Hoy, 2 de agosto, se cumple una década desde el fallecimiento de Juan Carlos Mesa (1930–2016), uno de los creadores más prolíficos, talentosos y queridos en la historia de la radio, el cine y la televisión de nuestro país. Socio histórico de Argentores y maestro indiscutido de la comedia visual y narrativa, Mesa dejó un legado de risas, calidez humana y una destreza técnica que marcó a fuego la dramaturgia audiovisual argentina.
Nacido bajo el nombre de Diego Isidro Mesa el 15 de mayo de 1930 en la ciudad de Córdoba, descubrió su pasión por el libreto y el micrófono desde muy joven. Tras dar sus primeros pasos en emisoras emblemáticas de su provincia natal como Radio Universidad y Radio LV3, su ingenio para la comedia rápida, inteligente y blanca no tardó en abrirle las puertas de Buenos Aires.
A finales de la década de 1950, su llegada a la capital marcó el inicio de una carrera fulgurante. Comenzó a escribir para programas radiales de gran repercusión, integrándose a equipos creativos de ciclos legendarios como “La revista dislocada”. Su capacidad para retratar la cotidianidad del argentino con simpatía y gracia lo convirtió rápidamente en uno de los guionistas más requeridos del medio.
LA ERA DE ORO EN LA TELEVISIÓN Y EL CINE
Durante los años 60 y 70, la firma de Juan Carlos Mesa fue sinónimo de éxito televisivo. Participó en la creación y escritura de ciclos fundamentales del humor popular como “La tuerca” y “El chupete”, además de ser el cerebro detrás de los memorables monólogos de Tato Bores, para quien escribió durante años junto a otros grandes autores.
Sin embargo, el fenómeno definitivo llegaría en 1983 con la creación de “Mesa de Noticias”. Este ciclo no solo revolucionó el formato de la telecomedia diaria, sino que consagró a Mesa en su doble rol de guionista y protagonista al frente de una redacción disparatada. Frases, muletillas y personajes de la tira pasaron de inmediato al lenguaje cotidiano de millones de espectadores, consolidándolo como una figura entrañable en cada hogar.
En el cine, su labor como guionista también fue incesante. Escribió más de catorce largometrajes, destacándose sus comedias para las duplas y elencos más taquilleros de la época, como “El tío Disparate”, “Los reyes del sablazo”, “Galería del terror”, “Mirame la palomita” y la saga de los “Colimbas”.
La trayectoria de Juan Carlos Mesa fue celebrada a lo largo de los años por sus pares y por la crítica especializada: recibió múltiples estatuillas de los Premios Martín Fierro (incluyendo el reconocimiento a su trayectoria); fue distinguido en 1981 y 1991 con el Premio Konex, con el Diploma al Mérito en las disciplinas de Guion y Comedia; además, fue nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y distinguido en su Córdoba natal. También Argentores distinguió su aporte como referente autoral otorgándole el Premio de Honor de nuestra entidad.
Más allá de sus logros profesionales y sus incontables éxitos de audiencia, quienes compartieron estudio y mesa de trabajo con Juan Carlos Mesa recuerdan su extraordinaria generosidad, su ética de trabajo incansable y su caballerosidad.
A diez años de su partida, en Argentores recordamos con orgullo a un autor que entendió la comedia no solo como un entretenimiento, sino como una forma de arte capaz de unir a las familias frente a la pantalla y de tender puentes a través de la risa.


