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Juan José Campanella y Fernando Castets, dos autores frente a la pandemia

Entrevista a los destacados guionistas y dramaturgos socios de nuestra entidad sobre los desafíos que afrontan los creadores en la crisis sanitaria

Basta con mencionar las películas Luna de Avellaneda, El hijo de la novia, El mismo amor, la misma lluvia para recordar lo que representan la dupla conformada por Fernando Castets –guionista de cine y TV, autor teatral y realizador audiovisual– y Juan José Campanella –guionista y productor y, por sobre todo, uno de los más prestigiosos directores de cine y televisión que, dicho sea de paso, en este 2020 que transcurre se están cumpliendo diez años de cuando obtuvo el Premio Oscar por El secreto de sus ojos, a la mejor película de habla no inglesa–.

ARGENTORES los ha convocado y reunido de manera virtual para conversar sobre la situación en que la se encuentran los autores audiovisuales dentro del contexto de pandemia que está atravesando el mundo y cómo ha repercutido también en sus vidas personales como en lo profesional.

Juan José Campanella: A mí, lo que me pasa, no sé a vos Fernando, es que yo pensé que estos meses de descanso forzado iba a ser ideal para finalmente sentarme a escribir el guion y la obra de teatro que, por varías razones laborales, se fue postergando. Y me pasó todo lo contrario. Durante todos estos meses tuve muchas dificultades para concentrarme, no sólo para escribir sino también para leer. Algo de televisión pude ver, sí, películas sobre todo. Recién hace poco tiempo empezamos a retomar la escritura de un guion pero avanzando muy lentamente. Escenas que hubiera escrito en una tarde, ahora tardo una semana.

Fernando Castets: A mí con la lectura me pasa lo mismo y como gran espectador de películas hoy disfruto más una serie de media hora y no puedo ver tres capítulos seguidos. Empiezo un libro, leo treinta páginas y lo dejo para hacer otra cosa. Es todo el tiempo así. Pero por otro lado, es cierto también que el trabajo del guionista no cambió mucho, esto lo digo medio en broma y medio en serio, nosotros vivimos en estado pandémico por estar siempre en casa encerrados. La diferencia es que ahora mi esposa no me dice “¿Salimos a caminar?”. Ahora soy yo el que le propone que salgamos. Por supuesto que todo esto va más allá de la sensación de encierro, no hace falta que lo diga.

En este contexto de pandemia mundial, ¿en qué situación se encuentran lo autores audiovisuales?

Juan José Campanella: Soy unos de los cuatro o cinco directores que le tocó en suerte volver a filmar acá en Estados Unidos y el mío es el único programa que se está filmando en Nueva York. Empezamos el lunes pasado con todos los protocolos para filmar Ley y orden, unidad de víctimas especiales. Los autores tienen como seis guiones adelantados. En cuanto al protocolo lo que veo es que está muy bien. Es muy estricto. El primer día utilizamos trece horas de filmación para lo que estaba planeado, algo que normalmente hubiera llevado ocho horas. Hay otra cuestión que te va relajando y es que nos hacen el hisopado todos los días. A todos. Yo llevo hecho siete exámenes. Y cumplo estrictamente con el protocolo de ir del trabajo a mi casa. Nada más. Si bien los actores sólo se sacan la máscara para actuar, la verdad es que resulta difícil el distanciamiento. Todo se va relajando lentamente. Si bien Nueva York es una de las ciudades que tuvo más niveles de mortalidad en el mundo, lo cierto es que de a poco está en retirada. Lo ves en las calles con las mesas de los restaurantes repletas. En cuanto a la serie que estoy filmando, en particular se beneficia con el hecho de que hace referencia a la actualidad. Parte de su longevidad, es uno de los programas que más años ha estado en la televisión americana, reside en que fue avanzando y cambiando junto a los propios cambios de la misma sociedad. Fijate una cosa, ahora estamos viendo qué hacemos con los actores, porque nadie los quiere tener con las máscaras puestas por más que se adaptó el decorado y hay, por ejemplo, un acrílico dividiendo la mesa de los detectives. Además otro punto, esta es una serie que se ve mucho a lo largo de los años, es decir vos prendés acá la televisión y en algún momento te vas a cruzar con un capítulo. Entonces ahora no le quieren poner fecha a la serie para que no quede ligada tan directamente al año de la pandemia.

Fernando Castets: Si pensás la ficción desde la perspectiva de los autores, resulta muy interesante esto que decís, Juan. Por ejemplo, estás escribiendo y te preguntás ¿incorporo las máscaras? Algunas de estas decisiones se tomarán en el momento de filmar, por supuesto. Salvo que quieras contar específicamente esta época.

¿Cómo deberían preparase los autores si realmente se afianza un cambio hacia una nueva normalidad?

