El 15 de septiembre de 1926 nació en General Villegas, provincia de Buenos Aires, Antonio Carrozzi, conocido en la historia cultural argentina como Antonio Carrizo. Al cumplirse un siglo de su nacimiento, Argentores recuerda a quien fuera socio de nuestra entidad y una de las figuras vertebrales de la radiofonía y la televisión nacional.
Inició su labor en los medios a fines de la década de 1940 en Radio El Mundo, donde alcanzó la jefatura de programación y locución, antes de consolidar su etapa más representativa en Radio Rivadavia. Al frente de “La vida y el canto” -ciclo que condujo durante más de dos décadas- consolidó un formato que articuló la música popular, el tango, el deporte y la literatura con naturalidad y rigor conceptual.
En televisión estuvo al frente de ciclos como “Sábados continuados” y “Juntos”, además de conducir recordados espacios de entrevistas en profundidad. Bibliófilo y difusor incansable de la lectura, presidió el Club Argentino de Ajedrez y publicó en 1982 “Borges el memorioso”, libro que reunió las extensas conversaciones que mantuvo con Jorge Luis Borges frente a los micrófonos de Rivadavia.
EL VALOR DE SU LEGADO
A diez años de su muerte que fue a principios de 2016, destacamos que el aporte de Carrizo a los medios se caracterizó por derribar la frontera entre la cultura académica y el consumo masivo. Dejó de lado la locución solemne para construir un diálogo coloquial, sostenido siempre por lecturas previas y repreguntas atinadas.
Convivieron en sus emisiones la payada criolla, las letras tangueras, la gran literatura y la crónica deportiva, sin perder el rigor ni caer en la condescendencia. Introdujo pausas, silencios y un manejo del tiempo que redefinieron el modo de hacer entrevistas testimoniales en los medios audiovisuales.
Como socio de Argentores, Carrizo representó a lo largo de más de medio siglo el valor de la palabra hablada como vehículo del pensamiento autoral. En una época de transformaciones constantes en el lenguaje de los medios, su trayectoria demostró que la solvencia técnica del comunicador cobra sentido pleno cuando dialoga con los textos, las ideas y los creadores.
A cien años de su nacimiento, Argentores rinde homenaje a un hacedor fundamental de nuestra cultura.


