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OBRA EN CONSTRUCCIÓN

Confesiones de una artista de cine

Entrevista a Paula Markovitch, autora del film “El actor principal”: “Si para estar en los festivales europeos tengo que ser condescendiente y confirmarles su visión de una Latinoamérica vencida, prefiero no presentarme”

En el marco de la sección Obra en construcción conversamos en esta oportunidad con la escritora y cineasta Paula Markovitch a propósito de su tercera película El actor principal, que fue realizada con el apoyo de Eficine, Instituto Mexicano de Cinematografía, y estrenada en el festival Nowe Horzonty de Polonia en 2021. Contada desde la perspectiva de Luis, un joven que vive en Iztapalapa y ha sido seleccionado como actor de una película, se dispone a asistir a la premier internacional, en Berlín. Al llegar conoce a Azra, una lavandera albanesa con una misteriosa cicatriz. Luis prefiere faltar a la gran presentación para quedarse con ella y así surge algo más que una amistad intensa que develará zonas profundas de la condición humana. Cuando a Markovitch, que reside en México desde hace muchos años, le propusimos desde Argentores realizar esta entrevista sobre los procesos creativos, nos sugirió que la complementáramos con la lectura de Espejo. Diario de dirección, su material inédito donde surgen excepcionales reflexiones en torno a la película, su visión de la vida y el arte.

Paula Markovitch nació en Buenos Aires en 1968. Sus padres, Armando y Genoveva, fueron artistas plásticos. Su influencia humana y artística gravita en todo su trabajo. En la adolescencia conoció el cine y participó en algunos films como guionista: Sin Remitente, Temporada de Patos, Lake Tahoe, Dos abrazos, La caja, Lluvia, entre otros. A la edad de 22 años, migró a la ciudad de México D.F, donde reside actualmente. Realizó su primer film como directora en 2010. El Premio, que recibió el Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín, el premio Ariel a Mejor Película, y al mejor guion y Edición por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias en 2011. También fue premiada en los Festivales Internacionales de Morelia, Guadalajara, Lima, Jerusalén, Armenia… entre otros. Estrenó su segundo film como escritora y directora, Cuadros en la Oscuridad en el Festival Internacional de cine de Morelia en Octubre de 2017. Como directora se ha enfocado en la búsqueda de una escena viva, a través de la improvisación y la incorporación de fragmentos documentales en un relato ficticio. Actualmente se encuentra editando su cuarta película Ángeles, co-producción de México y Argentina, producida por Imcine, Eficine Ley 189, cCon el apoyo de Ibermedia.

Su más reciente publicación literaria, El Monstruo, es un libro de relatos que aborda el absurdo en la vida cotidiana. Se encuentra preparando un nuevo libro de relatos La niña azul, y un libro de ensayos acerca de la actividad cinematográfica: Cacerías Imaginarias.

Se ha desempeñado en la investigación y la docencia, en diferentes universidades latinoamericanas: Centro de Capacitación Cinematográfica México, EICTV Escuela de Cine de San Antonio de los Baños, Cuba. Coordina un laboratorio de dramaturgia para cine Altamira. “Hacer Poesía con la Verdad”, es el título de las clases magistrales que ha presentado en Sorbonne, Francia, y universidades de Italia, Brasil, Argentina y México. Ha formado parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte desde el 2009 hasta el año 2016.

Escena de «El actor principal»

