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Ya aprendimos la lección

El Consejo Profesional de Radio de Argentores repudia el accionar de las autoridades de Radio El Mundo

Desde el Consejo Profesional de Radio de Argentores repudiamos el accionar de las autoridades de Radio el Mundo que, además de adeudar meses de sueldo a los trabajadores, realizaron una denuncia contra el periodista Adrián Noriega, a quien no se le permitió emitir su programa.

Es tiempo de que el Estado nacional que tiene a su cargo regular y salvaguardar la función de los medios de comunicación intervenga en forma urgente ante estos hechos. Se hace evidente que algunas radios argentinas están siendo administradas inescrupulosamente, no pagándose sueldos ni cargas sociales a los trabajadores, quienes continúan sosteniendo el aire a pesar de su situación precaria e incierta.

La radio argentina nunca registró una crisis tan profunda y dolorosa como la de hoy. Ante esta diversas dificultades y conflictos, en su mayoría, extremos, se requiere que el Estado se haga presente con una política de comunicación que acompañe a las emisoras en el desafío de convivir con el universo de las multiplataformas.

Por ello es necesarios además ordenar, custodiar y promover el trabajo en la radio tradicional, junto a empresarios que ejerzan con compromiso la defensa y el desarrollo de las emisoras a su cargo.

Es cierto, el gobierno anterior promovió una ley de medios que propiciaba la diversidad de voces y fustigaba a los oligopolios de la comunicación; aunque también es real que a la vez otorgó licencias de emisoras a empresarios impresentables que se hicieron de la pauta oficial sin invertir en sus radios, ni en los trabajadores, ocasionando un estado dramático. Hecha esta reflexión, avancemos.

Estos dramáticos sucesos acaecieron sin que el estado interviniera. Como si las licencias-otorgadas circunstancialmente a privados-no fueran también su responsabilidad. Si el gobierno anterior fue contradictorio con su política de medios, eso no facilita a la indiferencia del gobierno actual ante la destrucción de las condiciones básicas de supervivencia de la radio.

Por todo lo expresado, se impone la inmediata normalización de la administración de las emisoras nacionales. Ya hemos aprendido la lección: no es necesario que se continúe tomando a los trabajadores, a sus familias y a los oyentes como rehenes de una situación de la que no son responsables en modo alguno.

 

Consejo Profesional de Radio
ARGENTORES