Revista Florencio

ENTREVISTA A ANA DA COSTA, CONDUCTORA DE "LA MURALLA Y LOS LIBROS"

La cultura, tambien presente

Ana Da Costa, Jefa del Centro de Radiodifusión y responsable de las áreas de Comunicación y Prensa de la Biblioteca Nacional conduce desde hace diecisiete años La muralla y los libros, el programa de radio del organismo cultural que se emite los miércoles a las 23 por Radio Nacional. Siendo de los escasos programas culturales de nuestra radiofonía, el ciclo ha sido declarado de interés para la comunicación social y la cultura de la ciudad de Buenos Aires.

La propuesta pone en valor la tarea de un equipo de profesionales de la biblioteca que trabaja en la divulgación cultural y de todas las actividades que se realizan en esta institución. El envío busca difundir, en síntesis, obra, voz y pensamiento de escritores, autores, intelectuales y personalidades de la cultura argentina, teniendo siempre como eje central las múltiples acciones que se llevan adelante en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno.

Por el programa pasaron figuras como José Saramago, Carlos Fuentes, Roberto Fontanarrosa, Juan Filloy, Héctor Tizón, Abelardo Castillo, León Rozitchner, David Viñas, Osvaldo Bayer, Juan Sasturain, Clorindo Testa, María Kodama, Leonardo Favio, Les Luthiers, Leopoldo Federico, Guillermo Klein, Hermenegildo Sabat, Quino, Luis Puenzo y Mercedes Sosa, entre muchas otras. Da Costa cuenta que La muralla y los libros -título extraído de un texto escrito por Jorge Luis Borges y editado por el diario La Nación- es un programa que nació por una iniciativa de Silvio Maresca, quien en 2002 era el Director de la Biblioteca.

Con el inicial nombre, Manchas de tinta, y sin mayor experiencia radial previa, la periodista se abocó desde el principio a vincular cultura y aire, a través de entrevistas, comentarios, editoriales e interacción con oyentes. “Me gusta la coordinación radial, es inspirador”, indica. “Allí, todos tiramos ideas, sumamos, vamos creando un caleidoscopio que termina siendo cada entrega. Pero la conducción también me gusta, valoro, al estar en vivo, el saber escuchar, es algo que falta en nuestras radios; y aprovechar bien los silencios. Recuerdo una nota con Héctor Tizón, en Jujuy. Yo le hice una pregunta, me contestó enseguida y luego hubo un largo intervalo. Estábamos en plena montaña, atardecía. Y luego vino otra respuesta. El momento fue mágico, creo que radialmente importante. Lo que se decía y cómo lo iba diciendo. Un silencio no es un bache, nos dice algo. El oyente que ama la radio quiere a esos momentos, siente empatía, es cómplice de la magia que se crea en el estudio de una radio en ese momento.”

La conductora estima que es crucial haber armado todos estos años un precioso archivo con los momentos más intensos de sus notas, evoca sus charlas con el recordado arquitecto Clorindo Testa, con la antropóloga Rita Segato, con el escritor Juan Filloy. Con respecto a si se perfila la realización de un sistema de podcast, una forma en crecimiento en la actualidad, contesta que ‘no’; lo que nos acerca a eso es que en la web de la biblioteca se están subiendo enteros nuestros programas ya emitidos. No hacemos un destacado, un “corte” por ahora, pero subimos todo.” Luego, puntualiza; “Vale la pena hacer radio porque los que se produce no es otra cosa que un encuentro con el oyente. Cuando alguien me dice: ‘Hoy me dieron ganas de leer a tal autor o de ver una película o leer poesía’, siento que valió la pena. Hay un vínculo, vale la pena el servicio, el haber iluminado a alguien de la mano de un ciclo cultural.”