«La idea de El actor principal surgió en Berlín, durante la presentación oficial la película Lake Tahoe, de la que soy co-escritora», dice Paula Markovitch. “Me sentía incómoda porque no me hallaba con el lugar. Uno de los personajes de la película era un chico de Mérida, que estaba muy borracho y perdido en el hotel, que era muy grande. No se acordaba el número de su habitación. Entonces andaba deambulando por todos lados en pleno festival de cine y le daba vergüenza preguntar. En medio de eso, surge un operativo policial. Al parecer, estaba el Primer Ministro de Israel alojado en las habitaciones de arriba. Cuestión que ponen detectores de metales en los pasillos del hotel. La policía de Berlín te revisaba y obligaba a pasar por el detector de metales. Era muy gracioso. Era un hotel cinco estrellas en pleno festival de cine y, como que querían suavizar la situación, te regalaban una copa de champagne y un bocadito. Entonces este chico empieza a pasar por un lado y por el otro. Yo hacía lo mismo. No nos podían decir nada porque éramos personas libres, paseando.Y a mí me pareció que todo el Festival era esa paradoja: una copa de champagne en la mano mientras te están revisando. A partir de ahí, empecé a trabajar otros personajes como, por ejemplo, yo misma, la guionista que está borracha. Al principio era una relación con la guionista de la película, los dos personajes borrachos, marginados. Después me pareció muy obvio y ahí me puse a pensar en un personaje distinto que vivía en otro mundo. Entonces surgió la lavandería y lo balcánico. Surgieron los hoteles, la guerra y un pasado trágico. Había todo un mundo balcánico que yo no entendía y me parecía irresponsable de mi parte meterme en ese tema, entendía la parte política pero no entendía cómo se había vivido todo eso. Entonces me contacté acá en México con dos refugiados albaneses, con un poeta y su esposa. Y me contaron sobre la guerra. Antes de que terminara la reunión, le dije a ella: “¡Sos vos!”. Vjollça Bajraj no es actriz. Tiene un espíritu extraordinario pero es médica, no actriz. Así que decidimos trabajar con su historia real. Por ejemplo, lo de la quemadura en su cuerpo lo elegí porque ella me contó de una amiga que quedó toda quemada y era una manera de que la guerra estuviera presente sin tener que hablar sobre eso y pueda verse las secuelas, la cicatriz.”.


“Yo misma he trabajado también, como directora, con “actores no profesionales” quienes aportaron a la obra, fragmentos de sus biografías. Ellos no sólo me ofrecieron su rostro y su interpretación… Ellos entregaron, además, sus recuerdos… Me he preguntado: ¿qué es el cine? ¿Mentira o verdad? Relámpagos artificiales se proyectan sobre una tela… ¿fascinantes engaños o desoladoras realidades? Me pregunto sobre nuestra condición de artistas latinoamericanos: ¿es cierto que nuestra intención es “denunciar” y “exponer” las injustas situaciones que nos rodean? ¿O al revés, más bien ofrecemos (conscientemente o no) un espectáculo de cierta “sordidez salvaje” que Europa quiere ver en nosotros? Luis dice que él “no es un niño”, que “no es bueno”, “ni malo”, Luis no quiere ser definido… Luis dice que no es lo que los demás ven en él…Quisiera explorar, en el film, los matices de este personaje en torno a su dignidad. También quisiera plasmar los matices de un “encuentro” sincero entre dos personas: Luis y Azra tienen pasados trágicos, distintas edades, provienen de latitudes remotas, ¿es un encuentro erótico? ¿maternal? ¿amistoso? ¿qué mezcla de sentimientos empujan a uno hacia el otro? Me planteo trabajar el rodaje, en torno a numerosas improvisaciones. Espero darles a los actores, en esta ocasión… mucha plenitud expresiva… espero que seamos cómplices, artistas aliados, en este relato que emprenderemos juntos”.


¿Cuántas versiones tuvo el guion?

Tiene una versión, que es el texto más literario, el original,y tiene una versión formateada, pero no tiene casi nada que ver con la película, yo fui escribiendo en el set improvisaciones con fragmentos. Tenía una producción muy grande, de treinta personas. Lo prioritario para mí es el instante, no me importa cuánto tiempo trabajemos. Cuando empecé a estudiar guion, no me costó tanto pasar de formato porque tenía mucho entrenamiento literario, escribía y leía muchísimo. Luego, como docente de guión, veía que los estudiantes entraban con ideas buenísimas y salían con ideas acartonadas. Empecé a leer los guiones originales de Igmar Bergman, vi que escribe en presente, en pasado y muchas cosas sin formato. Yo no escribo un formato de guion, mis guiones podés leerlos como un cuento. Formateo para presentarlo pero para mí cualquier cosa puede ser filmada. Podés ir con un cuento al set y está perfecto para mí. En el caso de El actor principal, tenía más una sensación que un concepto, que para mí es más poderosa. Por eso creo que es una película experimental. La sensación era la enajenación: estar en una situación de éxito y sentirse ajeno y utilizado.


