociedad General de Autores de la Argentina – Argentores-, donde por aclamación se solicita que sea Enrique García Velloso quien presida la Asamblea. En ese mismo año, durante el Congreso de Varsovia, Argentores es admitida en la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores, CISAC.

Si bien desde los comienzos se sustentó la idea de cumplir una acción mutualista y de previsión social, consiguiendo la asistencia médica gratuita de algunos médicos amigos y el otorgamiento de un “seguro mutuo” para entregar a la persona designada por el autor en caso de fallecimiento, no fue sino hasta la presidencia societaria de Luis Rodríguez Acasuso (1935-1938) que esta idea tomó cuerpo y se organizó estatutariamente.

Dicho dirigente se abocó de lleno a concretar la organización de la Caja de Previsión Social –Hoy Consejo de Previsión Social- la cual fue aprobada por Asamblea Extraordinaria el 28/10/1937.

Entre sus fines se estableció entre otras cosas otorgar pensiones ordinarias y extraordinarias, subsidios por fallecimiento, etc. Esta Caja se conformó con diversos aportes, siendo el propio Rodríguez Acasuso quién donó dinero para tal fin.

El 1 de octubre de 1952 el Consejo de Previsión Social firmó un convenio médico, obteniendo una amplia cobertura que incluyó: Servicio médico de urgencia a domicilio, asistencia en consultorios, tratamiento médico, laboratorios, internaciones, operaciones, etc. lo cual mejoró la asistencia médica de los autores asociados.

Cabe destacar que, a través de los años, a los autores teatrales se fueron sumando los autores de radio, los guionistas cinematográficos y los autores de televisión, todos ellos representados y administrados por Argentores.

Argentores hoy

Hoy la Sociedad General de Autores de la Argentina, Argentores, a un siglo de su creación, es una Asociación Civil y Mutual que ha hecho realidad el sueño de sus fundadores y con orgullo puede decir que:

  • Recauda los derechos de todas las obras argentinas y extranjeras que se difunden en cualquiera de los medios en todo el territorio nacional y los pone a disposición de los autores de teatro (texto, coreografía y música), de radio, de cine, de televisión (texto y coreografía) y de nuevas tecnologías.
  • En lo internacional, Argentores, es reconocida como la Sociedad de Gran Derecho más importante a nivel mundial, abarcando como muy pocas en el mundo todas las disciplinas (Teatro, Radio, Cine, Televisión y Nuevas Tecnologías). Ejemplo de su importancia es el hecho de haber sido la primera Sociedad en el mundo en cobrar los derechos de autor a las Canales de Cable. Y es hoy convocada desde la CISAC (Confederación Internacional de Sociedad de Autores) para estimular e impulsar la creación de sociedades en aquellos países que en el continente americano no poseen sociedades o las mismas están en proceso de formación. Esta actividad en defensa del derecho de autor y de la creación de Sociedades de Gestión de derechos autorales a nivel internacional, fue oportunamente reconocida por el entonces Presidente de Egipto Anuar El Sadat, quien condecoró a Argentores, en la persona de Don Roberto Tálice, presidente por esos años de nuestra entidad, en agradecimiento por la defensa y el apoyo que realizó nuestra Sociedad en pos de los derechos de autor en los países árabes.
  • Brinda protección legal de sus derechos atendiendo gratuitamente las consultas particulares de los socios, ya sea que se trate de cuestiones de derecho de autor, o de derecho general.
  • Da protección de salud, pudiendo los socios optar por una asistencia médica, que a la fecha incluye emergencias, servicio de internación y odontología básica, y de descuento en medicamentos, entre otros beneficios.

Según la categoría societaria los autores pueden acceder a ella: los Administrados “B” previo acuerdo entre la prestadora y el socio, haciéndose cargo el socio de la cuota correspondiente, los Administrados “A” pueden optar por esta asistencia médica de forma gratuita y los socios Activos, pueden optar por esta asistencia médica gratuitamente, y además hacerla extensible, también sin cargo, a un familiar directo. Además, contamos en nuestro Anexo de la Calle Montevideo, con consultorios de clínica médica, psicología y  enfermería a la que pueden acceder todos aquellos que hayan optado por la asistencia médica que brinda la Entidad. Igualmente los socios y sus familias pueden acceder al descanso con tarifas preferenciales en localidades turísticas del país y también en la República Oriental del Uruguay.

  • También los socios Activos que han acumulado a través de los años una importante producción autoral pueden acceder al beneficio de una pensión.
  • En sus fines culturales nuestra Sociedad ha propiciado la edición de las obras de sus asociados, y a la fecha son editadas las obras Premiadas por Argentores como mejores del año en las disciplinas de Teatro, Radio, Cine y Televisión, como así también se impulsa las ediciones con obras de autores de todo el país agrupados en volúmenes por zonas.
  • En nuestra Sociedad, entre otras cosas, se dicta además distintos Seminarios sobre las diversas disciplinas autorales tanto para adultos como para jóvenes.
  • La Sociedad cuenta en su sede social, con el Auditorio Gregorio de Laferrère, donde además de realizar diversos actos culturales para difundir la labor de sus asociados está a disposición de los socios Activos y administrados “A” una vez al año, para presentar sus libros editados o realizar actividades culturales afines a la entidad.
  • Argentores posee la biblioteca de teatro más completa de América latina (Biblioteca José de Maturana), con más de 25.535 volúmenes con obras de teatro y una amplísima bibliografía relacionada con teatro, cine, radio y televisión. Además posee 25.647 libretos. En ella los autores cuentan con la opción de poner a disposición del público sus creaciones.  Siendo consultada tanto a nivel nacional como internacional.

En el transcurrir de los años a la actualidad Argentores contó entre sus prestigiosos socios a Enrique García Velloso, Armando Discépolo, Roberto J. Payró, Alberto Vacarezza, Samuel Eichelbaum, Ricardo Rojas, Francisco De Filippis Novoa, Bernardo Canal Feijoo, Roberto Arlt, Osvaldo Dragún, Carlos Somigliana, Abel Santa Cruz, Alberto Migré, Agustín Cuzzani, Nené Cascallar, Celia Alcántara, Beatriz Guido, Niní Marshall, Marco Denevi, María Luisa Bemberg, Tato Bores, Oscar Viale, entre otros.

También la Entidad ha contado con socios honorarios internacionales como Eugene O`Neill y Miguel Ángel Asturias.  

En definitiva, Argentores, es una Sociedad de Gestión de derechos de Autor, de carácter mutualista, creada por los autores para los autores, que a un siglo de su creación mantiene vigente la llama primera que la empuja a proyectarse ante los nuevos desafíos y riesgos que la sociedad actual le presenta, y lo hace con la seguridad de que en la unidad y en la búsqueda del bien común de todos sus asociados podrá un día brindar por otro siglo más.