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OBRA EN CONSTRUCCIÓN

El arte de enseñar a crear historias a los más jóvenes

Entrevista al realizador Martín Ochoa quien desde hace varios años brinda talleres en escuelas de distintos lugares del país. El trabajo de sus alumnos se verá en el próximo Festival de Cine de Mar del Plata

“Los talleres surgieron por recomendación de una productora con la que trabajé en varias oportunidades en Buenos Aires. Ellos habían trabajado en la edición anterior del Festival de Cine de San Sebastián, en coordinación con el Festival de Cine de Mar del Plata y con el municipio de esa ciudad para dar esta serie de talleres que involucra ficciones y documentales cinematográficos”, afirma el cineasta Martín Ochoa durante la entrevista realizada por ARGENTORES para la sección Obra en Construcción. “Vengo realizando la misma modalidad desde hace más de diez años y eso me ha llevado a recorrer distintos lugares. Ya tengo un programa armado que es el que se adapta a esta modalidad para alumnos de escuelas vulnerables. Son quince días intensivos donde hay que sacar dos trabajos adelante y después exhibirlos en el Festival de Mar del Plata”.

Martín Ochoa se formó en el Taller Escuela de Cine de Ituzaingó (TECI) – Directores Raúl Perrone/Aldo Paparella-. Taller de Guión y Realización de Cine y Video TMS. Realización en Cine Documental – Universidad de Madres de Plaza de Mayo y en Dirección de Actores y Actuación frente a cámara, en el Taller Municipal de Raúl Perrone. Como docente ha trabajado en la Cátedra Guión Cinematográfico 1 en Universidad de La Punta San Luis, en Dirección Cinematográfica 2 en Universidad de La Punta San Luis. Actualmente se desempeña como Profesor de Guión y Realización Cinematográfica en el Taller Municipal de Cine de Villa Mercedes (San Luis) y como Profesor de Guión y Dirección de Cine Documental en Colegio Nacional Benito Juárez. También es organizador del Festival Nacional de Cortometrajes “La Hora Mágica” en la Ciudad de Villa Mercedes San Luis y organizador del Área de Cine de Feria del Libro de Villa Mercedes San Luis. Entre sus premios y trabajos recientes cabe destacar Verte Crecer, documental ganador del concurso Gerardo Vallejo, refleja la vida de Verónica Bailone, ex viceintendenta de Villa Mercedes y en el cual dirigió y escribió el guion. Germán Avé Lallemant, El Alemán. Un explorador del Cuyum– Mediometraje 2022, también ganador concurso Gerardo Vallejo y Para saber cómo es la soledad – Cortometraje 2022, ganador concurso San Luis Cine 2022. Una casa con diez pinos– Largometraje 2019, ganó el Premio Argentores al Mejor Guion Festival Nacional de Cine con vecinos Saladillo 2020.

¿Cuáles son los cambios más significativos que notás en los talleres durante estos últimos años?

En las nuevas tecnologías, sobre todo. Tengamos presente que cuando arranco con estos talleres no hablábamos de link, sí de digital pero estaba en cinta. Y también las herramientas para poder editar, que es hoy es mucho más sencillo pero también depende de qué cámara utilices. Siempre ha sido heterogéneo el taller, en el sentido de que van adolescentes de dieciséis años hasta personas de setenta u ochenta años que también estrenan. Hubo años que fueron más prolíficas las personas mayores que las jóvenes. Si bien la modalidad siempre ha sido trabajos de práctica de cámara, pasamos por el guión, hacemos historia del cine porque es importante que ellos sepan un poco de la historia y de las corrientes. La duración es más o menos de tres horas. Trato de ser más lo más abarcativo posible, no sólo como trabajador sino cómo cinéfilo. Al principio hago una intro, converso el trazo grueso, lleno la pizarra con datos, los movimientos, las películas, los actores y las actrices emblemáticos. Similitudes con otros movimientos o movimientos contemporáneos, qué estaba sucediendo en otro lado. Siempre empiezo esa introducción de cuarenta minutos, más o menos, y vemos fragmentos de películas o trailers si la filmografía es muy extensa.

«La docencia es algo que yo disfruto mucho. Cuando percibo que la otra persona lo toma en serio, la acompaño en todo momento, aunque haya terminado el taller», asegura Ochoa

¿Suelen ver mucho cine los estudiantes del taller?

