Revista Florencio

TELEVISIÓN. ENTREVISTA A DAIANA ROSENFELD Y ANÍBAL GARISTO

“En el documental cada historia nos transforma también como realizadores”

La serie Libertarias, una historia sobre Virginia Bolten, Juana Rouco, Iris Pavón y Ana Piacenza, cuatro luchadoras anarquistas de fines del siglo XIX y principios del XX, escrita y dirigida por Daiana Rosenfeld y Anibal Garisto, fue emitida por el Canal Encuentro en 2019. Por este trabajo, ambos creadores fueron distinguidos por nuestra entidad durante la reciente entrega de sus premios anuales en el rubro “Documental”. Florencio dialogó con ambos, responsables de haber puesto el foco en esas mujeres que enfrentaron las estructuras patriarcales de la época, que defendieron con tenacidad sus derechos esenciales y que además fundaron periódicos escritos para y por mujeres.

Consultados sobre el significado del reconocimiento por parte de Argentores, indican: “Fue en agosto. Estábamos en cuarentena, ya luego de cinco meses de estar en casa, cuando recibimos un correo electrónico que nos anunciaba que habíamos ganado el premio. Fue una grata sorpresa; estamos muy contentos con la distinción. Esta serie fue un proceso de muchos años, largo e intenso.”

Acerca del proceso que desembocó en Libertarias, informan que “veníamos investigando a las ‘libertarias´ de nuestro país desde hace doce años, cuando estrenamos nuestra primera película documental que dirigimos juntos, El Polonio, en 2011. Gracias a un artículo publicado en la revista Sudestada acerca de las mujeres anarquistas de nuestro país de fines de siglo XIX y principios de siglo XX, comenzamos a investigar las vidas de estas luchadoras de las que poco se sabía. Pensamos en varios nombres posibles para los personajes, pero a medida que seguíamos adentrándonos en estas historias, notábamos el escaso material de archivo existente y documentos que había sobre la vida de estas mujeres.”

Así comenzó un largo proceso que derivó primero en Los ojos de América (dirigido por ambos), después siguió con Salvadora, (realizado por Rosenfeld) y finalmente continuó con Libertarias. Eligieron a estas cuatro mujeres “porque representan y forman parte de diversas generaciones de anarquistas y del movimiento obrero de nuestro país. Eran mujeres invisibilizadas, casi anónimas. Sobre Juana Rouco y Virginia Bolten pudimos encontrar un poco más de material; creemos que ya hoy en día son más reconocidas. Cuando comenzamos a investigar hace diez años poco se sabía de ellas. También nos interesó incluir también a Iris Pavón por su militancia en Cruz del Eje, Córdoba, y en la zona centro del país y a Ana Piacenza porque fue una de las pocas mujeres anarquistas argentinas que fue a luchar y a poner el cuerpo en la Guerra Civil Española. En términos generales, creemos que rescatar estas historias de mujeres pioneras nos invita a revisar y reflexionar acerca de la realidad actual del movimiento de mujeres, por un lado, y entender que los reclamos y desafíos que viven las mujeres en la actualidad son similares a los que se vivía en esa época, por otro.”

¿Cómo fue la dinámica de trabajo desde que se decidió hacer el documental, adónde abrevaron para tener información, cómo se iba formando el guion, cómo trabajaron en la previa y cuál fue el criterio para la división de las tareas o el abordaje de personajes específicos? Explican: “Desde 2008 que veníamos trabajando juntos en diversos proyectos cinematográficos, con una dinámica de realización integral: no solo éramos los autores y directores, sino también los productores y ocupábamos roles técnicos dentro del film. Libertarias fue nuestra primera obra para televisión. Al ser los tiempos de la TV muy diferentes a los del cine, constituyó un desafío. Queríamos ahondar en la propuesta estética que veníamos desarrollando para la pantalla grande, pero el formato de exhibición exige otros tiempos y dinámicas. En cuanto al guion, teníamos una base que realizamos a partir de la investigación y de las charlas informales con las entrevistadas y personas allegadas a los personajes, que fue la que presentamos al concurso de serie de televisión del INCAA. Luego, en el momento de rodar, lo fuimos ajustando con el ir y venir de la isla de edición (también somos los montajistas de la serie). Lo que terminamos de reescribir fue la voz en off de nuestras protagonistas para cerrar el guion.”

 “Nos plantemos trabajar la serie desde la relación integral, esto es, guion, dirección y producción en forma conjunta, como una unidad orgánica”, dicen al pedirles una reflexión acerca del rol de ser guionistas y directores del documental en forma simultánea. “Esta forma -advierten- fue la más indicada para el proceso de la serie. Por momentos, se volvió muy exigente por el poco tiempo que teníamos para realizarla. Creemos que dirigir y escribir es una fortaleza ya que nos dio la posibilidad de ir experimentando diversas posibilidades estéticas y narrativas, sin estar atados a un guion más cerrado. Además, es nuestra forma de trabajar en conjunto y lo venimos hacienda hace más de 13 años. De hecho, pertenecemos a una asociación de realizadores integrales de cine (RDI). El poco presupuesto y tiempo que teníamos para entregar la serie hizo que esta forma de trabajar fuera, por momentos, muy intensa, pero estamos contentos con los resultados.”

