General

Argentores, contra toda forma de discriminación e intolerancia

Los autores Sergio Vainman y Jorge Maestro, visitaron el programa “Todas las tardes”, de Canal 9, conducido por Maju Lozano, para hablar de este tema

Un grupo autodenominado “Argentinos por la patria” escribió en su página de Facebook un comunicado – de alguna manera hay que denominar a eso que publicaron – en el que repudia al programa “100 días para enamorarse”, escrito por nuestros socios y compañeros Ernesto Korovsky, Silvina Fredjkes, Alejandro Quesada, Javier Rozenwasser, Sol Rodríguez Seoane y Martín Vatenberg, diciendo: “…debemos terminar con esta programación zurda que destruye las mentes de la juventud llevándolos (sic) (está mal la concordancia, pero eso sería lo menos malo) por un camino confuso y distorsionado psicológicamente”.

Como escribía el franciscano Fray Antonio de Guevara en los albores del Renacimiento: “Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza”.Cuando utilizó “cabezas medianas”, sin duda el fraile se refirió a cabezas sin vuelo, mediocres, mentes estrechas donde falta espacio porque la mayor parte ha sido ocupado por la estupidez. Es una buena manera de definir a los intolerantes. Esos que atrasan, van en contra de la evolución de la sociedad, se oponen a la ciencia, son retrógados, oscurantistas, medievales, dogmáticos, ignorantes y, por eso mismo, peligrosos.

Esos que, amparados en palabras como patria, Dios, fe, justicia – que en sus bocas adquieren significados siniestros – no solamente condenan sino que exigen la desaparición de toda obra que represente ideas distintas de las de ellos.

Los que se apoderan de manera exclusiva y excluyente de banderas que son de todos.

Los que se presentan como elegidos para preservar la integridad de valores que dicen  encarnar. 

Los que no debaten sino imponen, los que no dialogan sino descalifican, los que no escuchan sino gritan.

Los que encienden hogueras en las plazas y hornos crematorios en los campos de concentración para quemar libros, cuerpos e ideas.

Los que no son capaces de percibir la diversidad.

Los que son enemigos de todo aquello que no sean ellos mismos.

Los que persiguen al diferente.

Los que acosan a las minorías.

Los que se aprovechan de la democracia y la libertad de las redes sociales para envenenar el aire con sus mensajes de discriminación.

Los que viralizan el odio.

Esos, los que piden que desaparezcan nuestras obras y exigen boicot para nuestras ideas, son el huevo de la serpiente y encarnan lo peor del ser humano, su costado más despreciable.

Por todo esto, ARGENTORES luchará contra cualquier forma de discriminación y censura, contra la intolerancia y por la defensa de la libre expresión de todas las ideas.