Revista Florencio

UN DIÁLOGO CON VALERIA MASSIMINO, UNA DE LAS GUIONISTAS PREMIADAS POR ARGENTORES

“Ser mujer, ser guionista y dirigir también cuesta…”

Periodista, fotógrafa y cineasta que transita sus primeros trabajos en la última de esas disciplinas, pero con muy buena repercusión, Valeria Massimino, premio Argentores al mejor guion en corto documental Rita, la salvaje en el Festival de Cine de la Mujer, confiesa que, en su caso personal, la actividad previa en el área de la comunicación y también del teatro, lejos de molestar su labor en el campo del cine, la ha nutrido e incluso servido de fuente.

Valeria Massimino

Nacida en Avellaneda, barrio en el que creció y experimentó muchas de las vivencias que se han volcado luego a sus films, Valeria rumbeó primero por los espacios teatrales y a los 14 años empezó a estudiar en el Centro Cultural de Arte, dependiente de la Municipalidad de esa ciudad, y años más tarde estudió actuación con Esteban Mellino. Como nos dijo en la entrevista que le hicimos en ocasión de ser premiada: “La actuación y las letras siempre estuvieron en mí. Escribo desde que tengo memoria.” Lo que sigue es la transcripción del diálogo que mantuvimos con ella luego de ser premiada por nuestra entidad, en el que cuenta la dura tarea de hacerse un camino tanto en el ámbito de la prensa oral escrita como en el del arte.

¿Y de dónde proviene ese interés por hablar con insistencia de su barrio?

Mis padres siempre me contaban anécdotas del barrio, pero en particular mi abuela, Rosa María Del Gener, quien nació en la Costa de Sarandí, me hablaba del vino patero, de la relación que tenía con sus padres, la otra realidad que se vivía, como evolucionó todo.

Rita, la salvaje. Documental de Valeria Massimino premiado por Argentores

¿Y la afición por el cine?

Amo el cine y el teatro desde chica, ver cine, hablar de cine y ahora hacer cine también.

¿Y periodismo cuando comenzó?

Empecé a estudiar periodismo en 2004 y más tarde fotografía. Y una cosa te lleva a la otra. Todo lo que es comunicación y arte, todo se relaciona en un punto. Estudié periodismo y fotografía, y más tarde hice el curso de guion para Cine y TV en Argentores. Y luego comencé a trabajar en medios de comunicación, pero de manera free lance. Así escribí en diarios y revistas como La Nación, Diario Z, La Otra Realidad, Todo es Historia, UltraBrit, etc. Más tarde, me dediqué a realizar coberturas de teatro, cine y conciertos de música. En ocasiones hacía solo las notas o entrevistas y luego también tomaba las fotos. Entretanto, escribía obras de teatro, y en 2012 estrené una obra de teatro independiente en la que también actué: Del otro lado (del espejo). Estrenada en el teatro La Clac, en Avenida de Mayo, y luego en Recoleta, en el teatro El Espejo.

«Del otro lado (del espejo)», su primera obra estrenada

¿Y el teatro la sigue fascinando?

Sí, el teatro me apasiona. Incluso ahora, en que con la situación de la pandemia, está reinventándose todo. Pero aún desde antes podría decir, con la aparición de las nuevas nuevas tecnologías y las plataformas y la manera que impuso de ver el arte. Todo cambia, se transforma. Se evoluciona manteniendo la esencia. Los tiempos líquidos de los que hablaba  Zygmunt Bauman… Estamos un poco acelerados, es verdad, pero también hay que abrazar a la tecnología. Vivimos una época en que todo es un poco como en la serie Black Mirror, estamos frente a un dispositivo las 24 horas. Home office, streaming. Y hay que adaptarse a los cambios. Incluso ahora se venden obras millonarias en NFT (Non-Fungible Token), los certificados de autenticidad digital.

¿Cómo surgió la revista Meta, de la cual usted es una de las fundadoras?

En 2014, junto a mi compañero, Fernando Casals, tuvimos la idea de crear nuestro propio medio. Un medio independiente sobre cultural general, haciendo hincapié en cine y arte. Algo que los dos amamos hacer. Así nació la revista Meta. Luego abarcamos más temas como sociedad, viajes, política, cultura popular. Y llegamos a hacer entrevistas, nacionales e internacionales, a directores de cine, al alcalde de New York, tantas cosas… No es fácil de mantenerse de manera independiente, pero fuimos creciendo y creciendo. Empezamos a hacer videos, viajamos a cubrir festivales en todas partes, Meta nos dio muchas cosas, y todo a pulmón como suelen decir.

¿Y Meta Radio?