Reflexiones sobre el contenido:
Esta peli para mí no trata únicamente del cine, ni de la actuación, sino de la explotación humana.
En todos los tiempos los humanos se han sometido unos a otros.
En tiempos de la conquista, llevaban a los indígenas a España y los exhibían en jaulas…
¡Ahora los exhiben en películas!
Creo que cualquier ser humano (incluso un animal) percibe claramente cuando es exhibido y subestimado… Creo que no se necesitan estudios universitarios para percibir la humillación en sus diferentes grados.
Yo creo que Luis es un hombre astuto, y más allá de disfrutar algunos aspectos del lujo berlinés, se siente incómodo, exhibido y expuesto. ¡Porque no es ningún tonto!
Luis es un ladrón de carros, e intuye que todos esos cócteles y alfombras rojas están llenas de ladrones como él….
¡¡¡Él sabe lo que es robar un espejo de un auto!!!
Por eso adivina también, (de ladrón a ladrón), que los demás le están robando….
No es ningún tonto, y sabe que todos los seres humanos son tan ladrones como él….solo que los demás le están robando “su vida”.

Imágenes e ideas
El agua y el champagne:
Un elemento importante es la llave de la ducha, que durante toda la obra Luis no consigue hacer funcionar. En este mundo civilizado donde abunda el champagne parece faltar, paradójicamente, el agua.
La policía:
Basada en un recuerdo autobiográfico, he incluido en medio de los pasillos del hotel, un operativo policial. Con motivo de la presencia de un importante político catean a los huéspedes del hotel y les convidan un bocadillo como compensación.
Esta imagen me parece reveladora, y me hace pensar en cierta “vigilancia disfrazada”.
Los huéspedes del hotel, se sienten libres y agasajados, mientras que en realidad, la policía custodia cada uno de sus pasos.

El sonido:
Luis parece mirar todo desde lejos. Extrañado y solitario. (Luis parece protegido por el silencio de la laguna de Yunuén).
Luis está solo, no pertenece a ese lugar…
En contraste con el silencio, que aísla el alma de Luis, la lavandería será ruidosa e infernal. Las máquinas secadoras no se apagan nunca e interrumpen el diálogo de Luis con Azra a cada rato.
El ruido parece querer conspirar contra el encuentro… Luis y Azra no solo no hablan el mismo idioma, sino que además deberán sortear aturdimiento de las máquinas para poder comunicarse.
Si embargo Luis y Azra conseguirán murmurar en medio del ruido, y abrazarse.

Diario del proceso creativo:
Luis:
Pienso en los personajes. Luis ha crecido en mi encuentro con el actor, enérgico y astuto: Marcelo. Ya no es un adolescente campesino perdido en la civilización, como en la primera versión. Ahora es un joven de los suburbios, a quien Berlín no le sorprende «tanto», ha estado en centros comerciales y ha visto escaleras mecánicas muchas veces. Ya no está tan perdido ni asustado. Ahora es un personaje vital, más bien travieso, alegre….. Hay cosas que le divierten en Berlín ¿Por qué no? Sin embargo, el bienestar aparente encubre una angustia profunda.
Ser ladrón:
Para mí Luis no tiene un «conflicto», únicamente con el hecho de que le robaron sus recuerdos.Simplemente está muy incómodo con la definición de su persona que ha sido filmada y expuesta. El siente que no es «ése» que han filmado… siente que han deformado y tergiversado su vida. Al mismo tiempo se divierte en Berlín y aprovecha la diversión, pero se siente secretamente incómodo y «estafado», (es inculto pero no es nada tonto) porque siente que se exhibe una imagen de él mismo que le resulta vergonzosa y humillante. Lo que me gusta de Marcelo, el actor, es justamente que es travieso, y algo amenazante… ¡No quiero una víctima que nos inspire «compasión»! No quiero compasión hacia él, porque considero que la compasión es tramposa…
Azra:
Ha sobrevivido. Puede ser de a ratos hermosa o terrible. A veces piensa que ya ha muerto. Vivía en un pequeño pueblo de Kosovo. La casaron muy joven y enseguida tuvo a su niña. Su joven marido se fue con cualquier excusa…A los 17 años Azra solía observar a su hija, le parecía un juguete inverosímil, algo increíble. No podía creer que ese ser ruidoso de pequeñas manos, hubiera brotado de ella misma…Pero un día se enamoró de su pequeña hija, la abrazo con fuerza y sintió que todo el amor del mundo se condensaba en sus brazos.Luego vino la guerra, un día se escondieron en un sótano. Los serbios tiraron una granada y todos murieron, menos ella. La niña murió en sus brazos con el pelo en llamas… Azra se desmayó… Cargaron a todos los muertos en un camión, para llevarlos a una fosa común. Azra abrió los ojos entre todos los muertos, con su niña en los brazos y un intenso ardor en todo su vientre. La despertó el dolor de las quemaduras…. Tiene en su vientre cicatrices que recuerdan una montaña. Y entonces sin entender porqué, dejó a su nena entre los muertos, y se aferró a la vida. Saltó desde el camión hacia el asfalto, quemada, herida. Estuvo un tiempo en un campo de refugiados…. Un día llegaron unos periodistas, daban bonos de comida a quienes contaran su historia… En ese momento a Azra se le ocurrió una forma particular de locura: la mentira. Empezó contando diversas historias. No importaba que tan absurdas o inverosímiles. Pero luego comenzó a contar la verdad convenciéndose que se trataba de una mentira…. La llevaron a Berlín y ahora trabaja de lavandera. Guarda cosas, colecciona rastros humanos. De Kosovo sólo le queda una libretita de su padre perforada por un balazo…. Guarda elementos de los huéspedes: un lápiz labial, una sábana manchada…. Cree que en esos rastros están las huellas de la vida. Luego, cada habitación vuelve a estar limpia, impecable… todos quieren olvidar. Azra está tan triste, que a veces no sabe si está viva…. De su niña no pudo guardar nada, solo la canción que le cantaba para dormir… Azra siente que su nena existe en su propia voz.