Fernando Castets: Desde los autores creo que sucede algo más allá de la crisis económica de Argentina y es que los guionistas han tenido mucho trabajo, ya que escribir es un acto solitario y se puede avanzar. Hay gente escribiendo series y películas. Pero eso va a ser un embudo en algún momento. Es decir que, si la idea es producir todo eso, el año que viene o el otro se van a acumular y no va a haber trabajo para escribir porque básicamente van a querer producir. Si bien no sabemos qué va a pasar, desde ese lugar creo que va a estar complicado. Y por otro lado también es evidente que habrá cambios en muchos aspectos, como dijo Juan, cambian las jornadas laborales, los días de rodaje serán más largos, en consecuencia los presupuestos aumentarán por los controles sanitarios, etc. Todo esto va a incidir.

Juan José Campanella: La pregunta no es tanto para nosotros porque como dijo Fernando nuestro trabajo ya es con distanciamiento social. En la televisión americana hay que respetar los guiones hasta la última coma y yo, por ejemplo, tengo a mi guionista viendo cada ensayo por streaming y luego hablamos por teléfono. La verdad es que el guionista de televisión es el que menos sufre en la medida que se vaya facilitando la producción. Y creo que realmente los protocolos se van a ir encontrando. El problema viene en nuestra otra faceta, me refiero al cine y al teatro. Y en el teatro específicamente lo estoy viviendo bastante porque ahí hay otra cuestión que escapa a toda la cadena de producción y es el espectador, en el sentido de preguntarse cuándo podrá ir al cine y al teatro. Especialmente al teatro, en el cine uno está acostumbrado a que vayan unas treinta personas y es más o menos lo mismo, pero en el teatro… Pensar esto de una butaca cada tres… No solamente matás al teatro sino que además matás la experiencia teatral.

Fernando Castets: La obra de arte necesita el contacto con el público. Evidentemente es un virus bastante lábil. Es muy agresivo con la cultura. En el teatro o en el cine debe dejarse espacio entre las butacas. En los aviones parece que no. En fin, me parece que hay que trabajar sobre los protocolos en el teatro.

La historia nos demostró que los medios de comunicación llegan para quedarse y convivir con los demás

Fernando Castets: Sí, claro. La televisión iba a matar a la radio, luego internet iba a matar la televisión. Y ahora estamos descubriendo el mundo de los Podcasts que te abre todo un universo, cambian así muchas cosas en relación al tiempo y las elecciones que podés hacer.

Juan José Campanella: Yo creo que esa afirmación es cierta para todo lo que tenga que ver con un medio que ya se veía por teleimagen, llamalo televisión o streaming. Lo que sí va a cambiar es que ahora también podés producirte un programa de televisión desde tu casa a partir de haber adquirido los conocimientos básicos de cámara y fotografía. El público también puede aceptar un distinto nivel de calidad de imagen. Y lo que importa es el contenido. Como siempre, nuestro trabajo como guionistas está a salvo de cualquier pandemia porque es independiente del medio. Lo que sí creo que no va a cambiar es la experiencia de ver a alguien en persona porque era lo que sucedía cuando yo era chico. Yo los veía a todos en televisión y mi viejo me llevaba al teatro para poder ver a las actrices y actores en persona. Eso no va a cambiar nunca. Fijate el fenómeno de los Youtubers, que son chicas y chicos que nacieron en este nuevo medio y van al Gran Rex y te lo llenan ocho veces. Porque se trata de verlos en persona. Me da pena que mucha gente, por no conocer esa experiencia, se acostumbre a ver todo por pantalla.

Fernando Castets: Lo emocional, Juan, yo lo estoy pensando también desde la comedia. No poder compartir las risas, por ejemplo. Me acuerdo de una de las primeras charlas que hice por Zoom había unas cincuenta personas e inevitablemente yo hago chistes…. Pero estaban todos muteados. Tenía cincuenta caritas, hice el chiste y me quedé esperando. Horrible, ese tiempo muerto.

Juan José Campanella: Mi última experiencia con público fue en marzo. En el Festival Latino de Miami se mostró El cuento de las comadrejas. Fue en un cine de los años 20´ con capacidad para mil quinientas personas y estaba prácticamente lleno. Y te juro que lloré de emoción porque las carcajadas imposibilitaban que se pudiera escuchar lo que decían los actores en la pantalla. Si vos esa película la ves solo puede resultarte que tiene un humor inglés. Sonreís, sí, pero cuando la ves acompañado del público evidentemente genera otras cosas. La risa es contagiosa, ya se sabe. Sin lugar a dudas, en algún momento vamos a volver a la normalidad.

