Argentores en los medios

La situación de los autores y guionistas en tiempos de aislamiento obligatorio

Cuáles son las acciones que lleva a cabo Argentores, la entidad que los agrupa, para frenar la inactividad del sector

Por Leni González
Publicada en Diario La Nación

La recaudación de Argentores cayó en un 45 por ciento desde el inicio de la pandemia. La entidad, fundada en 1910 para defender a los autores de teatro, en la actualidad representa y administra los derechos de dramaturgos, guionistas de radio, cine, televisión y web, coreógrafos y músicos para teatro. Y la caída de estos fondos podría ser peor si la cadena de pagos llega a cortarse.

«Dejamos de recaudar, por supuesto, de las actividades en vivo, es decir, teatro y cine en salas, y de los bares y hoteles (lugares donde haya un televisor). Por otro lado, continuamos recibiendo aportes de televisión abierta, cable, radio y plataformas digitales. Pero si las grandes empresas dejaran de apoyarnos, sería una catástrofe», dice Miguel Ángel Diani, desde 2014 presidente de Argentores, sociedad de gestión que reúne a 2500 socios, además de administrar los derechos de unas 25.000 cuentas de autores argentinos y extranjeros cuya obra se presenta en el país. «Hubo empresas de cable que amenazaron con posponer pagos para dentro de unos meses pero, por ahora, eso no ha sucedido y llegamos a un acuerdo. Seria totalmente injustificado que algo así sucediera porque ese consumo no fue afectado por la crisis», dice Diani, guionista de la super exitosa comedia Son de Diez y de obras como Corazón de titanio y La leyenda del poeta .

Miguel Ángel Diani, presidente de Argentores

Por ley 20.115, de 1973, Argentores es la única entidad autorizada para percibir el diez por ciento correspondiente para los autores. Su función es cobrar y liquidar este derecho. Pero también cumple una importante misión como mutual. Los socios (honorarios y activos, que pagan una cuota mensual) tienen varios beneficios como el de contar con medicina prepaga y una pensión para los más grandes. «La mutualidad es nuestra base sólida, nuestro principio, el de acompañar a autores y autoras durante toda su vida», dice su presidente que ahora debe enfrentar una situación inédita.

La modalidad «a la gorra»

Debido a la cuarentena, ya es obvio, son muchos los teatros -tanto oficiales como salas comerciales e independientes- que habilitan obras vía streaming. Si se trata de un servicio pago -«a la gorra» o por un monto fijo-, Argentores cobra su porcentaje como siempre, el diez por ciento del bruto recaudado. Si es gratis, es decisión de los autores autorizar o no la emisión y si se permite, no hay cobro para nadie.

En el caso de las salas públicas, el Teatro Nacional Cervantes les paga una suma fija de 15.000 pesos a los artistas involucrados en las obras emitidas por ese teatro online ( La terquedad , Tarascones , El hombre que perdió su sombra , ahora La guiada , entre otras). «Tenemos una excelente relación con Sebastián Blutrach (el número dos del TNC, que dirige Rubén D’Audia) que se acercó con esta propuesta para este momento difícil. En lo que respecta a nuestra entidad, es para dramaturgos, músicos y coreógrafos», explica Diani. Consultado Blutrach, detalla que el pago es a todo el equipo artístico y técnico y que se debe no a la emisión de la obra, sino a su participación en la creación de contenidos para el segmento Detrás de escena , uno de los nuevos contenidos junto con Conversaciones del Cervantes online. Para agilizar los pasos administrativos, se depositaron los respectivos pagos directamente en Argentores, por un lado, y en la Asociación Argentina de Actores, por otro. En cuanto al Complejo Teatral de Buenos Aires y al Teatro Colón, que dependen administrativamente de la Ciudad, las conversaciones entre Argentores y el ministro de Cultura porteño, Enrique Avogadro, comenzaron, pero todavía no hay definiciones sobre cómo será la ayuda.

«Es un momento para ser muy solidarios, para focalizar más en las personas y menos en los negocios, para pensar en el ser humano. Esperemos que la cadena de pagos no se corte, que las grandes empresas paguen porque si no, será muy difícil o imposible sostener a todos los autores que se han quedado sin trabajo», subraya Diani apuntando también al mundo audiovisual: los guionistas de cine y tevé que de un día para el otro no pudieron continuar con sus libros porque las producciones pararon.

Por esta razón, la Fesaia (Federación de Sociedades de Autores e Intérpretes Audiovisuales), integrada por Argentores, la DAC (directores de cine) y Sagai (interpretaciones de actores y bailarines) pidió a los canales de televisión abierta y de cable que programen series, películas o telenovelas «viejas». Es decir, se les solicitó que repitieran ficciones como única forma para poder cobrar.

Que es una situación muy compleja, que nadie esperaba ni tenía manual, ya está dicho.