Revista Florencio

RADIO

El hombre que le puso sonido al aire

Eduardo Gudiño

“Realizador sonoro”. Así se autodefine Eduardo Gudiño, un múltiple profesional de la radio que ha armado en las últimas décadas una gran cantidad de emisoras, todas de primera línea y que hoy se encuentra trabajando en Del Plata como Productor Artístico, “tratando que esta radio tan cara a mis sentimientos recupere su identidad y recuerde su historia”, como le explica a Florencio. “Gudi” es un experimentado editor, realizador integral de formatos sonoros y operador de sonidos en vivo.

Coordinador de equipos de trabajo para distintas señales, ha dejado huella en agencias emblemáticas como en las de Julio Moyano y Julio Cepeda, en la FMR de los ochenta, en la rupturista Rock and Pop de Daniel Grinbank, en radios de AM como La Red, Del Plata y Concepto, en emisoras de FM como Disney, Mercado, FM Tango, La Dos por Cuatro y en la unidad radial de la agencia de noticias Télam, siendo responsable en esta última de la producción artística y periodística de los podcast. 

Un “Realizador sonoro” –recordamos- es un factor clave en la eficacia de un proyecto radial, ya que une piezas, cohesiona el aire de una señal dándole identidad, carácter, trabaja en la artística, en los separadores, en las voces de los locutores, en el ropaje de noticieros, en las tandas y en las cortinas identificatorias. 

Así va recordando algunos pasos centrales en su carrera: “Comencé a trabajar en Radio Municipal a los 16 años, como operador técnico. En esa época no se necesitaba carnet habilitante para esa función. Y pegado me convocaron de Radio Del Plata. La verdad no era oyente de radio, trabajaba como cadete en Bonafide repartiendo café con un carrito. Mi madre era oyente, pero no recuerdo de qué programa porque yo no escuchaba. Entré al mundo de la radio cuando me estaba por recibir de dibujante publicitario en la escuela Raggio. Mi padre era el subdirector de Radio Municipal y me dio la oportunidad de entrar a este maravilloso mundo. Lo que me tocó hacer en mi ingreso no fue nada fácil y tenía mucho miedo: nada menos que un ¡radioteatro en vivo y con sonido de sala!   El director era Mariano Volpe y el sonidista de sala Felicce Da More y el nombre era Su heroísmo olvidado. En 1977 comencé a trabajar en el estudio de Blas Angel Orcece; allí armaba el programa Embajadores Ventil, viento a favor con la conducción de Luis Garibotti y la musicalización y producción de Alfredo Rosso y Fernando Basabru. Después comenzó una larga carrera a la cual me llevó mi intuición. Al ver a Carlos Alvarez en Radio Del Plata grabando efectos de destapadas de 7UP frente al micrófono y descubrirlo tan perfeccionista en su trabajo, se me despertó una pasión extraordinaria. Desde allí comencé una loca carrera en mi vida que me llevó a armar las radios más importantes. Logré hacerme un lugar en Del Plata descubriendo efectos que se hacían manualmente (hoy están en las computadoras). Ese es un capítulo aparte, apasionante, porque sería muy largo de explicar.  En 1982, Marcelo Morano me convocó a Radio Uno. De allí el mismo Morano me llevó a Del Plata nuevamente para armar Radio City, para Marcelo Tinelli, y en 1985 Morano me propuso armar la Rock & Pop, la radio de Grinbank. Esa fue una experiencia inolvidable. Como productor artístico convoqué a Quique Prosen, que trabajaba en ese momento como musicalizador en Continental, a Pipi Fernández Naón y a algunos más. La armaba en el estudio de Roberto Víctor Cicuta; nos juntábamos con Zulma Salerno y El Pato Parodi a cualquier hora y nos poníamos a jugar.”

En 1989 –cuenta- dejó la Rock & Pop, tras una invitación de Bernardo Bergeret, para hacer una radio innovadora, La Z 95, que “también fue otro retorno a Del Plata porque transmitía en su frecuencia de FM”. La radio era de Julio Moyano. Esta propuesta revolucionó el medio y en 2 años ganó el Martin Fierro. La radio también tuvo un programa de televisión, conducido por H. Scanner y BB Sanzo.

Por fin, en 1995 tuvo Gudiño un desafío mayor: FM Tango. “Entré a la radio e hice la línea artística. Cuando me convocaron, yo no sabía nada de tango. Así que me tuve que encerrar en un estudio un mes a escuchar tangos nada más, a ver qué se me ocurría. Y lo que ocurrió fue que, como venía de Rock and Pop, armé una radio de tango…como si fuera de rock and roll. Es que, para mí, el tango y el rock van de la mano. Eso resultó fabuloso. La emisora atrajo mucha juventud. FM Tango, asombrosamente, medía muy bien. Era escuchaba por oyentes de treinta y cuarenta para arriba, un amplio espectro de gente.”

Luego agrega que la radio hizo la “Primera cumbre del tango de Buenos Aires”, que después se repetiría otros años. “Yo era el coordinador sonoro de todas las radios y aparte siempre había un show en el que hacía sonido. Primero controlaba los lugares donde estaban haciendo sonido. Se tocaba en bares, en parques, teatros.  Todo eso había que controlarlo. Le hice precisamente el sonido, al Polaco Goyeneche, a Rubén Juárez, al Sexteto Mayor, a María Graña, a Horacio Ferrer, a muchos grandes. No recuerdo en qué año, la FM Tango fue la representante de Buenos Aires en el festival de Les Alumnes  en la ciudad de Nantes, Francia.  Yo tenía que ir a armar lo mismo que hacía acá en la Tango, pero en francés. Así que fui con una traductora, con una locutora -Elida del Serra- y con Michel Peyronell, el baterista de Riff, quien fue el de la idea de hacer FM Tango. Imagínense con qué cabeza estaba hecho eso. ¡Una radio de tango con onda de rock! En Nantes estuvimos un mes y fue una experiencia maravillosa. Fue la radio que más me llegó porque los textos que escribía Jorge Waisburd me llenaban el alma y yo acompañaba esas bellas palabras con música y creaba. La verdad que era una radio que emocionaba. Fue uno de los momentos más lindos de mi carrera.”

Gudiño puntualiza que no olvida a la hora del repaso de su propia carrera dos hechos recientes: el armado reciente de la radio en homenaje a los 100 años del medio radio, en el cual se desempeñó como productor general y creativo y la convocatoria de Fabiana Segovia y Antonio Llorente para volver a trabajar en su querida Del Plata. “Esa sí que fue una radio de autor. La armamos desde junio del 2020 hasta noviembre del mismo año con Pedro Patzer (un genio), Celso Miño (realizando ediciones extraordinarias), Alejandro Monk (excelente musicalizador) y Oscar Bossetti (un gran investigador de la historia)”, indica.

A la hora de analizar su medio, responde: “Es necesario tener una radio con contenidos para gente inquieta, que no le diga qué hay que hacer, que tenga vuelo como para dejar que la gente elija su camino. Para eso es necesario contar con un grupo de gente que sea creativa desde cada lugar, operadores/as, locutores/as, productores/as, coordinadores/as, que cada uno sea un diez en cada lugar. Aseguro que gente así hay, pero esta desperdiciada.” Culmina: “La radio de hoy está muy politizada, todo es blanco o negro y la verdad que aburre. Por eso los jóvenes se mudan de lugar, se van a otras plataformas y por eso nació el podcast, que es nada más que lo que los jóvenes con talento (algunos no tanto) pueden desarrollar. Por eso se vuelcan a las redes.”

L.C.