Valeria creó «Meta», una revista cultural con formato de podcast

Nació en 2018 y es un programa de radio, formato podcast, que sale por la radio pública de Avellaneda, Radio A, FM 88.7. Se empezó grabando en el edificio municipal Leonardo Favio y, ahora, con la pandemia, lo hacemos desde nuestras casas. También el contenido está disponible en Spotify, Audioboom, Apple podcast, Google podcast, a perpetuidad. El podcast está pisando fuerte en Argentina. Junto a Fer y también con el Pato Paludi estuvimos en  el ranking de los más escuchados de Argentina. Vamos por la cuarta temporada, ininterrumpida, donde hablamos de cine, series, hay entrevistas con directores de cine, hablamos sobre los festivales de cine que cubrimos. Hay mucho debate, peleas, mucha pasión, desmenuzamos una película, y nos encanta. Tenemos una gran comunidad de seguidores. También solemos viajar a New York para hacer artículos, fotos y videos de la ciudad. Nos han invitado de la propia ciudad a cubrir eventos, incluso fuimos al F.B.I por la invitación de un agente federal de investigaciones. No lo podíamos creer, estábamos en Washington y dentro del F.B.I (se puede leer la nota en la revista). Y en agosto viajaremos nuevamente a New York: vamos a proyectar los documentales en el consulado argentino, que es un tema considerado de interés cultural. Allí nos recibirá el cónsul Santiago Villalba.

¿Qué le sirvió del periodismo escrito en su labor como guionista?

Siempre recuerdo el curso con Paco Hase, donde se hablaba mucho sobre cine y TV, sobre cómo comunicar, y uno terminaba hablando también de la vida, veíamos en ocasiones películas y debatíamos. Y fue allí donde empecé a escribir un unitario, una época donde ese formato era muy interesante. Siempre estuvo en mi cabeza escribir guiones. Recuerdo desde chica, en el colegio, que me encantaba cuando me hacían escribir historias, y las leía delante de todos. Siempre lo que escribía tenía una estructura  muy cinematográfica, con mucho diálogo y también eran muy distintas, con una visión muy norteamericana. Recuerdo que Paco una vez me dijo, que en Argentina era difícil que yo pudiera poner algunas de mis ideas, que si bien, eran muy buenas y sumamente creativa, era más para Hollywood. El curso me motivó a seguir por los caminos del cine. Realicé cursos de dirección y de manejo de cámara. También en la UBA, cursé crítica de cine. Uno tiene que saber un poco de todo, y en la práctica se aprenden más cosas.

Me puede hablar un poco de los dos trabajos que codirigió con Fer Casals y de los que usted fue guionista: Rita, la salvaje y Braschi, TV Color, la primera un corto sobre la historia de vida del drag queen Pablo Felice y la otra un documental sobre un técnico de 96 años que se dedica a arreglar televisores, radios o planchas de otra época en su vecindario.

Dos documentale de Valeria: Graschi, TV Color y Rita, la salvaje

A Pablo Felice lo conocí hace varios años, por mi revista, queríamos hacer fotos con él         (Pablo de día y Rita de noche, como suelo decir) para contar la dualidad que tratamos de mostrar en el cortometraje documental. La fotografía es algo que amo. Gané concursos de fotos y expuse en Argentina y en otros países. Rita es una drag queen, nacida también en Avellaneda, y pionera de la noche porteña. Hace más de 15 años que Rita hace shows, tiene una historia muy fuerte, es una artista completa y, junto a Fer Casals, queríamos documentar la vida de Pablo, en estos tiempos que se viven, por fin darle voz. Rita es la voz de muchas. Cómo sobrevivir a una sociedad machista que aun discrimina. Discriminan a Pablo porque es gay y a Rita porque es drag. Fueron mágicas las noches de grabación, que nos permitieron conocer más a Pablo, seguirlo en su vida diaria, lo que relata en primera persona, lo que ha vivido, y sufrido. También a su hermana y hasta a un cura en una iglesia… Y me emocioné, por supuesto, cuando gané el premio al mejor guion de Argentores, en el Festival La Mujer y el Cine. Fue un cierre perfecto. Y vamos por más. Rita merece que la llamen de todas partes, sus performances son tan divertidas, tan virtuosa…

¿Y en cuanto a Braschi, TV Color?

