El adiós a Sandra Othar

Destacada referente teatral bonaerense, la escenógrafa y docente falleció ayer en la ciudad de Mar del Plata

Desde Argentores lamentamos profundamente el fallecimiento de la reconocida escenógrafa y docente Sandra Othar. Su partida física en la ciudad de Mar del Plata deja un legado invaluable en la formación de artistas y la actividad teatral. Desde Argentores enviamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y a la comunidad artística marplatense, que hoy despide a una de sus representantes más destacadas.

La trayectoria de Sandra Othar estuvo marcada por un compromiso inquebrantable con la identidad cultural bonaerense. Nacida en Rauch, desde 1987, su firma fue el sello distintivo de las puestas de la Comedia Municipal de la Ciudad de Las Flores. Allí, su creatividad dio vida a universos tan diversos como los de “La pulga en la oreja”, “Babilonia” de Armando Discépolo, “Venecia” de Jorge Accame, o la asfixiante atmósfera de “La casa de Bernarda Alba” de García Lorca, labor que le valió múltiples premios a la mejor escenografía en diversas muestras provinciales.

Ya radicada en Mar del Plata, su talento se desplegó con la misma intensidad tanto en el teatro como en la danza. Su ductilidad le permitió diseñar escenografías, vestuarios e iluminación para la Compañía de Danza Teatro de la UNMDP y para grandes clásicos del ballet como “Don Quijote” y “El Cascanueces”.

Sin embargo, es en su diálogo con el texto dramático donde Sandra demostró una sensibilidad única. Los autores y autoras nacionales encontraron en ella a una intérprete excepcional: puso su arte al servicio de obras fundamentales como “El partener” de Mauricio Kartun, “Cucha de almas” y “Destino de dos cosas o tres” de Rafael Spregelburd, “Stefano” de Discépolo y “Formas de hablar de las madres de los mineros…” de Daniel Veronese, entre tantas otras.

FORMADORA DE GENERACIONES

Su faceta docente fue, quizás, uno de sus aportes más generosos a la cultura. En la Escuela Municipal de Danzas Norma Fontenla y en la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD) Angelina Pagano —institución que dirigió con dedicación durante varios años—, no solo dictó clases de escenografía, sino que moldeó la mirada estética de cientos de alumnos.

Este incansable trabajo fue reconocido con las máximas distinciones de la región, incluyendo el Premio Alfonsina en el rubro Teatro (2009) y el Premio Lobo de Mar a la trayectoria (2012), además de las constantes menciones en los premios José María Vilches y Estrella de Mar.

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