Revista Florencio

C.P.S. DE ARGENTORES. DE CUERPO PRESENTE

No somos emoticones

“El orden terreno, está hoy siendo sustituido por el orden digital… Hoy nos encontramos en la transición de la era de las cosas a la era de las no-cosas…Ya no habitamos la tierra y el cielo, sino Google Earth y la nube. El mundo se torna cada vez más intangible y espectral. Nada es sólido y tangible” (Byung Chul Han) [1]

“El bastón, las monedas, el llavero, / la dócil cerradura, las tardías notas / que no leerán los pocos días que me quedan, / los naipes y el tablero, / un libro y en sus páginas la ajada violeta / monumento de una tarde / sin duda inolvidable y ya olvidada, / el rojo espejo occidental en que arde una ilusoria aurora. / ¿Cuántas cosas, limas, umbrales, atlas, copas, clavos, / nos sirven como tácitos esclavos, / ciegas y extrañamente sigilosas! / Durarán más allá de nuestro olvido; / no sabrán nunca que nos hemos ido” (Jorge Luis Borges. Las cosas).

Leemos de Buyng Chul Han, su último libro: No-Cosas. En una línea que nos obliga a pensarnos y a repensarnos en términos de sujetos ligados a las cosas del mundo, a los contactos, a una comunidad con mirada de persona a persona.

El filósofo nos aterriza en aquello de que el mundo de hoy, se vacía de cosas y ese espacio es ocupado, “a tacto de dedo índice” por una información inmediata sin decantación y sin posibilidades de convertirse en conocimiento, dado que el tiempo de la inmediatez sacia en la misma medida que provoca adicción. El Smartphone, dice, se incorpora como parte de nuestro cuerpo a un universo de voces sin cuerpo. Nos hemos desmaterializado y descorporeizado y llenado de datos, en lugar de recuerdos. Pero nuestra casa, nos recuerda Han, son las cosas, los objetos, los contactos

La información, dice el filósofo, falsea los acontecimientos. Se nutre del estímulo de la sorpresa. Pero el estímulo no dura mucho. Rápidamente se crea la necesidad de nuevos estímulos. Como cazadores de información, la realidad tangible desaparece de nuestra percepción y deja de constituirnos. Nos volvemos ciegos para las cosas silenciosas, pequeñas, incluidas las habituales, que no nos estimulan, pero nos anclan en el ser, y activan el deseo.  Deseo de la vida.

En la era de las respuestas por emojis que no permiten un “no me gusta” como respuesta, ¿cómo manifestar una necesidad ligada a la dolencia, sin sentirnos excluidos del código sugerido (por no decir impuesto) de los emoticones de las nuevas formas de comunicación? Me gusta, me preocupa, me encanta, me divierte, me asombra, me enoja. Impensable en un emoticón que diga necesito ayuda, estoy deprimido, resulta que no sé gerenciar correctamente un turno por internet, me duele la garganta, necesito hacer una consulta confidencial, etc.

“En la comunicación digital, el otro está cada vez menos presente… En la comunicación digital, la forma de dirigirse a otros a menudo desaparece. Al otro no se le llama para hablar. Preferimos escribir mensajes de texto, en lugar de llamar, porque al escribir estamos menos expuestos al trato directo. Así desaparece el otro como voz.” [2]

En pleno auge de la modalidad digitalización desmaterializada tal como plantea Han, desde el Consejo de Previsión Social, hemos insistido como grupo de trabajo, en toda esta larga travesía de una pandemia que sacude al mundo, en no convertirnos en voces sin cuerpo.

Es verdad que modificamos nuestro modo de accionar y la modalidad on line fue nuestro soporte de contacto principal (hoy progresivamente vamos sumando presencialidad). Pero detrás de cada consulta on line articulamos holas de carne y hueso, que admitían desde la diligenciación de un trámite a la atención de desconsuelo necesitado de contención humana. Es decir, el otro vulnerable nos permitió reflejarnos en un espejo de identidad, de reciprocidad. Todos somos ese otro pasible de exclusión. Y la necesidad es ese fino borde que nos iguala. Todos somos el otro. Y esa empatía que es el sello indiscutido de este equipo hizo que la realidad no se disolviera en un recuerdo desprovisto de tangibilidad. El otro es el prójimo. Previsión Social como Consejo que articula las necesidades de salud como un derecho de autor, es un grupo humano. Tanto comunicaciones telefónicas, como comunicación vía mail adquirieron carácter de urgencia, por lo cual hubo que actuar en consecuencia. Esto implicó estar a disponibilidad las 24 horas. Y a cada consulta, le agregamos conciencia de pertenencia, de estar con, de acompañamiento, de no estás solo.

