Revista Florencio

NUEVAS TECNOLOGÍAS

El futuro de las ficciones post pandemia

La pandemia de covid-19 actúo como un catalizador químico acelerando las reacciones del mercado audiovisual. Los contenidos y el modo de consumo de los mismos marcaron una clara tendencia de transformación y el virus confirmó dichas tendencias.

El evento audiovisual masivo está en crisis. La guerra se ha declarado, y los factores son varios, pero podemos afirmar que todos son devenidos del avance de las nuevas tecnologías y de este contexto excepcional, con la nueva realidad de distanciamiento social y esquemas de confinamiento preventivo.

En este presente, es imposible proyectar un estreno con las salas llenas de público y por esta razón en todo el mundo se activaron opciones y protocolos para la apertura de las salas de teatro y cine, pero la realidad es que esas medidas no han tenido éxito. Los números dan un claro panorama, las salas habilitadas y estrenos tanto de cine y teatro han logrado entre el 10% y el 20% de asistencia.

Esto debido a que la capacidad de las salas se reduce hasta un 30%, y que el público aun mantiene cierto temor en dichas salidas recreativas a pesar de los protocolos aprobados. También las pasadas que podrían duplicarse y tener menos intervalos no es posible ya que esos módulos de tiempo son utilizados para la higiene de los establecimientos. Los autocines fueron también una opción, que tampoco produjo grandes resultados, lugares para pocos vehículos y protocolos de higiene complejos.

Y es así donde surgen las plataformas como la opción cómoda y segura, de esta realidad. Y podemos decir que el cine y las ficciones tradicionales se mudaron a las plataformas e incluso también el teatro, donde si bien cambia su esencia, y se transforma en ocasiones en piezas audiovisuales con experiencias inmersivas, ha tenido ventanas digitales como manera de subsistencia.

También se ha evaluado establecer un formato similar al de los museos, un esquema que nació en Europa, y que con el mismo se garantiza la circulación de público por cupos y en ronda de horarios, por turnos. Actualmente muchos eventos y proyección de obras visuales se hacen bajo ese esquema, respetando los protocolos, pero teniendo cupos muy reducidos de espectadores y pocas proyecciones.

Con este panorama está claro que las ficciones están en plena metamorfosis, y los esquemas de negocio de exhibición masiva y popular también. Lo nuevo que podemos marcar con cierta certeza es que este 2021 los estrenos serán de forma “streaming” y los formatos exclusivos invadirán los hogares. La estrategia que se evalúa es la de lanzamientos “blend / mixtos”, es decir estrenos en plataforma al mismo tiempo que en las salas que estén habilitadas. Incluso se están viendo ventajas dentro de los estrenos en plataformas, con contenido extra y exclusivo que no se comparte con el estreno de sala, además del alcance masivo por regiones.

Incluso las grandes productoras de Hollywood fundadoras y defensoras del “pochoclo system” (venta y tickets/salas con snacks) han apostado a este tipo de estrenos online como fue el caso de Warner, incluso generando malestar entre destacados directores y productores que ven a las tradicionales pantallas como la única ventana original para los estrenos para sus obras.

La experiencia no es la misma, eso no está en discusión; lo que si se pone en el nuevo tablero del mercado de las ficciones es ampliar las ventanas de estrenos y generar nuevos esquemas de negocios. La pregunta que surge es si esto es un esquema “transitorio” o si estos cambios han llegado para quedarse. Muchos especialistas marcan que son cambios que llegaron para sumarse e instalarse. Tal vez, luego de esta pandemia, la natural virtualidad del cine se confirme para privilegiar su consumo en ambientes controlados por el consumidor.

Se repite que: “Por alguna razón, la gente acude en masa a las terrazas, pero no a los cines o teatros”, pero esta frase tiene respuesta, en pandemia los lugares cerrados son evitados por la gente, y una burbuja social como un living de un hogar presta la seguridad necesaria para poder ver un estreno, incluso con pochoclos caseros.

Hay que destacar también, que hoy son muchos los jugadores streaming, la famosa guerra de las OTT que se inició en 2019 con la aparición de nuevos jugadores en el mercado para competir con Netflix y Amazon, parece continuar. Esto planeta también un menú de packs y nuevos servicios que los usuarios pueden tener al alcance de su control remoto. Existe una demanda muy grande de contenidos, y eso garantiza el crecimiento de esta industria.

En argentina este 2021 la industria se está reactivando lentamente, el año pasado fueron miles los puestos de trabajo perdidos, un año donde se quebró la cadena de producción. Donde aún hoy, preocupa el progresivo desfinanciamiento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, ya que una de las principales fuentes de ingresos del Fondo de Fomento Cinematográfico proviene del impuesto del 10% a las entradas. Con todas las salas cerradas, ese monto es nulo.

En conclusión, podemos decir que, en la actualidad, la experiencia de asistir al estreno de una película o obra teatral es una actividad imposible de plantear en un 100% presencial con la completa capacidad de público de una sala. La salud está primero y el distanciamiento físico es una realidad que se mantendrá por lo menos durante varios meses. A pesar del plan de vacunación mundial, el distanciamiento social sigue siendo la herramienta más eficaz de prevención.  En este escenario, es natural pensar que las plataformas digitales adquirirán un rol protagónico y que los hábitos de consumo virarán cada vez más hacia las pantallas del hogar.

Ramiro San Honorio