“No abras este mensaje”, una ficción federal, novedosa y premiada

Entrevista a Oscar Alfredo Rodríguez, guionista y director de la serie producida en la provincia de Formosa y galardonada con un Martín Fierro Federal

Oscar Alfredo Rodríguez

Durante esta entrevista exclusiva para ARGENTORES conversamos con Oscar Alfredo Rodríguez, guionista y director de No abras este mensaje, recientemente merecedor de un Martín Fierro Federal durante el acto de premiación que se llevó a cabo en la provincia de Catamarca. No abras este mensaje es una serie de terror en formato unitario que, en diez capítulos, recrea de manera original con efectos especiales innovadores en 3D, las historias virales conocidas como Creepypastas, entre los que se encuentran el tan popular “Momo”, “Polybius, “Jeff The Killer”, “Slenderman”, entre otros. La producción fue realizada con el subsidio que entrega el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) luego de ganar el concurso del Fondo de Desarrollo Concursable para Medios de Comunicación Audiovisual en 2019.

Oscar Alfredo Rodríguez, nació en Clorinda, provincia de Formosa, es Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Nacional de La Plata. Director, guionista, productor, periodista y docente. Sus proyectos de cine y televisión obtuvieron premios a nivel nacional e internacional. Actualmente es coordinador general en IRU Producciones, y realiza producciones independientes en la provincia de Formosa. Entre sus reconocimientos y premios caben destacar el Premio convocatoria PAC- 2021, Emprendedores por Innovación Tecnológica, del Ministerio de Desarrollo Productivo de Nación. Proyecto: “Mocap VFX” director de desarrollo de traje de captura de movimiento 3D. El Primer Premio Concurso Serie de Documentales Federales Temáticos- INCAA. 2015 con Mujeres entre Fronteras (4 capítulos). Primer Premio Concurso federal “Telefilms”- 2013 INCAA y Consejo Asesor de la TV Digital Argentina. Director y Productor del Telefilm documental Ibarreta (Unitario) y Mención Especial del Jurado – 4o Concurso Federal “Raymundo Gleyzer”, 2109 INCAA. Desarrollo de Proyectos cinematográficos. Productor – Director y Guionista del Proyecto Regreso al Pilcomayo (Unitario) y en 2006 el Primer Premio región NEA- 1o Concurso Federal “Raymundo Gleyzer” – INCAA. Guionista. Proyecto “Fermín, el maestro soldado”.

Integrantes de la Cooperativa de Trabajo Solidaridad, de la provincia de Formosa, durante el rodaje

“Rodamos la serie en plena pandemia, con lo cual solamente terminar la serie ya era un logro enorme, con las restricciones, las burbujas y protocolos de seguridad, con muy pocos recursos, con dificultades de todo tipo. En ese momento teníamos la satisfacción de haber creado la primera ficción de Formosa, rodada íntegramente con equipo técnico y artístico ciento por ciento formoseño. Luego vino la nominación, que ya era un reconocimiento importante y no esperado; y luego la estatuilla que significó una especie de certificación de que podemos producir ficción de calidad con proyección nacional desde Formosa”.

¿Cómo surgió la idea de No abras este mensaje?

Nuestra productora (IRU TV) es muy joven, todavía no cumplimos cuatro años. Desde sus inicios nos configuramos para producir contenido apuntado al público millennials y centennials. Hace unos años producimos una serie documental llamada Leyendas Formoseñas (también nominada a un Martín Fierro Federal) en la que contábamos sobre los mitos y leyendas tradicionales de la región NEA. No abras este mensaje es una evolución de esa idea pero en este caso los nuevos mitos llamados “creepypastas”, término acuñado en internet que se refiere a las historias cortas de terror surgidas y viralizadas a través de internet. Entendimos que era una temática ideal para nuestro target y emprendimos una gran investigación temática.

¿Cuál fue el mayor desafío al escribir?