Hace unos minutos hablamos de cómo llegaste a Vjollça Bajraj, ¿y en el caso de Marcelo Ceron que protagoniza a Luis?

Marcelo es performer, hace danza y teatro. Tiene un grupo que se llama Fosa común. Él vive en un barrio, que es la favela más grande de México, muy popular y peligrosa, pero bien arraigada a lo cultural. Es un gran artista. Yo lo contacté de casualidad. En todos los cementerios hay grandes fosas comunes. Él con su grupo va y baila arriba de las fosas comunes, por eso el grupo se llama así. Yo hice un casting para este personaje, grandísimo, donde se presentaron más de cien actores. Era abrumador. Yo no estaba contenta y un amigo me recomendó a este grupo. Fue un click inmediato. En un principio me pareció que era muy grande para el personaje, entonces él empezó a traer chicos para el casting, los ayudaba. A la décima vez le propuse que fuera el personaje. Y aceptó, por suerte.


La imagen: los colores.
Rojo

El hotel debería ser rojo.
Rojo como la alfombra roja y rojo como la sangre, un hotel que denote lujo pero a la vez putrefacción y asfixia.
El hotel debe sentirse como habitar las entrañas de un monstruo.
La civilización suele relacionarse con la idea de tecnología y de confort…yo lo relaciono además con el asesinato…
Me inspira especialmente en el color del espacio Gritos y Susurros, de Igman Bergman.
Respecto a los pasillos: lo que necesitamos es sensación de infinito, recorridos que nunca acaban….. El hotel como un purgatorio o un infierno…
Respecto al teatro y la alfombra roja… La sangre parece haberse acumulado a lo largo de los siglos en esas Alfombras rojas… que conducen hacia desérticos escenarios como en un curioso ritual.
Azul
El color de Azra es el azul. Ella se mete el un closet a veces, donde se siente a salvo… tiene una linterna que ilumina todo de azul. Su piel azulada nos hace pensar en la ausencia y la muerte.

Espejo:
Gris
El film que se presenta en Berlinale, ya no se refiere a una comunidad campesina o indígena. La historia dentro de la historia transcurre en Chimaluacán, los suburbios del Distrito federal. Una edificación precaria, miseria y abulia, calles de tierra, zanjas de agua contaminada… y a lo lejos: la ciudad. El film se llama “Espejo”
Espejo, es un espejo, de un espejo de un espejo.
Luis recorre al principio las calles Berlín donde se encuentra con un afiche. En el afiche está su propio rostro de modo que se puede mirar en él como en un “Espejo”, y coincidentemente este es el título del film.

“Espejo”, la historia de ficción, cuenta la historia de un joven ladrón de espejos de autos, y su historia de amor con una jovencita que vende drogas.El director, Elías, tenía ese proyecto que en principio era bastante “comercial” , ha ganado apoyos monetarios, gracias a su amistad con empresarios poderosos, y la indudable cursilería de su relato . “Espejo” se trataba en un principio, de una “comedia romántica” de los suburbios. Sin embargo, al conocer a Luis, la historia se ha enriquecido, hasta el punto de convertirse azarosamente en una “buena película”, que incluye con los recuerdos reales de Luis.
El incendio de un árbol al caerse un poste de luz.
La Gurrumina, la perra callejera amiga de Luis (que ha muerto en el rodaje por estrés, ya que los integrantes de la producción la ataron con una cuerda.)
Los momentos de la infancia de Luis… Intuye que su memoria, ha sido arrancada y utilizada.


