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70º aniversario de «Las dos carátulas… El teatro de la humanidad»

El 9 de julio de 1950 se realizó la primera emisión del tradicional ciclo de teatro radiofónico. Entrevistamos a Nora Massi, actual directora del ciclo: “Tengo un equipo grandioso a mi lado con el que hacemos Las dos carátulas”

“La vida no pasa en vano, y cuando uno tiene pasión por algo se hace todavía más intensa”, dice Nora Massi. Y apenas uno piensa en su trabajo como actriz en teatro, pasando por La mamma, La trampa mortal o La rosa de las ruinas, para luego ir al cine con La casa del ángel, Culpas ajenas o Las procesadas –sólo por mencionar algunas–, y sobre todo en su más de veinte programas en televisión, entre los que se encuentran Malevo, Amor gitano y Momento de incertidumbre, es inevitable sentir el peso de sus palabras: vida, pasión, intensidad.

La palabra azar es de origen árabe y en su sentido etimológico no hay otra cosa que unos dados rodando sobre la mesa del propio destino. Las casualidades no existen, hay un orden secreto. “Lo que menos me imaginé era que iba a ser actriz. Mi carrera empieza de esta manera, cuando terminé el colegio, me inscribí en la Facultad de Filosofía y Letras. Habrá pasado menos de un año cuando leo en una cartelera de estudiantes que el Teatro Universitario, que se acaba de formar, necesitaba actores, actrices, vestuaristas, entre otras cosas. Entonces yo me anoto como vestuarista porque siempre me gustó la historia del vestido, en el sentido de cómo marca la historia de la humanidad, los distintos usos y costumbres de una época. Al poco tiempo comienzo a trabajar sobre unas piezas breves de Tennessee Williams, que en ese momento estaba en su apogeo, y empiezo a diseñar vestuario. Pero cuando estaban a punto de estrenarse la obra, la actriz que la protagonizaba se enferma de faringitis. Entonces me hicieron subir al escenario porque conocía la obra de memoria. Estrenamos. Así fue que comenzó a interesarme el teatro como actriz. Y como soy muy exigente conmigo misma, decidí ir a estudiar. El interés luego se convirtió en una devoción, por supuesto”, agrega Nora Massi durante la entrevista para Argentores; y es justamente en el remate de la última frase donde se desprende lo más admirable de toda una vida dedicada al arte, a la docencia también, y, desde hace treinta años, a estar frente, como directora y productora, de Las dos carátulas… El teatro de la humanidad, el ya mítico programa de teatro en Radio dedicado a transmitir obras de todos los géneros –la comedia costumbrista, el género criollo, grotesco, la sátira, la tragedia– de manera ininterrumpida desde hace ya setenta años por Radio Nacional Buenos Aires. AM 870 –denominada hasta el año 1957 Radio del Estado–.

Creada por el Dr. José Ramón Mayo, un 9 de julio de 1950 se realizó la primera transmisión con una obra de teatro de José de Maturana. Entre los integrantes del elenco fundacional se encuentran Alfredo Alcón, Carlos Carella, Norma Aleandro, Maria Rosa Gallo, Fernando Vegal, René Moncle, Marta Argibay, Osvaldo Bonnet, Guillermo Bredeston.

Entre los premios y distinciones que ha recibido Nora Massi a lo largo de su carrera, cabe destacar el premio Martín Fierro en 2004 por su programa Las dos carátulas… El teatro de la humanidad; el premio Éter al programa con más trayectoria y permanencia radia (2008); y el premio Éter a la trayectoria en 2010. Además, Nora Massi tuvo una activa participación en Argentores, donde integró el Consejo Profesional de Radio, se desempeñó en la Junta Directiva en el cargo de Tesorera y, actualmente, es primera suplente del Vicepresidente 2º de la entidad.

¿Cómo fue su primer contacto con las dos carátulas?