Comencé con el creepypasta “The Rake” (El Rastrillo) un mítico ser, cuya historia se viralizó originalmente en el oeste de Estados Unidos. Concebí la historia como una suerte de Tiburón pero en lo profundo del monte formoseño. Apelando al terror psicológico donde la criatura permanece siempre fuera de campo, hasta el final. El proceso de escritura de No abras este mensaje fue un desafío muy interesante. Primero decidí establecer que nuestro público objetivo sería la comunidad fandom de los “creepypastas”; niños y adolescentes, nativos digitales. Con lo cual era de suma importancia mantener la esencia de cada una de las historias. Me imagino una especie de desafío al crear un Batman de carne y hueso a partir de la historieta. Debido al formato de la serie, son diez capítulos de trece minutos, el siguiente desafío fue contar cada historia en no más de diez minutos, ya que el resto es intro y créditos finales. En este contexto, decidí que las historias debían tener distintas dimensiones de lectura: para el público adulto serían historias de misterio y suspenso tradicional, casi de fórmula; y para los más jóvenes una verdadera versión live action (con actores de carne y hueso) de sus creepypastas favoritos, con un montón de “guiños” a las historias originales.

Escená del capítulo «Jack Laughing»

La serie tuvo una gran repercusión, ¿pensás que era una realización pendiente en nuestro país?

Me imagino que fue por la carencia de este tipo de contenidos destinado a los jóvenes. Además de plantear cine de género, que se hace muy poco en Argentina. También creo que fue importante ser fieles a los creepypastas originales, a pesar de que todos estaban versionados a Argentina. Por otro lado, el interés de los medios fue traccionado por los mismos fans, el target de la serie que recibió con agrado nuestra versión live action de los creepypastas. Durante nuestra investigación nos dimos cuenta que este tipo de productos es casi nulo en el mundo. Más allá de una película de estudio sobre Slenderman, el resto refiere solo relatos literarios, dibujos, animé, fotos retocadas y cosplays. Por otra parte, Argentina produce muy poco contenido de género que está muy extendido en otras partes del mundo. Creo que además de la propuesta novedosa, también habrá llamado la atención que se haya producido íntegramente en Formosa, alejado de los grandes centros de producción de contenidos del país.

Al ser un proyecto tan innovador, y no tener referencias, ¿cómo transitaron el proceso creativo?

Eso fue un arma de doble filo. En algunos casos teníamos libertad creativa para retratar algunos creepypastas cuyas historias eran muy cortas o básicas; y en otros, las referencias eran muy específicas y no podíamos apartarnos del creepypasta, en particular con la apariencia de algunos personajes. Hubo un gran trabajo de Arte y Maquillaje FX para lograrlos. Como te comentaba, son casi nulas en el mundo las versiones live action de estos creepypastas. Parte de nuestra libertad creativa fue encontrar un tono y una propuesta estética diferente a cada capítulo. Por ejemplo, el capítulo Slenderman está relatado como un falso documental, con la estética y lenguaje propio de la televisión. Jack Laughing tiene la estética y el tono del film Noir; Polybius es todo un homenaje al cine de los 80; y Ballena Azul tiene un punto de vista más duro y naturista.

Storyboard del capítulo «Jack Laughing»

¿En el momento de escribir el guión estabas condicionado por la realidad edilicia de Formosa?

Me pasó con el capítulo “El Elevador”. Un creepypasta que cuenta la posibilidad de entrar a otras dimensiones utilizando un ascensor e ingresando una combinación específica de números de pisos. En Formosa no hay muchos edificios de diez pisos; de los pocos que hay, varios no cumplían especificaciones estéticas de la historia; y de los que si cumplían, teníamos muy poca disponibilidad para el rodaje, porque eran edificios residenciales, con gente haciendo su vida normal. Para retratar el edificio del guión utilizamos cuatro locaciones distintas, más actores en chroma y sets virtuales, entre otros artilugios. En lo personal creo que todas estas dificultades se evidencian en el producto final. Hicimos lo que pudimos con lo que teníamos a mano.

¿Tenías un interés previo por esta clase de historias? Me refiero a las Creepypastas.

Tenía un conocimiento previo porque soy padre de tres chicos de la edad de nuestro target. Además, mi formación universitaria en Comunicación Social me hizo prestar mucha atención a los cambios de consumo cultural con cada avance tecnológico que vivimos en los últimos cuarenta años: desde el VHS hasta internet. Yo quise retratar los creepypastas de la manera más fiel posible, con lo cual ubicaría a la serie como entretenimiento. Una propuesta para la comunidad fandom, en el que no quería ser un “filtro” de la mirada adulta, una característica esencial de los creepypastas. De hecho, todas las historias están planteadas desde el punto de vista adolescente, que no requiere la prueba de verosimilitud con el mundo real. Los creepypastas no lo necesitan.