La mayoría ya viene con una carga cinéfila, sí. También se genera un ida y vuelta muy interesante. A veces ellos conocen un cine del cual me preguntan y yo no tengo idea. Por ejemplo, hay personas que están en el universo de Marvel pero quieren aprender técnicas de guion. Hay otros que se enfocan más en la dirección y no les interesa tanto la escritura. Hay todo un universo dentro del cine, hay muchas disciplinas. Es lo que trato que ellos vean con claridad. Si le interesa más el sonido, la cámara, la fotografía, o si el guion es lo suyo y no la dirección. En general a la mayoría le gusta la dirección, pero también uno intenta dar la oportunidad de que descubran otras áreas. Más allá de esto que te digo, lo van descubriendo con los ejercicios clase a clase, ejercicio a ejercicio, cortometraje a cortometraje. Siempre la modalidad ha sido ejercicios en cámara, todas las clases en donde hacemos ejercicios basados en tres tomas que pueden ser tres escenas o una escena de tres planos, eso lo decide cada uno, pero cada plano se hace en toma única. Esto se hace para que ellos sepan administrar y no hacer veinte tomas. Es la comodidad que te da lo digital. Yo vengo de la escuela de Raúl Perrone, que para mí es uno de los mejores talleres de cine que hay en el país porque es una dinámica que permite conocer rápidamente el lenguaje cinematográfico. Después podés indagar en aspectos de la teoría, pero para que vos te introduzcas me parece que es el método que funciona.

¿Cómo conviven en vos el artista y el docente?

Es todo un tema… Pero se administra el tiempo, por supuesto uno vive para esto, sobrevive con esto. La docencia es algo que yo disfruto mucho. Cuando percibo que la otra persona lo toma en serio, dentro de todas mis limitaciones y posibilidades, la acompaño en todo momento, aunque haya terminado el taller. Les pido que me envíen sus trabajos porque es lo que yo aprendí también de mis maestros. Son personas muy valiosas para mí. Creo que como alumno de esas personas, uno tiene la obligación de transmitir eso mismo. Siempre hago hincapié en que antes de encender la cámara hay que pensar en el compañerismo y salir de todas las idioteces esas de la competencia, del egocentrismo, que lamentablemente están muy latentes en el arte. Entonces yo intento inculcar el compañerismo porque es lo que recibí y me parece maravilloso. Y eso hace la diferencia respecto a otras escuelas.Yo no enseño de manera distinta cómo se escribe un guion, todas las herramientas ya están inventadas. Intentamos hacer hincapié en ser inclusivos. Es un trabajo en equipo. Incluso he tenido alumnos con ciertas discapacidades y me encanta porque veo cómo los compañeros lo incluyen. Terminan formando parte. Voy a dar mis clases encantado, meto la cámara en el bolso y pienso en las ideas para desarrollar. Tal vez no ganaré la misma plata que ganan otros, pero lo disfruto. Quiero hacer esto toda la vida y ojalá la vida me dé muchos años para seguir disfrutando mis alumnos y mis compañeros de equipo técnico. Ahora, desde mi propio lugar de creación, algo que aprendí en este oficio, porque soy asistente de dirección, y he observado distintas modalidades. Algunas me han servido, otras no. Es la experiencia que te da el oficio. Intento rodearme de gente de la cual pueda aprender. Vamos a hacer una analogía con el fútbol: tal vez el técnico no sea brillante pero tuvo la astucia de armar un buen equipo y tal vez no tenga que dar muchas indicaciones porque el equipo va solo. A mí me gusta ser muy claro previamente, rodearme de gente creativa y que tenga la misma pasión y el mismo compromiso. Si no, no va. En ciertos proyectos elegís ciertos técnicos; en otros proyectos, otros técnicos, porque es así. Tenés que tener ojos según a quién llevás dependiendo del proyecto. Intento rodearme de gente que tenga el espíritu para ese proyecto para evitarme todo tipo de problemas, aprendo observando y disfruto cómo me ayudan a potenciar una idea.

Hace años que en San Luis se generan interesantes proyectos, ¿uno podría decir que ya no está todo centralizado en Buenos Aires?

