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Dolor por la muerte de César Isella

El creador de la emblemática “Canción con todos” tenía 82 años

Desde Argentores queremos expresar nuestro más profundo pesar por la muerte de César Isella, una de las figuras más destacadas de la música popular argentina, creador junto a Tejada Gómez de la emblemática Canción con todos, y un referente de la lucha por el derecho de autor, tarea que lo llevó a ocupar la Secretaría de Sadaic. Había nacido en Salta, el 20 de octubre de 1938. Tenía 82 años.

Músico, compositor, cantante, César Isella integró Los Fronterizos entre 1956 y 1966. Luego, como solista, formó parte del Nuevo Cancionero, un movimiento musical y literario que dejó su huella en la cultura latinoamericana durante los años 60 y 70. Junto a Isella, estuvieron en aquel movimiento figuras de la talla de Mercedes Sosa, Armando Tejada Gómez, Manuel Oscar Matus, Eduardo Aragón y Tito Francia, entre otros.

Además de grabar 13 discos con Los Fronterizos, en 1964, junto a la agrupación, Isella participó en la histórica grabación original de la Misa criolla de Ariel Ramírez.

En 1966 inició su carrera solista y dos años más tarde edita su primero álbum en solitario titulado “Estoy de vuelta” (1968). En 1969 compuso la música de Canción con todos, a la que el poeta Armando Tejada Gómez le puso letra. Ese tema que ha sido designado por la Unesco como Himno de América Latina y traducido a treinta idiomas.

Isella ha musicalizado a poetas como Nicolás Guillén, José Pedroni y Pablo Neruda. Además de Canción con todos, Isella ha compuesto otras canciones de gran popularidad como Fuego de Animaná, Canción de las simples cosas (con letra de Armando Tejada Gómez) y Canción para despertar a un negrito (poesía de Nicolás Guillén), entre otras.

Otro de sus trabajos destacados fue Juanito Laguna (1976), basado en el personaje del pintor Antonio Berni, con música y poesías de Astor Piazzolla, Horacio Ferrer, Atahualpa Yupanqui, Gustavo Cuchi Leguizamón, Manuel J. Castilla, Armando Tejada Gómez, Eduardo Falú, Jaime Dávalos y él mismo.

Durante la dictadura militar, sufrió la persecución y la censura como tantos otros artistas de nuestro país y debió exiliarse hasta el regreso de la democracia, en 1983.

Como dirigente, volcó todo su conocimiento y experiencia como director general del Teatro General San Martín, y también como Secretario de SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores). En 2012 fue nombrado, además, Embajador de la Música Popular Latinoamericana.