Yo ingreso a Las dos carátulas después de que egreso del ISER, Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica,que fue creado para actores, locutores y operadores por uno de mis profesores en la Facultad de Letras, el doctor José Ramón Mayo, que además también creó Las dos carátulas. Cuando se inicia era totalmente amateur, es decir que todos los que salían del Conservatorio Nacional de Música y Arte escénico, más el Iser y maestros muy comprometidos con la educación de la actuación, iban a parar ahí porque era, en principio, un semillero de actores y de protección a la vocación. Vos pasabas por Las dos carátulas y tenías un lugar donde la vocación se acentuaba porque había códigos alrededor de los grandes maestros. Entonces, empecé siendo el viento que pasaba, porque primero tenías que hacer mucho banco antes de tener un personaje principal, no era fácil.

¿Qué significa el viento que pasaba?

Me refiero a decir, por ejemplo: “Hola, ¿quiere café?” Una cosa así, un bocadillito y gracias.

¿Y cuándo le llega la oportunidad de un personaje?

La oportunidad la tengo con Casa de muñecas, de Henrik Ibsen. Ocurrió ahí también que la actriz que la tenía que hacer tuvo un problema y entonces pensaron en mí. Los que estábamos haciendo banco asistíamos a los ensayos permanentemente, esa era la condición. Por eso todos conocíamos las obras a fondo. Además Las dos carátulas en ese momento, todo ese período en realidad, me refiero a sus orígenes en Radio del Estado, estaba dividido en tres elencos: uno hacía teatro universal, otro estrictamente teatro argentino, y el tercero hacía teatro español. Íbamos rotando. Todo bajo la dirección de Alberto Vaccarezza (hijo) que asignaba los papeles de los elencos. Es decir que nosotros hacíamos todo y eso era fantástico. Era una segunda escuela, como un puente tendido hacia el profesionalismo. Nadie duraba más de dos años. Luego hago un salto al teatro profesional, también de repente. Porque un día vinieron a ver Las dos carátulas, que era con público en vivo, y al director que iba a dirigir La mamma le faltaba una actriz joven. Y me eligió a mí. Así fue cómo a partir de ahí pasé al teatro profesional. Y dejo Las dos carátulas.

¿Y cómo fue el regreso?

Mi vuelta a Las dos carátulas ya se produce como directora y productora, luego de haber estado durante todo el gobierno del doctor Raúl Alfonsín en lo que fue Radio Municipal haciendo un ciclo de teatro argentino que lo hice con los alumnos míos. Por entonces ya era profesora de la Escuela Municipal de Arte Dramático. Luego me llaman de Las dos carátulas porque estaba en una terna para dirigirla una vez que se jubilara Rodolfo Graziano, un gran director de teatro, que estuvo a cargo durante ocho años y fue además maestro de actores y directores en el Teatro Nacional Cervantes. Así fue cómo entro a dirigir Las dos carátulas. ¿Y qué pasa entonces? Ocurre que comienza a cambiar todo. Tené en cuenta que yo asistí a las grabaciones a rollo, esas cintas que empalmábamos a mano. De pronto pasamos a las nuevas tecnologías donde todo está digitalizado. Viene el gran cambio, maravilloso cambio, por otra parte. Y acá estamos, en este momento. Asistiendo a sus setenta años de vida. Es decir que yo me pasé treinta años alternando mi carrera profesional a la dirección y la producción de Las dos carátulas, todo junto.

Nora Massi ha recibido también, por su carrera profesional como actriz, los premios Santa Clara de Asís- Monumento de Cristal-Audiencia- Círculo de Plata-Talía- Ondas de España (por certamen de Teatro Breve creado por la Radio Televisión Española). Premio Argentores a la mejor producción y dirección por “Las Dos Carátulas…El teatro de la humanidad. Premio Argentores por Tiempo de Teatro- Producción y Dirección. Ciclo destinado a difundir el teatro nacional. Premio a la trayectoria otorgado por el Fondo Nacional de las Artes (2013), el Premio A la Trayectoria otorgado por COSITMECOS (Confederación Sindical de trabajadores de los medios de comunicación) en 2014 y el Premio Podestá a la trayectoria honorable, otorgado por el Senado de la Nación y la Asociación Argentina de Actores, en 2015.

¿La incorporación de las nuevas tecnologías cambió la esencia de Las dos carátulas?