Daiana Rosenfeld

Tanto Rosenfeld como Garisto coinciden, a la hora de reflexionar sobre el género documental, en su actualidad, vigencia y posibilidad estéticas. “Nos interesa pensar en el concepto de representación de la realidad y en todas sus facetas posibles. Por ahora nos convocan historias de no ficción dónde podemos hacer, por ejemplo, una revisión histórica alejada de la mirada patriarcal imperante (en el caso de Libertarias, por ejemplo), que aborde la realidad actual o cómo transformarla. En el género documental cada historia nos atraviesa y nos transforma a nosotros también como realizadores. Nos invita a repensarnos, a trasmutar, a generar una relación con los personajes y pasar por el cuerpo cada historia que narramos. Esto puede ocurrir desde la contemplación y el habitar e indagar lugares alejados a nuestra realidad, como ocurre en nuestras películas El Polonio, dirigida por ambos; Kombit, de Garisto, y Mujer Medicina, de Rosenfeld. También nos lleva a repensar nuestra historia desde un lugar un poco más lejano a la historia oficial en Los ojos de América, Salvadora y Libertarias. Desde el tratamiento estético, creemos que el documental tiene un gran abanico de posibilidades y libertades de experimentación. Nos interesa trabajar con elementos y escenarios de la naturaleza, dándole un lugar protagónico, y no como simple escenarios de nuestros proyectos. posibles energías y mundos que para trabajar de una forma teatralizada. También son interesantes las licencias poéticas que nos tomamos con el material de archivo fotográfico y audiovisual, resignificando las imágenes.”

¿Les interesaría incursionar en la escritura cinematográfica ficcional? Contestan que sí, que es una “una cuenta pendiente, a la que nos estamos aproximando. Aníbal, puntualizan, ya está en etapa de desarrollo de guion de su primera ficción llamada Martín García, junto a Vanina Sierra. Y Daiana, si bien está incursionado en el mundo del cine experimental, está escribiendo de a poco su primera película de ficción, una historia una mujer que deja su vida atrás en búsqueda de un nuevo camino espiritual. Asimismo, explican que Mujer Medicina y la serie Libertarias fue lo último hasta el momento que de manera conjunta. “Además de la relación profesional, somos amigos y nos apoyamos y aconsejamos mucho en nuestros nuevos proyectos, pero por el momento estamos trabajando de manera individual”, agregan.

 “Creemos que el documental está cada vez más ganando terrenos con el avance tecnológico y las nuevas posibilidades de filmación –continúan-; además, propone nuevas fronteras, en un momento donde la imagen audiovisual pareciera omnipresente en nuestras vidas. En ese sentido, cada vez más aparecen nuevas propuestas narrativas y estéticas y nuevas posibilidades creativas que están haciendo crecer mucho al documental, como así también al público que gusta de verlo. Actualmente se está revolucionando la forma de hacer producción audiovisual en general. Y también el consumo de películas desde la comodidad del hogar, en celulares, tablets, etc. Si bien se alejen del formato original en el que pensamos nuestras obras desde un comienzo, creemos que la diversidad de modos de exhibición nos permite crear obras que se adapten a los nuevos tiempos y formas de ver películas y series. Nos interesan que estas historias se vean y toda plataforma que sirva para mostrar nuestro trabajo es válida. Si bien venimos del cine, nos gusta mucho el formato de serie de televisión porque tiene una gran llegada al público.”

Aníbal Garisto

En cuanto a las influencias estéticas, Daiana manifiesta que le interesa un cine “que propone e invita a un viaje contemplativo”. Cita a Andrei Tarkovsky, Abbas Kiarostami, Pedro Costa, Carlos Reygadas, Sharuna Bartas y Lucrecia Martel, “directores que, si bien pueden parecer inconexos entre sí, buscan y logran crear un estado mental (y hasta espiritual) en los espectadores, más allá de la narración propiamente dicha. También las obras de las directoras Agnés Vardá y el interés por lo cotidiano de Chantal Akerman”. Por su lado, Aníbal habla del cine documental de Nicolás Philibert, y, en lo que es material ficcional de David Lynch, Federico Fellini, Michael Haneke, Artavazad Pelechian, Errol Morris, Wong Kar Wai y Christhoper Nolan.  Reflexión final y conjunta: “A veces nos resulta un desafío muy grande llevar a cabo nuestras producciones porque estos últimos años han sido complejos para la industria audiovisual y para el mundo general. De todas formas, estamos muy agradecidos por poder seguir trabajando y apostando a nuestro camino como realizadores y autores. Estamos muy felices también con este reconocimiento y con el lugar que Argentores le otorga al cine en general y al documental en particular. Fue un gran honor -reiteramos- recibir este premio por parte de nuestros colegas”.