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La radio en pandemia

Por Alicia Petti

Cuando los » locos de la azotea», Enrique Susini, Miguel Mujica, César Guerrico y Luis Romero Carranza se subieron a la terraza del teatro Coliseo hace apenas 101 años, para poner en el aire » Parsifal «, de Wagner, no eran totalmente conscientes que estaban creando un medio mágico.

Porque fue precisamente la palabra magia la que más se escuchó en la historia de la radio que sobrevivió a las más diferentes dificultades, casi como » La cigarra» de María Elena Walsh y por esa razón sigue tan lozana, auténtica y siempre a la vanguardia, ni siquiera la tv pudo con ella ni ahora la temible y desastrosa pandemia, que le quitó lo más vital y trascendente: que sus conductores no pudieran estar en ese ámbito.

Por esa razón del fervor de los que hacen la radio es la que se erige y de a poco logra otra vez, como dice la canción de Lerner » Volver a empezar».

La pandemia generó infinidad de causales, cada uno en su oficio, profesión, pasatiempo, tuvo que modificar conductas, en mi caso y creo que comparto con todos aquellos que ofician cerca de un micrófono, nos hemos visto obligados a sentir en soledad la ausencia de los compañeros, de respuestas , de rebotes, gestos, sonrisas, caras de asombro. Y todo esto dentro del estudio te daba la pauta de que ibas por la huella indicada poniendo en el aire un programa.

Aplausos mil para la tecnología y los operadores que nos han permitido seguir transmitiendo. De la mano de ellos fuimos aprendiendo a realizar esta maravillosa tarea desde nuestro hogar.

Ahora voy a cruzar la zanja y voy a hablar como oyente (esa que siempre he sido, lo soy y lo seguiré siendo). Y desde ese lugar opino que pocas cosas han cambiado, sí, se oye bien igual y en algunos casos mejor.

Y voy a cerrar esta reflexión con la mención a un personaje que se multiplicó por mil; Señoras y Señores: el insomnio.

La falta de trajín durante el día generó el síndrome de las noches largas. Y es allí donde la radio bajo la almohada fue más que una compañera que como nunca me entretuvo, me alegró etc., me educó y me reconcilió con la música, el arte, la ciencia política, la religión, la palabra, etcétera.

Para finalizar casi podría decir en nombre de la radio: GRACIAS PANDEMIA.

A continuación también resulta didáctico e ilustrativo, porque hemos recogido algunos testimonios de diferentes profesionales de la radio, que resumen de qué manera vivieron «LA RADIO EN PANDEMIA».


Magdalena Ruíz Guiñazú (Mitre)

Ya van prácticamente dos años que transmito desde casa. Esta horrible pandemia quiere separarnos pero (por suerte) los periodistas estamos unidos y no vamos a aflojar. Además leemos mucho y lo sabemos transmitir y eso hace la vida más serena e interesante. No vamos a rendirnos sin presentar batalla ¡Fuerza colegas! Nos apoyan los oyentes: larga vida para ellos y para nosotros también. Pensemos que somos los relatores del mundo al que, reitero no vamos a darle el gusto!!!


Alejandro Dolina (La 750)

«La Venganza Será Terrible» no se transmitió desde estudios de radio nunca o casi nunca. De manera que no extrañamos el ámbito supuestamente mágico de la radio. Extrañamos sí el contacto con el público, el fenómeno teatral que nuestro programa presupone. Pero extrañamos también a nuestros compañeros que durante la pandemia tampoco estaban presentes. Demasiada ausencia, demasiada soledad. Hemos estado todo este tiempo en nuestras casas y desde allí, por Zoom, tratábamos de unirnos en la alegría del humor y el pensamiento. Pero en realidad no estábamos allí. Ahora vienen tiempos de regreso y de contactos reales. O al menos así lo deseamos.