Nuestro hacer, es un estar empático. Byung Chul Han enfatiza el anclar en el ser. Y el ser reclama recuperar entornos y contextos. Estar saludables es quizá no tanto tomar la píldora adecuada, sino tomar la dosis de amorosidad que un mundo despoblado de emociones o con las emociones intervenidas, nos plantea.

Intentamos no ser la prolongación de un on line sin carnadura. Intentamos ser visibles aún en una atención en línea, animando a que cada socio recupere junto a su salud la necesidad de estar activo, el deseo de integración. La creación es el motor en la vida de un artista. Y saberse escuchado no como trámite, sino como ser individual e irrepetible, fue el enorme desafío de esta etapa. Siempre bajo el lema de que la salud es un derecho autoral,

Y autores y autoras somos seres que necesitamos comunidades tangibles como los mundos que creamos, donde tocar, oler, contactarse, reírse en compañía, recuperar espacios y ritualidades  configuran una coarquitectura de cuerpos presentes.

Lo eficiente y operativo que la era digital implica, requiere también un tangible que recupere lo humano. Y esa es la orilla que elegimos. Y aquí estamos. Ese es nuestro sello, sabernos cerca porque estamos cerca. Siempre. No somos un emoticón, somos un cuerpo presente que necesita generar comunidad de presencialidad. Y en este marco es que hemos cumplido con las tareas conforme a estatuto y reglamento.

A modo de cierre, y como invitación a seguir reflexionando, nuevamente Han.

“La nueva masa es el enjambre digital…Pero, el enjambre digital no es ningún alma, ningún espíritu. El alma es congregadora y unificante. El enjambre digital consta de individuos aislados. Los individuos que se unen en un enjambre digital, no desarrollan, ningún nosotros” [3] 

El Consejo de Previsión Social de ARGENTORES, fiel a su origen mutual, es un cuerpo plural, un verdadero nosotros, un modo de articular comunidad, donde lo posible tiene rostros con todos sus matices y con todas las instancias de lo humano. Estamos presentes.

En épocas mundiales de naufragios y derivas migratorias ofensivas al pensamiento y a cualquier idea de progreso social, nos impusimos la tarea de convertirnos en un servicio amoroso. Tangible. Como dijera Antonio Machado, “sólo recuerdo la emoción de las cosas, y se me olvida todo lo demás…” No somos emoticones. Somos seres de carne y hueso.


[1] Han, Byung-Chul: No-Cosas. Quiebres del mundo de hoy. Ed. Taurus. Bs.As. Argentina, 2021, pag.13

[2] Op.Cit.  pag.45

[3] Han, Byung-Chul: En el enjambre. Herder Ed. Buenos Aires, Argentina, 2020, pag.26,27


Nuestra Tarea

Ayudas y pensiones:

Tareas Administrativas y operativas:

Tareas de Consultorio:

 Vínculo Solidario con instituciones hermanas:

 Servicios y beneficios:

Documentación sobre lo actuado:

Todas estas gestiones se realizaron en total comunicación, evaluación y aval de Mesa Directiva y Gerencia. Las Comunicaciones internas, debidamente archivadas están a disposición en Secretaría Administrativa del C.P.S.
Se elaboraron informes periódicos, Memoria y Balance sobre lo actuado.

El C.P.S no se toma vacaciones y seguiremos a disposición. Temas médicos y de Turismo:

Como es habitual tendremos atención de guardia, presencial, on line y telefónica.

Atención habitual de C.P.S de lunes a viernes de 12 a 17 hs.

Atención en Consultorios: con turnos solicitados previamente.

Atención de urgencias: las 24 horas.

Las consultas por Turismo serán evacuadas conforme a los tiempos de respuesta de los proveedores, dada la gran demanda a nivel nacional.

Consultar nuestra página web: www.argentores.org.ar


Consejo de Previsión Social de Argentores

Presidenta: Cristina Escofet

Secretario: Máximo Soto.

Vocales: Martín Salinas (Cine), Lucía Laragione (Teatro), Oscar (Tato) Tabernise (T.V.), Hugo Bab Quintela (Radio)

EL C.P.S en su totalidad se completa con:

Secretario administrativo: José Luis Roldán.

Equipo Administrativo y de Salud: Ana María Pauloni, Verónica Toledo, Sabina Carey

Médicos: Daniel Smechow, Patricia González. Psicóloga: Alina D’Amen

Colaboradores: Ricardo Cardoso, Víctor Peluffo