Revista Florencio

LOS 70 AÑOS DE LA TELEVISIÓN ARGENTINA

Los inicios de la Tele

Primera transmisión de la TV Argentina

Quienes nacimos y crecimos junto a la caja boba pensamos que el mundo entero pasaba por allí. Descubrir la televisión como medio de comunicación ha sido, y lo es, uno de los grandes inventos del siglo XX, que une pueblos y fronteras alrededor del mundo. Pero, cómo era Argentina hace hoy 70 años, gobernando Juan Perón y con el acompañamiento de Eva Duarte de Perón.

Por caso, nuestra televisión nació como LR3 Radio Belgrano TV. Detrás de aquella emisora estaba Jaime Yankelevich, quien tomó la posta y puso a nuestro país entre los primeros en comenzar a emitir en América, sólo detrás de Estados Unidos, México, Cuba y Brasil. Fue entonces que Canal 7 se convirtió en la octava señal de televisión del mundo.

Yankelevich junto a Max Koeble viajaron a Estados Unidos para interiorizarse técnicamente del nuevo medio y comprar los primeros equipos. Aquellas cámaras se utilizarán por más de un cuarto de siglo en Canal 7 hasta la llegada de A78TV.

Jaime Yanquelevich y Miguel Sussini

Y fue así que la primera transmisión oficial ocurrió en Plaza de Mayo, aquel 17 de octubre de 1951 en el día de la lealtad peronista.

Ese acto y esa transmisión de la cual sólo se conservan noticieros cinematográficos y fotografías ya que no existían en aquel momento sistemas de grabación- fue el último acto público de Eva Perón.

Esa tarde recibió «la gran medalla peronista en grado extraordinario» de manos de Juan Perón.

Allí esbozó un discurso breve de tan sólo 8 minutos, debido al avanzado estado de su enfermedad. Algunas crónicas periodísticas indicaron el interés personal de Evita en que ese acto se transmitiera por TV. Su deseo se cumplió. Y es la historia la que definirá al último discurso público frente a miles de enfervorizados seguidores como su testamento político. La misma Evita que pocos meses antes produjo un renunciamiento histórico y tras su muerte, el 26 de julio de 1952, su cuerpo fue robado de la CGT y sufriría el calvario y el ocultamiento, siendo enterrada con nombre falso por años en un cementerio en Milán, Italia, tras el golpe de estado de 1955. 

El último discurso público de Evita, el 17 de octubre de 1951

Las cámaras de televisión se ubicaron en el balcón del alto primer piso del Banco Nación frente a la plaza, en el número 363 de la avenida Rivadavia. Desde allí se logró un plano en perspectiva con un largo teleobjetivo del balcón de la Casa Rosada con las autoridades y otras cámaras enfocando aquella plaza repleta.

La transmisión televisiva se inició tres horas antes con números musicales y la presencia de las actrices Malisa Zini, Amelia Bence y Zully Moreno, entre otras, que detrás de las llamadas pantallas transmisoras «curioseaban» sobre la innovación puesta en marcha. Allí estaba una vez más Enrique Telémaco Susini al mando de una de las cámaras. Uno de aquellos locos de la azotea partícipe de la primera transmisión radial de Argentina sobre los techos del viejo Teatro Coliseo.

Las otras cámaras estuvieron al mando de Agromayor y de Gerardo Noizeaux, mientras el switcher estuvo a cargo de Oscar Orzabal Quintana. Los medios de la época difieren sobre la cantidad de aparatos receptores y marcas -algunos coinciden en 450 unidades- instalados en diferentes comercios, algunos aledaños a la plaza de Mayo y otros en barrios más alejados del centro, que fueron testigos en blanco y negro de aquel momento histórico.

La antena ubicada a 60 metros de altura y con un radio de cobertura de 5km, levantada sobre el edificio de Obras Públicas en la avenida 9 de julio -hoy Ministerio de Desarrollo Social- irradió las imágenes de aquel 17 de octubre y las jornadas posteriores que siguieron al inicio de las transmisiones diarias de 5 horas cada día desde el 4 de noviembre. La cita frente al televisor era de 17:30 a 22:30 horas anunciada en los diarios como transmisiones por radio y»video», como si hoy hiciéramos un dúplex con la televisión y la radiofonía. Allí estaba Enrique Susini a cargo de la dirección artística de la emisora. Sus estudios estaban ubicados en Ayacucho y Posadas en el teatro del subsuelo del Hotel Alvear y espacios adyacentes, y posteriormente en el Palais de Glace, ubicado a pocas cuadras. Su derrotero edilicio lo llevó a los subsuelos del edificio Alas y finalmente a su actual ubicación en la avenida Figueroa Alcorta y Tagle.

Canal 7 fue la única emisora desde 1951 hasta inicios de los años´60. A partir de 1958 con las licencias de frecuencias nacen los canales privados de Buenos Aires, el 9, el 13 y el 11 cada uno de ellos en acuerdo por sus contenidos con cada una de las tres cadenas norteamericanas: NBC, CBS y ABC, respectivamente.


Pero nuestra TV pública intentó no ser sólo porteña: una década después, un cable coaxil llevaba la señal a ciudades como Rosario y Santa Fe, convirtiéndose en la primera señal de TV desde Buenos Aires en llegar a los hogares del interior del país. Sólo existía a esa fecha Canal 12 de Córdoba.

La televisión estatal no ha dejado de crecer en cuanto a su cobertura. Desde los primeros cables coaxil y los enlaces de microondas llevados adelante por la ex ENTEL, hasta el  plan Soberanía que incluyó antenas satelitales en las fronteras del país, hasta las primeras transmisiones por satélite a través del consorcio Intelsat y más adelante los satélites de fabricación nacional como el Arsat 1 y 2; la TDA -Transmisión Directa al Hogar- cuyas antenas están ubicadas en diferentes áreas urbanas del país, y vía satélite a las zonas de imposible acceso geográfico terrestre; y hasta la habitual internet y las hoy llamadas plataformas.

Fue el fútbol quien le dio históricamente los mayores picos de rating, como así también otros programas generalistas que al hacer escuela en la pantalla oficial pasaron rápidamente a los canales privados.

Por eso, la televisión es un medio que en Argentina y el mundo no ha demostrado aún todo su potencial, cumpliendo su cometido para la información, el entretenimiento y la cultura de los pueblos.

Diego D’Angelo