Yo he vivido veinticinco años en Buenos Aires. Hace ya diez años que volví a mis pagos. Empecé con mi taller y con un festival de cine que pronto abre una nueva convocatoria, se llama La Hora Mágica. El oficio te lleva a tener mucho contacto con actores y yo vi cómo el Instituto Nacional del Teatro, aún en pandemia, estuvieron presentes, en comunicaciones, en ayudas económicas, etc. A lo que quiero llegar es que el INCAA no lo hacía. Banco a esta gestión, Tristán Bauer fue mi profesor de Documental en la Facultad, sé quién es y su capacidad. Pero si hablamos en términos federales yo quisiera esto: el fomento. A veces hablo con gente del INCAA, siempre en buenos términos porque se trata de solucionar, y planteo hace falta espacios de fomento a la producción, además de las escuelas de cine. Hace siete años que estoy bregando para que haya un espacio INCAA en mis pagos y no he tenido respuesta. Antes te daban equipamiento para que vos pudieras hacer la sala; hoy, no. Con lo cual, espacio INCAA ya no es tal espacio. Por ahí hoy te dan el material pero las herramientas elementales no las tienen. Ahí hay una falla. Volviendo a la pregunta inicial, necesitamos que el INCAA se descentralice, que tenga oficinas por ejemplo en Córdoba, en Mendoza, en otras provincias. Cuando vos te venís al interior te das cuenta de que no todo funciona del mismo modo. Hay cosas que funcionan en las grandes ciudades y en las más chicas, no. Y viceversa. Pero para cambiar o mejorar tenés que salir a caminar y escuchar a la gente. Desde la 9 de Julio y Av. de Mayo no vas a saber todo lo que sucede en el país, no es así. Tenemos que escucharnos entre todos para poder superarnos. Es una invitación a la discusión constructiva en el marco del respeto.

Hace poco se llevó a cabo la avant premiere de Verte crecer

Se estrenó en la Ciudad de San Luis Capital con la sala prácticamente llena. Verte crecer es un documental con el que gané el concurso Gerardo Vallejo de la Secretaría de Cultura de la provincia de San Luis. Eran documentales temáticos con varios nombres de personalidades de San Luis y yo elegí una personalidad de Villa Mercedes, una militante que falleció muy jovencita, Verónica Bailone. Murió hace unos dos años. Su nombre estaba en la lista de personalidades y yo la elegí. Tuvo mucha repercusión acá porque ella era muy allegada a la gente, hacía mucho trabajo social. Cuando ella asume como viceintendenta de Villa Mercedes está muy poquito tiempo porque lamentablemente se le desata una enfermedad terminal. Pero todo el trabajo previo, social y militante, que ella había hecho anteriormente por fuera de la función pública, era muy llamativo. A mí me llamaba la atención que la gente de los barrios más humildes la querían mucho. Empecé a indagar sobre eso y es justamente lo que busqué para hacer el documental.

¿Qué fue lo que más te llamó la atención de ella cuando empezaste a investigar?

La aceptación que tenía. Hoy reina la agresión, la descalificación y el destruir al que piensa distinto. En los cuarenta y nueve años que yo tengo nunca vi un caso como el de Verónica Bailone: el día de su fallecimiento, Juntos por el Cambio -el partido contrincante porque ella era Justicialista- lo declara como el Día de la consolidación política. Ese tipo de acciones nobles y justas no se ven seguido. Creo que esto define su personalidad. Más allá de sus limitaciones del último tiempo debido a su estado de salud, Verónica salió a recorrer los barrios. No iba solamente con su grupo de asesores, iba con todos, incluso con gente de la oposición. Iban todos juntos a recorrer las calles, por lo que hacía algo totalmente distinto en la política. Lamentablemente su enfermedad truncó todo eso. Por eso es necesario mostrarla, buscando no caer en los golpes bajos de la enfermedad ni hacer propaganda política. Le dediqué la obra a su hijito de dos años, por eso el título Verte crecer. La productora es Eleonora Olguín y yo hice el guión y la dirección. Este año también se estrenó en la Ciudad de San Luis en el Centro Cultural “Puente Blanco” Germán Avé Lallemant, el alemán. Un explorador del Cuyum”. Yo la dirigí y Carlos Vera Da Souza hizo el guion y la producción. La vida de Lallemant, un personaje multifacético e inmenso. Estos documentales duran media hora porque era premisa del concurso. Reducir en media hora a un personaje multifacético como él es muy complejo. Era científico. Hizo los primeros mapas de San Luis y de la región, hizo todo un relevamiento de la flora y la fauna, ayudó a descubrir los minerales que tenemos debajo de nuestros zapatos y también trajo consigo las ideas del comienzo del marxismo, el primer marxismo, de cómo una persona debe ejercer sus derechos. Él se casa con una reconocida intelectual y docente de acá, Enriqueta Lucio Lucero, que fue junto a otras ocho valientes mujeres, las docentes que le hicieron la primera huelga a Sarmiento. Te imaginarás que la pareja amerita un documental.


29 de julio de 2022