El jueves 23 de abril, en el Auditorio Gregorio de Laferrère de la entidad, se realizó un encuentro muy especial en torno a la trayectoria de uno de nuestros autores fundamentales: Ricardo Talesnik.
A través de su palabra, su humor y su mirada, el autor de “La fiaca” ha construido un universo propio que forma parte viva de nuestra escena, nuestra televisión y nuestro cine.
El encuentro, titulado “Celebrando a Ricardo Talesnik y su obra”, propuso volver a ese mundo, recorrerlo y celebrarlo junto a él.

“Nos reúne la obra de Ricardo Talesnik, que sostiene su huella inconfundible en nuestra cultura por su manera de mirar de frente la vida cotidiana y descubrir en ella, con inteligencia, ironía, ternura y un humor deslumbrante, aquello que muchas veces pasa inadvertido y, sin embargo, nos define”, expresó Stella Matute, del área de Cultura de la entidad.
A continuación, habló Miguel Ángel Diani, presidente de la institución. Emocionado, manifestó cuánto aprecia al homenajeado, recordó el impacto que le produjo leer por primera vez “La fiaca” (“siempre me pareció muy moderna”) y confesó la felicidad que le genera compartir la gestión en la entidad.
Luego se proyectó un material muy especial: un video homenaje realizado por el Departamento de Prensa y Comunicación de Argentores, que recorre fragmentos de su vida y de su obra.
En él participaron el propio autor, su esposa Marta, su hija Tamara, destacados colegas como Miguel Ángel Diani, Ricardo Halac y Daniel Dalmaroni; reconocidos intérpretes como Arturo Puig, Guillermo Francella, Norman Briski y Ricardo Darín; el empresario televisivo Gustavo Yankelevich y la directora Valeria Ambrosio. Cada uno se refirió a la calidad humana del autor, recordó algunas de sus anécdotas y reivindicó su capacidad para captar la condición humana, casi siempre a través del humor.
Inmediatamente después fue el turno del director Eduardo Gondell y del actor Carlos March, quienes se encuentran ensayando un texto de Talesnik. El primero compartió su mirada sobre lo importante y emotivo que resulta hoy dirigir una obra del creador de “Los japoneses no esperan”: “Es un autor con gran teatralidad en su dramaturgia, que siempre deja preguntas en el aire y capta la fragilidad humana, oscilando con destreza entre la comedia y el drama”, afirmó.
Más tarde fue el turno de la actriz y cantante Diana María, quien compartió su experiencia de haber formado parte de una gran versión de la obra “La fiaca”, dirigida por Valeria Ambrosio. La intérprete recordó su paso por la obra y lamentó que no existiera un video que diera testimonio de esa puesta.
Para referirse a lo que representó Ricardo Talesnik como autor televisivo, subió al escenario Ricardo Rodríguez, quien escribiera junto a él —y tras la súbita muerte de Oscar Viale— la comedia “Mi cuñado”. “Es el hombre de la comedia”, dijo. Y agregó: “Es completo, porque es prestigioso y popular. Nos divertíamos trabajando y nos entendimos desde el primer día. Fue él quien me acercó a Argentores, diciéndome que tenía que formar parte de la entidad. No estaría aquí si no hubiera sido por él”.
Más tarde, en la pantalla del auditorio se proyectaron escenas emblemáticas de “La fiaca”, “La guita”, “Las venganzas de Beto Sánchez” y “100 veces no debo”.

Por último, llegó una gran sorpresa. “Ahora Argentores tiene el honor de recibir a las legisladoras Alejandrina Barry (mandato cumplido) y Andrea D’Atri, quienes harán un anuncio muy especial”, se informó.
Ambas comunicaron que el autor fue declarado por la Legislatura “Personalidad destacada de la cultura”, en reconocimiento a sus méritos autorales, humanos y profesionales, y a su lúcida mirada sobre el desamparo laboral, las injusticias y los derechos autorales.
Tras esto, el autor fue invitado a subir al escenario para decir unas palabras.
Pasaron así estrenos teatrales y televisivos, amigos que no están, apellidos ilustres y otros desconocidos que cimentaron la carrera de un autor que un día se dio cuenta que con la historia de un hombre que decide rebelarse contra el mundo a su modo –teniendo “fiaca” y no queriendo ir a la oficina-, se podía contar todo un mundo, un momento de la historia.









