Teatro

30 DE NOVIEMBRE - DÍA DEL TEATRO NACIONAL

El Teatro de la Ranchería y su fuego inextinguible

En todo acto fundacional hay un componente mitológico. Quizá también en eso resida la importancia de cierta clase de conmemoraciones, recordatorios o aniversarios. No se trata sólo de legar a las futuras generaciones la impronta de determinadas fechas ligadas a acciones que resultan necesarias salvar del olvido; por sobre todo se trata de lograr que, con el pasos de los años, incluso de los siglos, haya siempre una posibilidad de lo más esencial: seguir rescatando de entre los escombros de las palabras restos de verdad, por más mínima que sea, con la esperanza de dar un día con una muestra arqueológica lo suficientemente sólida capaz de revertir definitivamente un discurso homogéneo, discurso que generalmente está del lado del poder de turno. Mucho de esto hay en cada 30 de noviembre para quienes amamos el teatro en todas sus manifestaciones.

El Día Nacional del Teatro se celebra para recordar la inauguración del Teatro de la Ranchería en 1783, época en que Buenos Aires estaba bajo la monarquía Católica de España. Dos hechos trágicos imponen un revisionismo: un incendio que devastó ese mismo teatro unos años más tarde y la pérdida casi completa –producto de ese incendio sólo se conserva el segundo acto– de la obra Siripo, escrita por Manuel José de Lavardén, dramaturgo y periodista, precursor de la Revolución de Mayo. Siripo, considerada la primera obra no religiosa escrita en nuestro país, narra la destrucción del fuerte Sancti Spiritus y la leyenda de Lucía Miranda, cautiva española en manos de los indios. Sólo que Lucía Miranda nunca existió”, escribe Lorena Misetich a propósito de la obra A Lucía Miranda la perdió su belleza, fue producto de la imaginación de Ruy Díaz de Guzmán, conquistador y cronista criollo, quien a comienzos del siglo XVII escribió La Argentina manuscrita y entre sus cuentos registra la historia de esta mujer que llegó en un barco español. Pero como sucede con el pasado, y sobre todo el de nuestro país, existen dos versiones de los hechos, y a través de relatos orales quedan vestigios de estos mitos populares. Así fue que una noche el dramaturgo y director Daniel Fermani se encontró al folklorista mendocino Don Antonio Entre Ríos, y él con su sabia memoria le contó la vida de Lucía Miranda”. Después de dos años de investigación y recopilación, el director decidió impregnar la fábula de teatro experimental, señala la periodista, y junto a la compañía Los Toritos estrenaron en Le Parc durante 2014 A Lucía Miranda la perdió su belleza, “texto que remarca una parte controvertida de la época colonial”, concluye. Y en palabras del propio Fermani: “Es una obra compleja y larga, de las más largas que hemos hecho. Y fue necesario mucho rodaje. Lo que pasa que esta crónica es la base con la que se va a construir la historia Argentina. La crónica original de 1612 se perdió, y se encontró una copia manuscrita a mediados del siglo XIX. Eso fue tomado como historia verdadera, hasta el siglo XIX, cuando el revisionismo histórico se dio cuenta de que ninguna mujer venía de las primeras expediciones españolas”. Por su parte, Lorena Misetich señala que en época de conquista, el fuerte Sancti Spiritus, entre las desembocaduras del río Carcarañá y Coronda (Santa Fé), el pueblo indígena Los Timbúes fue víctima de hostigamientos y humillación por parte de los españoles. Cansados deciden echarlos del lugar. Y en el medio de este enfrentamiento, nace la tragedia de Lucía. “La historia era al revés”, dice Daniel Fermani, “Ruiz Díaz de Guzmán lo escribió de este modo así se congraciaba con la corona, porque Lucía era imposible que viniera en un barco, sino que como todos sabemos, los españoles les robaban las mujeres a los indígenas. Es así que el relato dice que el cacique de los Timbúes se había enamorado de la mujer y decide destruir el fuerte para quedarse con ella. Como muere el cacique, el hermano decide quemarla en una hoguera, y a su marido Sebastián Hurtado lo hace matar a flechazos. La hoguera es algo típico de la inquisición española, los indios jamás quemaron a nadie”. Lorena Misetich concluye señalando que esta concepción de los indígenas como salvajes y sin alma termina años más tarde con la Campaña del desierto: “Ahora Fermani pone a expensas de la historia el teatro como punto de revisión y revalorización de la leyenda”.

El Teatro de la Ranchería, por entonces ubicado en las actuales calles de Alsina y Perú, funcionó gracias a la motivación de Juan José de Vértiz y Salcedo, durante su segunda gobernación como Virrey de Buenos Aires, perteneciente al Virreinato del Río de la Plata. El Cabildo aprobó la propuesta del Virrey y recomendó que «se evite la mezcla de los dos sexos» entre la audiencia. Pero un 16 de agosto de 1792 un incendio se propagó entre sus techos de paja y destruyó el teatro por completo, producto de fuegos artificiales provenientes de la Iglesia de San Juan Bautista, durante la celebración de las fiestas patronales. La sala se había habilitado en forma provisoria en lo que era un galpón de depósito, “con la idea de construir más tarde un recinto definitivo, pero ese proyecto nunca se llegó a concretar. Desde un principio bastante humilde y cuestionada, la sala poco a poco se fue transformando en el centro de la actividad lírica y teatral de la ciudad, gracias a la buena elección de obras y autores de la lírica y el teatro clásico español”.

Casa de Comedias, así lo había pensado el virrey Juan José de Vértiz y Salcedo al lugar donde nacería el Teatro Nacional. “No solo lo conceptúan muchos políticos como una de las mejores escuelas para las costumbres, para el idioma y para la urbanidad general, sino que es conveniente en esta ciudad que carece de diversiones públicas”, señaló en aquel momento frente a las autoridades. Quién sabe si durante su breve período de vida, no resultó demasiado bueno para las costumbres y el idioma. Sobre todo lo último, lugar de donde nace el pensamiento hasta volverse crítico, independiente. La esencia misma del Teatro.

Sebastián Basualdo
Especial para Argentores


Los festejos por el Día del Teatro Nacional: https://argentores.org.ar/encuentro-por-el-dia-nacional-del-teatro/