Fernando Castets: En España ya están abriendo, el verano ayudó en ese sentido. Muchos de los teatros de Madrid abrieron. Si bien está esta cuestión con la que también tenés que convivir, me refiero a que puede suceder que te veas en la obligación de cerrar de una semana para otra. Fijate el tema de las ventas anticipadas, ahora lo que sucede es que la gente va a comprar en el momento. Pero, bueno, si hay algo por lo cual nuestra especie continua en la faz de la tierra es por nuestra capacidad de adaptabilidad. Ojalá todo esto no sea más que un importante mal recuerdo. Evidentemente no vamos a volver rápidamente a todo, por eso tiene que haber firmeza de nuestro lado, del lado de los autores y la gente del espectáculo para avanzar sobre los protocolos. Si el Estado no avanza, entonces hagámoslo nosotros desde ese lugar. Sino pasa esto de que los aviones pueden viajar completos y los teatros, no. ¿Cuál es la diferencia? ¿Por qué está el aire filtrado? Hay que avanzar, y no me parece una solución los paneles de acrílico entre las butacas, por ejemplo. Digo que hay que avanzar pero en muchos sentidos, hace tres gobiernos que estamos intentando que haya un reconocimiento del sindicato de autores. Hay problemas que son estructurales de Argentina, digo que la crisis no tape los problemas. Porque si no estamos otra vez con el árbol y el bosque. Es necesario este reconocimiento al que me refiero porque existe en todas partes del mundo

Juan José Campanella: Nosotros estamos muy contentos de estar de vuelta en Argentores, esto lo hablamos mucho con Fernando. Y pensemos que ya hemos pasado por muchísimas crisis que parecían que nos iban a cambiar para siempre. Y yo creo que todo esto dentro de un año va a pasar. Y dentro de veinte años ni nos vamos a acordar, como pasó con la Gripe Española, de la que yo me enteré recién ahora. En toda mi vida nunca había oído hablar de la Gripe Española, salvo porque fue seguida de los años veinte, los años de más desenfreno y hasta te diría creatividad de la humanidad. Este ha sido un golpe emocional y económico para todos. Por eso también pienso que no hay que esperar una vacuna para intentar volver a la normalidad. Vamos a lograrlo si llevamos a cabo los protocolos necesarios.

Fernando Castets y Juan José Campanella junto a Aída Bortnik en el año 1982

¿Cómo inciden las nuevas tecnologías en todo esto?

Juan José Campanella: Es el tema que más me preocupa porque yo creo que la dramaturgia es para ser vista dentro del teatro. A mí no me gusta ver teatro en video o por televisión o internet, al menos que tenga la posibilidad de ver una versión de Blum con Discépolo actuando, claro. Pero reemplazar una obra que puedo ir a ver al teatro, no me parece. Primero porque se ve feo, sin mencionar todo lo que está relacionado con el decorado, en video es todo cartón pintado. Mi miedo de que la gente comience a ver teatro por streaming es doble, en el sentido de que pueden pasar dos cosas, una que le guste y se acostumbre. Y segundo que piensen, ¿esto es el teatro? Entonces no voy. Y lógico… Porque todas las cosas que hacen que el teatro sea maravilloso se perderían en otra convención. Nosotros estamos acostumbrados a que cuando vemos algo en la pantalla es realista, lo digo como director de cine y televisión, a menos que se trata de experiencias como La flauta mágica de Bergman, por ejemplo, pero eso ya es un concepto. Entonces yo siempre me negué, a no ser que se trate, como dije, de obras que ya no se estén dando más y estén como documento y se hayan filmado muy cuidadosamente a lo largo de varias funciones y con varias cámaras que permitan ver todo, no esta cuestión de la lejanía y con un sonido primario. La verdad es que para mí es un serio problema. Estoy en contacto con alguien que está construyendo un teatro y estamos hablando permanentemente de qué hacer.

Fernando Castets: Además hay que pensar en la libertad de la mirada del espectador que hay en el teatro, esto de que vos mirás hacía donde querés en el escenario. En las grabaciones por lo general van a un plano de aire o plano general y aunque pongas la cámara en la fila cuatro de todos modos te achata la experiencia. Cuando incorporás la realización audiovisual no es interesante. Porque yo a lo mejor quiero ver otra cosa. Fijate que incluso hay películas que las querer ver en el cine.

Juan José Campanella: Sí, es cierto. Ahora pareciera que se considera que el cine es para los grandes espectáculos y yo creo también que el cine es para las grandes emociones. Yo volví a ver hace poco Qué bello es vivir de Frank Capra en el cine. La vi ciento cuatro veces con esta última. Y lloré como la primera vez porque el cine es otra cosa. Yo aguantaría todo lo posible antes de mostrar teatro por streaming. Nosotros en cine y televisión le mostramos la imagen de los actores pero en el teatro les mostramos el alma. De todos modos, en cuanto al cine, es un tema que antecede a la pandemia. Por eso todo esto es mi gran signo de interrogación.