Escena de «Momo»

También es interesante la posibilidad de apertura que realiza la serie a distintos debates

Me imagino que No abras este mensaje puede ser un producto que dispare un debate profundo del contexto; es decir, estamos ante un fenómeno cultural en el que los jóvenes se han apropiado de Internet. Los creepypastas son historias creadas y consumidas por los usuarios, en su mayoría adolescentes y niños, sin la intermediación de los adultos. Vemos a personajes, como por ejemplo Jeff the Killer (con enormes comunidades fans) que en otras épocas hubiera representado al villano y ahora es el héroe. A diferencia del “antihéroe”, aquel personaje imperfecto que se redime con buenas acciones, Jeff es muy malo y le gusta serlo. Creo que este es el contexto que amerita el debate en distintos ámbitos. En este sentido, ya se pusieron en contacto con nosotros investigadores del fenómeno creepypasta interesados en nuestro corpus de la investigación.

¿Hicieron casting para la selección de las actrices y actores?

Formosa es una provincia con muy poca tradición de producción de audiovisual, por lo que debimos recurrir al ámbito de la actuación teatral, con algunas personas con mucha experiencia y gran versatilidad para adaptarse al audiovisual. También fue súper interesante trabajar con niños y adolescentes, no actores. Hicimos un casting en el que se presentaron más de cuarenta chicos. Tras el estreno de la serie todavía nos llegaban pedidos de personas de todas edades, sin experiencia, que querían participar.

«Estamos ante un fenómeno cultural en el que los jóvenes se han apropiado de Internet»

Oscar Alfredo Rodríguez

Filmaron la serie durante la pandemia, ¿se encontraron con muchas dificultades?

Por las restricciones estábamos acotados a encontrar locaciones solo dentro de los límites de la ciudad de Formosa, la capital. El problema fue encontrar escenarios naturales para el capítulo “The Rake”, que en el guión transcurría en lo profundo del monte formoseño. Teníamos muy pocos sectores en donde trabajar, y que podían retratar ese monte. El resto fue explorar ángulos de cámara y, en muchos casos, borrar digitalmente algunas referencias urbanas que no podíamos evitar en el encuadre.

En caso de haber una segunda temporada, ¿seguirían con el mismo formato?

Sí, por varios motivos. Uno, que los creepypastas son miles, tantos como internautas y crecen día a día. Nosotros exploramos los más conocidos y nos quedaron en el tintero muchísimos más. Por otra parte, algunos de los capítulos dejan una semilla sembrada para una eventual secuela.

Escena de «Ballena Azul»

Como todo artista, volviste un poco a la infancia, ¿no es cierto? A jugar otra vez.

Lo que mencionas, de hecho, es literal. Recuerdo de niño dibujaba historietas. Ni bien volvía de ver una película en el cine (tengo gran influencia del cine de los ochenta) me dedicaba a reproducir plano a plano lo que había visto, pero en formato historieta. Con la serie “No abras este mensaje” me reencontré con esa infancia mientras dibujaba los storyboards, que luego se convirtieron en fotogramas en movimiento. Por otra parte, fue muy satisfactorio trabajar con los niños actores en algunos capítulos. Como técnica de dirección no les di que memoricen los guiones, sino que buscábamos temas de conversación ante cámara que respondían a las necesidades de la historia y le daban un tono muy natural y realista. Fue una etapa muy divertida, en el que los niños también participaron del proceso creativo.


“NO ABRAS ESTE MENSAJE”

Dirección: Alfredo Rodríguez
Guión: Alfredo Rodríguez
Productor: Daniel Castellini
Director de Fotografía: Gonzalo Ayala/Nicolás Cuevas
Director de Arte: Melanie Castellini
Director de Sonido: Aitana Urrutia
Jefe de Producción: Javier Saporitti
Montaje: Ariel Rolón/Allan Duarte
Postproducción de imagen: Rodrigo Gómez
VFX: Federico Gabilán
Maquillaje FX: Lautaro Bartschat
Postproducción de sonido: Andrés Camaño


21 de abril de 2022