Enrique Braschi es mi vecino, literalmente vive junto a la casa de mis padres y de mi abuela. Lo conozco desde chica. Vivió junto a su mujer, Hilda, casi toda la vida, desde los 8 años. Hilda hace un par de meses falleció, a los 99 años. En 2014 hice una importante muestra de fotos sobre los vecinos comerciantes de Avellaneda, los que aún siguen, que soportaron todo tipo de problemas económicos. Vecinos con negocios clásicos, como almacén, carnicería, tintorerías… También, junto a Fer, los retratamos con nuestras cámaras fotográficas, con nuestra mirada. Y la muestra fue un éxito. El Intendente de aquel momento, Jorge Ferraresi, quedó muy conforme, nunca se había hecho algo así. La muestra se llamó Recuerdos del Presente. En 2018, empezamos a filmar el documental sobre Enrique, que con 96 años, sigue aun reparando televisores en Avellaneda. Con nuestras cámaras, empezamos a rodar. Horas y horas, días y días, meses y meses. Fue increíble, porque yo lo conocía, y él me conocía, y surgieron cosas que me sorprendieron. Tanto Hilda como Enrique hablan con total libertad ante las cámaras. Hilda, con sus relatos, con su memoria, manifiesta la realidad de lo que se vivía antes y lo que pasa ahora, con las mujeres, con el amor, el femicidio, el matrimonio. Es un relato sobre el paso del tiempo, sobre la vida. Un relato íntimo y en blanco y negro. El documental, fue hecho todo de manera crowdfunding, sin subsidio alguno. Tanto Rita como Braschi, nuestras óperas primas se hicieron sin ayuda. La gente colaboró. Y ahora están en Cine Ar Play y TV para ver gratis. Gané Mejor guion con Rita, la Salvaje y ganamos Mecenazgo del GCBA con Braschi TV Color. Ambos documentales quedaron seleccionados en diversos festivales de cine del mundo, como New York, Paris, Londres, Los Ángeles y Panamá. En New York, la gente me decía que no  podía creer que en Argentina existiera algo así, que una persona repare televisores, planchas, que allá todo se tira, que no conviene arreglar, y también no podían creer, o entender, mejor dicho, que un jubilado estuviera trabajando, sea por placer o por necesidad. Estaban anonadados.

Ha dicho que escribir el guion de un documental a veces es más difícil que la tarea que impone uno de ficción. ¿Por qué cree que es así? Y, además, ¿piensa alguna vez involucrarse en un proyecto de ficción, sea como guionista o directora?

El guion, toda la estructura es compleja, para no recaer en el típico formato de un documental. Darle ritmo. El guion de un documental no siempre se contempla en los premios. Tengo en mente un cortometraje de terror, ficción. Ideas hay muchas, a veces cuesta llevarlas a cabo cuando no hay subsidios. Me encantaría solo hacer cine y teatro, pero tengo que hacer más cosas. Además, trabajo en el Ministerio de Justicia y Seguridad de Ciudad, el arte no es fácil, ser independiente es siempre un desafío. Pero cito a Raúl Perrone, otro referente del cine independiente, no se puede estar esperando, hay que hacer, hay que filmar. Y uno empieza el camino. No hay que esperar, sino no haces nada. Empecé la revista, una obra de teatro, siempre todo de manera independiente. A veces cuesta que se valore lo realmente independiente.

¿También está involucrada en un proyecto que cuenta la historia de una fotógrafa llamada Helen que fue víctima de la dictadura y que quedó muda a raíz de los maltratos, no?

Sí, pero no puedo contar mucho (jaja). En medio de la pandemia pudimos filmar algo, pero queda un largo camino. También hay testimonios, todos muy fuertes. Una fotógrafa que se quedó sin voz, y con sus fotos, pudo hablar. Emociona. Además se tocan otros temas… Esperamos retomar pronto.

Hasta ahora, los dos proyectos realizados fueron realizados a puro pulmón y sin subsidio alguno, e incluso uno de ellos bajo el sistema de auto-mecenazgo, o sea apelando a entidades y amigos para juntar dinero y pagar lo que se debía pagar. ¿Tiene expectativas de que la historia de Helen cuente con algún subsidio oficial?

Por ahora nada. Somos Meta Pelis y ya estamos anotados en los subsidios que brinda el INCAA.  Nos gustaría que haya nuevas caras, nuevos nombres en el ambiente, a veces uno siente que siempre están los mismos nombres desde hace años, en cuanto a la gente y productoras que reciben los subsidios. Terminan acaparando todo, y al que es realmente independiente le cuesta el doble o triple… Hay que hacerse ver, no es fácil, que te lean, que presten atención a quién sos, y qué historia vas a contar. Pero hace tiempo que estamos construyendo un camino con un montón de artistas y todas de arte puro y real. Está bueno que se renueve, así dan una mano a nuevas voces, gente que hace tiempo está en el camino del arte. De a poco se van viendo, incluso más mujeres en el ambiente, pero aun cuesta… Ser mujer, ser guionista y dirigir también cuesta…