Gabriela Radice (Radio 10)

Hacer radio desde casa con el llamado teletrabajo es una experiencia singular. En lo personal, agradezco su aparición porque me permitió seguir cumpliendo con mis tareas en el tiempo de confinamiento, mas tengo una reacción encontrada ya que lo siento como un ejercicio bien difícil. Por un lado reafirmé eso que estaba claro para mí: hacer radio es una forma de contar, de conectar, es un modo de relación entre quien quiere escuchar y quien tiene algo para decir, más allá de cualquier soporte o particularidad técnica. Hay radio en la forma, en el continente humano y en el sentimiento.

Y a la vez, también puedo decir con certeza que la radio sólo es radio cuando se hace en equipo; que todos nos necesitamos para el funcionamiento pleno, que es esencial el contacto inmediato con los compañeros de mesa, con la producción, con la mirada del operador.

Nunca estuve tan convencida de que la radio es un medio de comunicación que alcanza su mejor nivel como acción colectiva .Quizás la pandemia nos puso a atravesar la temporada de los desafíos. El desafío mayor de conservar la salud y la cordura, pero también el enorme desafío de adaptarnos para sobrevivir.


Nelson Castro (Radio Rivadavia)

El estudio de radio hace a su esencia. Lo habitan lo inesperado, lo sorprendente, las miradas, las señas, los gestos, los estados de ánimo, la broma, la familiaridad del micrófono, los lugares que ocupa cada uno, el contacto visual con el operador. Todo esto, que le da vida a la magia de la radio, es lo que se perdió durante muchos meses de la larga cuarentena.


Ricardo Guazzardi (Radio 10)

¿Quién iba imaginar que la pandemia iba a afectar a la comunicación social? La verdad yo seguí yendo a la radio porque observaba los cuidados de la emisora y a pesar de los mismos hubo contagios que nos llevaron al distanciamiento y a utilizar distintos medios de comunicación, descubriendo en mi caso el Skype. En lo personal esa empatía que existe con los compañeros (risas, llanto, señas al operador, etc.) no lo vi muy damnificado porque yo durante 30 años, hice dos meses el Programa «El sillón de Rivadavia» desde Mar del Plata entonces tenía una mecánica con el operador y la producción que la verdad me resulto muy útil. Hoy sigo saliendo alternativamente desde mi domicilio y desde el estudio haciendo que el oyente lo sienta lo más normal posible. Y seguimos con la esperanza de que esto pronto termina y la radio vuelva a recuperar su magia total.


Reynaldo Sietecase (Radio con Vos)

Hacer radio sin los compañeros cerca, sin verle la cara al operador, sin que él pueda adivinar nuestros mínimos gestos que permiten alcanzar esa química indispensable para que se active la magia de la radio, fue el gran desafío que nos impuso la pandemia y lo superamos. Con pasión, con ganas, con coraje. Costó pero lo hicimos simplemente porque sabemos que la radio en cuanto fuente de información y compañía, es un servicio indispensable. En especial en los momentos más difíciles.


Mario Portugal (Radio con Vos)

Menos gente en los estudios, abundante alcohol en gel, control de temperatura…La radio en pandemia.

Contactos a distancia, por aplicaciones que permiten escucharnos, pero que no permiten el «disfrute» de vernos a los ojos, de jugar con las señas, de manejar tiempos de la mejor manera.

Se extraña la sensación de ver la luz roja de «aire» encendida, y acordar con el operador como seguimos…

Pese a todo, el lenguaje radial sigue en pie y la radio demuestra estar más viva y necesaria que nunca…


Beto Casella (Continental)

