Teatro

Se celebra el «Día Mundial del Teatro»

Foto: Magdalena Viggiani

El Día Mundial del Teatro es celebrado cada 27 de Marzo desde 1962 a instancias de la Unesco por los Centros ITI, Miembros Cooperantes, profesionales del teatro, organizaciones teatrales, universidades y amantes del teatro de todo el mundo. A continuación, las palabras de Roberto Perinelli, Presidente del Consejo de Teatro de ARGENTORES y de la reconocida actriz Hellen Mirren, nacida en Chiswick, Londres, Reino Unido, convocada en esta oportunidad por el Instituto Internacional del Teatro-ITI, en 2021.


Otro Día Mundial del Teatro

«Aunque una puede dejar de encontrar la felicidad en la vida teatral,
nunca se desea renunciar a ella después de haber probado sus frutos».

Anna Pavlova

Este 27 de marzo se vuelve a conmemorar el Día Mundial del Teatro. Las reflexiones escritas que tradicionalmente acompañan a este festejo reflejarán, sin duda, la situación particular provocada por la pandemia de covid.

Ya lo dijimos el año pasado, situación particular para nosotros, hombres y mujeres de este todavía naciente siglo XXI, pero para nada extraña para el teatro, pues padeció y se nutrió de la peste con frecuencia. La peste fue fuente de la indeleble historia de Edipo, asoló durante la Edad Media de los histriones perseguidos por la Iglesia y arribó al Renacimiento (1564, 1593, 1603, 1623 y 1665) para obligar en cada caso al cierre de los establecimientos, por orden indiscutible del monarca. Anotamos entonces, con sincera simpatía, cómo el imponente William Shakespeare aprovechó el “recreo” para escribir un par de obras maestras. El bardo sabía, suponemos, que como toda cosa del mundo, la calamidad iba a pasar y había que prepararse, tener material.

Nosotros imaginamos lo mismo, exactamente el 20 de marzo, cuando, bajo legítima gestión democrática, debimos cerrar los teatros. Hubo inicial desaliento, claro, pero también acatamiento solidario por las circunstancias que exigían ese cuidado. Como lo fue para Shakespeare, creímos que el freno duraría semanas, acaso pocos meses. Cuando la medida se extendió, comenzaron a aparecer los recursos alternativos. 

Con la palabra zoom, que nombraba una herramienta del lenguaje cinematográfico, se identificó otra cosa distinta, un procedimiento virtual que permitía a los teatristas, también a todo hombre y mujer de este mundo, mantener el contacto con la especie. Las plataformas virtuales pasaron a ser el soporte usado por algunos para volver a mostrarse a través de espectáculos ensayados mediante el teléfono móvil, y el streaming, palabra mágica, nos permitía saber que, con algunos de los aparatos tenidos en casa, se podía disfrutar de ese ofrecimiento teatral y de otros producidos con apoyo técnico más sofisticado.

Pero, ¿eso era teatro? Claro, en este país, tan afecto a las grietas, surgieron dos bandos: teatro presencial versus teatro virtual. Lo primero no se puede, alegaban los segundos, y la virtualidad es una opción para no quedarnos mirando Netflix. Tozudamente muchos defendieron lo primero, un grupo con pérdida de adictos, porque a medida que pasaba el tiempo muchos fueron aceptando los nuevos recursos técnicos bajo la condición de espera de tiempos mejores.

El 13 de noviembre de 2020 (luego de ocho meses de inactividad teatral presencial), comenzaron para nosotros esos tiempos, aunque restringida la mejoría por el alcance de la presencialidad, reducida a una estrecha parte del aforo de las salas. Pero la medida oficial permitió la reacción, prudente y paulatina. Las salas reabrieron, primero las que cuentan con mejores espaldas para sostenerse con tan pocas plateas, luego las menos pudientes que se expusieron (y se exponen) a perder dinero.

Tal como manifestamos el año pasado, habrá que saber cuál va a ser la respuesta del público. Según un estudio publicado por un diario de importancia, la consecuencia en los adultos «de no poder asistir en forma presencial a salas de artes escénicas es la nostalgia. Así lo confirman el 63 por ciento de los consultados. En cambio, el púbico joven tiende a mencionar a la angustia como el efecto de la abstinencia de ir al teatro».

Esperemos aliviar más pronto que tarde esos pesares, que la concurrencia al teatro continúe en la agenda de nuestros espectadores de todas las edades, los necesitamos para que el año próximo, cuando volvamos a festejar el Día Mundial del Teatro, podamos hablar de grietas abandonadas.-

Roberto Perinelli
Marzo de 2021


Mensaje del Día Mundial del Teatro

Este ha sido un momento muy difícil para la actuación en vivo , y muchos artistas como también técnicos y artesanos han luchado en una profesión que ya de por sí está plagada de inseguridades.

Pero tal vez esta inseguridad siempre presente les ha hecho más capaces de sobrevivir a esta pandemia con ingenio y coraje.

Su imaginación ya se ha traducido, en estas nuevas circunstancias, en formas inventivas, entretenidas y conmovedoras de comunicarse, gracias, por supuesto en gran parte a Internet.

Los seres humanos se han contado historias durante tanto tiempo como años tienen en el planeta. La bella cultura del teatro vivirá mientras nos quedemos aquí.

El impulso creativo de escritores, diseñadores, bailarines , cantantes, actores, músicos, y directores nunca será sofocado, y en un futuro muy próximo volverá a florecer con una nueva energía y una comprensión renovada de éste mundo que todos compartimos.

¡Estoy deseando que sea así!

Hellen Mirren
Actriz