Revista Florencio

ESCRIBE MARTÍN BIANCHEDI, INTEGRANTE DE LA COMISIÓN DE MÚSICOS PARA TEATRO

Los músicos y músicas escénicos sin escenarios

Que la pandemia apagó los reflectores, los proyectores y las marquesinas ya no es noticia.

Se sabe también que esta situación arrastra a varios rubros que necesitan del escenario vivo para plasmar su arte y sustento.

Entre ellos el de los músicos escénicos, los que hacemos y producimos música para espectáculos teatrales, coreográficos o musicales.

Toda adversidad igualmente genera nuevas herramientas, nuevos desafíos y un despliegue inédito de creatividad, con la cual generar nuevas formas de desarrollo de proyectos, ideas y emprendimientos.

Así hicimos los videos y las canciones que nunca tuvimos tiempo de componer y producir, los streamings en los cuales intentamos llegar al espectador de manera indirecta, los mini shows por plataformas digitales y también la subida a plataformas discográficas del material que nunca habíamos compartido.

Si bien la pandemia nos alejó de la presencialidad, nos acercó a ese artista que alguna vez deseó vivir de la música.

Al que compone por componer.

Al que se sienta en el piano a tocar o cantar aquella canción que cantaba en las fiestas de amigos.

Por eso, al que decide estudiar nuevamente algún tratado de armonía olvidado, al que busca en un nuevo instrumento, una nueva forma de expresar su inspiración, al que decide volver a escuchar esos discos olvidados o a estrenar nueva música, debe acercarse de nuevo al piano, para aprovechar la pausa y volver, estoico y renovado, al sagrado escenario.

Martín Bianchedi