Hacer radio en la emergencia de la pandemia fue, ya lo sabemos, absolutamente inédito. Tanto que difícilmente algún conductor -ni siquiera el más veterano- lo hubiera imaginado antes. Si esto no se repite (y elevo una plegaria para que no ocurra) en mi caso me van a quedar patentizadas dos cosas: la primera, por supuesto, la visual. De ninguna manera es lo mismo hacer radio sin poder dar el pase a un columnista con un simple gesto, pedir una tanda con la manito levantada o esperar la aprobación de una humorada por la sonrisa del operador. Sin ese entrar y salir de productores y productoras, que también es como el emblema de la inmediatez de la radio, que ni siquiera tiene la televisión. Lo otro, lo más emocional, fue hacer radio como si estuviéramos en tiempos de guerra. Buscando cada mañana las palabras para fortalecer el ánimo de los oyentes, que estaba por el piso; enfrentar los miedos, las dudas, el desconcierto de la audiencia con mucha información pero, sobre todo, con un tono y una elección de las palabras que intentaba (como, salvando la enorme distancia, aquel genial Robin Williams en «Buenos días Vietnam» que intentaba entretener y sacar una sonrisa en tiempos espantosos). Fueron, sin dudas, los días radiales más duros de mi vida profesional. Espero haber estado a la altura.


Nora Lafón (Radio Nacional y Del Plata)

No es fácil definir como es hacer radio en tiempos de pandemia. Por un lado los profesionales agradecemos el estar ocupados y remunerados en momentos tan críticos. Pero la radio es estar en el estudio, es mirarse con los compañeros, es hacer señas cuando uno quiere agregar algo, es hablarse con el operador, es compartir una idea con la productora. Sin todo eso la radio pierde emoción y se transforma, para el que la hace desde casa frente a la pantalla, en insípida, inodora e incolora. Pero es lo que hay y por eso y pese a todo…. todos los días igual la hacemos con pasión.


Fernando Bravo (Continental)

Hacer la radio desde casa durante un año y medio fue una experiencia, que yo al menos no la soñé nunca, porque la radio es otra cosa la radio es presencia es estar con los compañeros en el estudio al menos la radio que uno ha vivido tantísimos años, pero esta fue una experiencia también enriquecedora para todos pero también llegamos a la conclusión de que es una emergencia. No es lo mismo que hacer radio todos juntos alrededor de una mesa.


Leonardo Rodríguez (Aspen)

La verdad es que Aspen ha salido siempre con sus locutores desde los estudios. No hemos tenido la experiencia de trabajar desde nuestras casas.

Lo que sí puedo contarte es que el 2020 y parte de este 2021, han sido muy particulares.

La comunicación fluyó de una manera muy especial con nuestros oyentes.

Hubo algo que nos conectó de manera muy especial. La música y las palabras adquirieron una profundidad como pocas veces antes, sentíamos que estábamos claramente más cerca de ellos y, ellos de nosotros.

Las redes sociales ayudaron muchísimo. Instagram, Twitter, nuestra página; nos permitieron comunicar mucho más allá del aire.

De hecho, por primera vez en su historia, Aspen pasó (en el Día del Amigo de 2020), mensajes de oyentes al aire, hablando de música y de la amistad. Concluimos en que en ese año especial y particular el aire de Aspen debía manifestar algún cambio, romper algún molde sin perder la esencia…

Ellos lo agradecieron de una manera en que nos emocionó a todos. Gente de todas las edades, conectando a través de la Radio, la Amistad y la Música, de una manera muy visible, muy palpable.

Se sintió distinto; el 2020 no fue un año más para la radio, no solo por haber cumplido 100 años sino por el vuelo que tomó, como tantas otras veces. En esta oportunidad a través de un acontecimiento mundial como una pandemia.

Y ahora que cumple 101, nos permite observar que su poder comunicacional sigue intacto.


Claudio Rico (La Red, Humorista)

Fue una experiencia rara. Si lo tengo que describir en una frase sería «La soledad del micrófono y el auricular», porque era lo único que me acompañaba. Es difícil hacer radio así: sin ver al conductor y a tus compañeros. No se genera ese clima en las tandas; pero uno se va adaptando a todo y en definitiva con este ejercicio uno puede hacer radio desde la casa. Aunque hacer radio en soledad cuando tenés que hacer humor y compartir con el otro no es tan sencillo pero todo es cuestión de poner la mejor onda.