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Murió el actor, director y docente Augusto Fernandes

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Falleció el actor, director y docente de teatro Augusto Fernandes, una figura que marcó varias generaciones de actores y directores de la escena nacional.

Había nacido en Portugal pero a muy corta edad se radicó en nuestro país, donde llevó a cabo su actividad profesional ganándose un merecido prestigio. En 1954 ingresó a Nuevo Teatro, del que se separó al año siguiente para fundar, junto con algunos compañeros, el Grupo de Teatro Juan Cristóbal. Este grupo se fusionó en 1957 al teatro independiente “La Máscara” de Buenos Aires en donde integró su dirección artística hasta 1962. De este período son sus trabajos más destacados como actor. En 1962 comenzó su labor como docente de teatro y debutó como director con la puesta en escena de Soledad para cuatro de Ricardo Halac.

En 1965 recibió el Premio de la Crítica a la Mejor Dirección del Año por Fin de diciembre, también de Halac.

En 1966 participó en la fundación y dirección del Café Teatral Estudio y el mismo año recibió el Premio de la Crítica a la Mejor Dirección del Año por El tiempo de los carozos, con textos de Jacques Prévert y Søren Kierkegaard, y Negro, Azul, Negro, con textos de J. Faiffer y A. West. Dos años después se le otorgó el premio del Instituto del Teatro al Mejor Espectáculo, por El Campo obra de Griselda Gambaro. Hace Crash en el Instituto Di Tella.

A pedido de la Fundación Gulbenkian en 1969 condujo un seminario para actores y directores en el Teatro Universitario de Porto (Portugal) y dirigió luego la obra de creación colectiva Blanco y Negro.

Cuando regresó a Buenos Aires creó el Equipo de Teatro Experimental de Buenos Aires (ETEBA) con el que estrenó en esa ciudad La leyenda de Pedro, adaptación libre de Peer Gynt, de Henrik Ibsen. Ese espectáculo concurrió como invitado a varios festivales: Nancy (Francia), Reseña Internacional de Florencia (Italia) y Theatertreffen 1970 (encuentro anual de teatro, Berlín, Alemania.

En 1972 ETEBA integró las actividades culturales que se realizaron en forma paralela a las Olimpíadas de Múnich (Alemania), con la pieza de creación colectiva El Sapo y la Serpiente. Al año siguiente fue designado rector de la Escuela Nacional de Arte Dramático de Buenos Aires y dirigió Vida y Sueño del Príncipe Segismundo, versión libre y propia de La vida es sueño, de Calderón de la Barca, en el Teatro Estatal de Fráncfort del Meno (Schauspielhaus Frankfurt, Alemania).

Algunas de sus principales puestas en escena han sido Ensueño de Strindberg, en el Schillertheater – Alemania en 1991; Rigoletto de Giuseppe Verdi en la Ópera de Berlín en 1993; Madera de Reyes de Ibsen en el Schauspielhau Theater – Hamburgo en 1992 y en el Teatro General San Martín de Argentina, según su propia versión, obra en la que fue escenógrafo, iluminador y director, por la que obtuvo el Premio María Guerrero en 1994 (1994); El relámpago (Travesía), versión libre de la obra Camino a Damasco de Strindberg, en el Teatro Nacional Cervantes en 1996; La gaviota de Antón Chéjov en el Teatro General San Martín en 1996. En 2001 obtuvo el Premio Konex – Diploma al Mérito como uno de los 5 mejores Directores de Teatro de la década en Argentina.

En 1996 fundó su escuela para actores y directores en Buenos Aires y tanto allí como en escuelas de cine y escuelas de teatro en las principales ciudades europeas dicta seminarios de entrenamientos para actores profesionales y talleres de dirección de actores para directores de cine y televisión.

Entre mayo y julio de este año, Augusto Fernandes dictó un curso en Argentores titulado “Contenidos ocultos en la dramaturgia de Shakespeare”, en el que abordó las obras Otelo, Macbeth y Pericles.

 

Clase Nº 10 del curso «Contenidos ocultos en la dramaturgia de Shakespeare» dictado por Augusto Fernandes en Argentores