Paula Markovitch

Es muy interesante la perspectiva narrativa que se logra con la cámara

El director de foto se llama Bruno Santamaría Razo. Es joven y muy bueno. Trabajamos al principio con improvisación de todo. Yo casi no miraba el monitor en ningún momento. Trabajé con dos cámaras en muchas escenas, como es improvisación, el camarógrafo no sabía dónde se paraba el actor. Yo no podría volver a trabajar con toma 1, toma 2, toma 3. Qué aburrimiento…

¿Cuáles son tus influencias en el cine?

Las universales, pero tomé como método de trabajo a Cassavetes porque trabaja con lo vivo, y yo quiero trabajar con lo vivo, no ilustrar un cuento, sino ilustrar el error, lo vivo. El Cassavetes de Torrentes de amor, me encanta él y su manera de trabajar. Lo tomé como maestro, sus técnicas con los actores, cómo trabaja con los juegos.


Inspiración:
Me inspiran para la puesta en cámara de este film, varios autores y películas:
El film “El silencio”, de Igmar Bergman, en donde un niño recorre un hotel encontrando situaciones inesperadas y misteriosas.
También la obra de Vincent Gallo, donde la cámara sigue de cerca, las vacilaciones de un personaje silencioso, la cámara parece describir la letanía de su espíritu.
Me interesa una cámara cómplice, cercana… tomas que en ocasiones se van de foco, torpes, pero que llegan a describir las misteriosas oscilaciones del alma.

El arte:
El hotel es un “lugar de lujo”.
Las habitaciones del hotel tienen cortinas pesadas y oscuras, los colores son terrosos. Hay algo pesado y asfixiante en el aire.
Al mismo tiempo, los objetos de los rincones del hotel nos hacen pensar en la condición más básica de los hombres, la miseria humana.
Fragmentos de la civilización: sábanas sucias, botellas de whisky, colillas de cigarro…
Mientras los anfitriones del hotel sonríen, en los rincones se juntan los desperdicios…
(También en la mezcla de idiomas, me propongo reflejar un aspecto de la decadencia. Los personajes hablan distintas lenguas. Las palabras, como si se tratara de “objetos en desuso”, parecen rotas, suenan absurdas y a veces no llegan a significar nada).


¿El hecho de que El actor principal sea una película experimental la condiciona de algún modo para los festivales?

La verdad es que entró en muy pocos festivales. Y esto me hace pensar en cómo está el sistema, lo que buscan los festivales europeos y cómo están los festivales más chicos que terminan repitiendo las cosas de los grandes. No hay nada diferente ni experimental. ¿Qué pasa con la mirada que se exporta de Latinoamérica? Me parece peligrosa la institución del festival europeo que legitima una mirada absolutamente colonial. Me parece que ellos quieren confirmar una mirada que tienen de Latinoamérica: ser llorosos y vencidos. Tienen una mirada ajena. Yo acá en México veo que, borrachos o no borrachos, todo el tiempo se ríen. ¿Por qué hacen esas películas? Está bien, pasan cosas terribles, por supuesto, pero todo el tiempo se están riendo, es un país festivo. Me gusta haber plasmado un sentimiento genuino en la película; si para estar en los festivales europeos tengo que ser condescendiente y confirmarles su visión de una Latinoamérica vencida, prefiero no presentarme. La verdad es que Hollywood exportó sus fórmulas, pero ¿qué tenemos que ver nosotros con ellos? ¿Por qué tenemos que hacer cine como si produjéramos con veinte millones de dólares?


Título original: El actor principal
Año: 2019
Duración: 78 min.
País: México
Dirección: Paula Markovitch
Guion: Paula Markovitch
Música: Sergio Gurrola
Fotografía: Bruno Santamaría Razo
Reparto Marcelo Ceron, Vjollça Bajraj, Antonio Vega, Sofía Espinosa
Productora: Cine CANÍBAL, Le Petit Soldat Cinema


26 de junio de 2022