No, la esencia no cambió; pero sí el fondo y la forma. Es decir, cuando yo te comenté que había tres elencos, esos elencos ensayaban una obra diez días. El que iba al aire ya estaba ensayando la pieza que saldría diez días más tarde. Una mesa de trabajo de diez días, casi nada ¿no? Ahora estamos en una jornada laboral de siete horas para montar un Shakespeare, por ejemplo. Entonces tenés que tener un equipo de trabajo que además domine muy bien los textos teatrales. Hasta el ensayo pueden tener nada más que dos días para trabajar un texto. Yo ahora tengo que producir lo que grabo los lunes más lo que sale el domingo. Siempre tengo que ir adelantada. O sea que cuando empieza el mes de junio, por darte un ejemplo, ya tengo toda la cartelera preparada de lo que voy a grabar los lunes más la cartelera que dejé grabada del mes anterior, los estrenos. Y también, siempre con mi alma de maestrita, colateralmente, van entrando los jóvenes audicionando, como corresponde, con papeles chiquitos al principio hasta que acceden a un protagónico. Pero nada de todo esto lo hago sola, por supuesto. Tengo un equipo grandioso trabajando a mi lado y quiero aprovechar para mencionarlos y agradecerles. El staff técnico artístico está conformado por adaptadores que son Paola Lavin y Claudia Silva. En locución, Alicia Cuniberti. Presentación del autor y relatos a cargo de Hernán Jechsmayr. El realizador técnico es Diego Rodriguez. Jefe técnico en estudio, a cargo de Claudio Canullàn. En la realización técnica y como editor de Arte está Javier Chiavone. En la coordinación de auditorio trabajan Patricia Brañeiro y Victoria de la Rúa. Y como asistente de producción, Patricio Schultze.

¿La docencia le permitió generar otra clase de vínculo con la radio?

Sí. Fijate vos qué cosa curiosa, yo como actriz hice muy poca radio. A mí me apasionó la radio desde el momento, amén de que soy egresada del ISER, en que me nombraron profesora de tercer año en la Escuela Municipal de Arte Dramático, y que es, justamente, radio. Fue entonces cuando me pregunté ¿cómo les voy a enseñar a estos chicos a actuar en radio si no ven un micrófono? Y es ahí que me dirijo a quien fuera Secretario de Cultura, Mario Ernesto O’Donnel, para pedirle un espacio en la que hoy es Radio Ciudad de Buenos Aires. Y me lo dieron.

¿Usted realiza la elección de los textos en Las dos carátulas?

Las hago yo, sí. Ocurre que tuve un gran asesor cultural. Cuando se va Rodolfo Graziano de la radio, Luis Ordaz, dramaturgo, profesor de teatro, periodista y autor, entre otros libros, de Historia del teatro en el Río de la Plata y El Teatro y la Radio en Las dos Carátulas, también quiso irse pero logré convencerlo y se quedó diez años trabajando conmigo. Fue lo mejor que me pudo haber pasado.

Entre los reconocimientos en el plano internacional a Las dos carátulas… El teatro de la humanidad, se encuentra: El Parlamento Cultural del MERCOSUR declaró de “Interés Cultural” de dicho organismo internacional el ciclo Las dos carátulas… El teatro de la humanidad, debido a su aporte cultural. Reconocimiento a la Producción Radial Contemporánea por la Décima Bienal Internacional de Radio de México. Mención de honor. Rubro Radio drama a Las dos carátulas… El teatro de la humanidad.
Declarado de Interés Cultural y Educativo por la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura). Sede Mercosur- Montevideo- República Oriental del Uruguay.

¿Cuál es el origen del nombre del programa?

¿Alguna vez oíste hablar de Paul De Saint Victor? Fue un autor y crítico francés que escribió un libro cuyo título es Las dos carátulas, es decir la tragedia y la comedia. Y narra desde los orígenes del teatro griego hasta su contemporaneidad. Hace un ratito te dije que la historia del vestuario narra distintos usos y costumbres, lo mismo ocurre con el teatro porque te cuenta toda la historia de la humanidad. A veces estamos haciendo una obra y nos miramos con Javier Chiavone, el director de arte, y me dice: “Nora, ¡esto está pasando ahora!”. Es increíble que Eurípides, Sófocles o Aritófanes que fue con quien nace la comedia realmente, hayan escrito sobre lo más esencial de los seres humanos. Vos escuchás en La asamblea de las mujeres cuando en un momento dado toman el poder y los dejan a los hombres en la casas para salir a trabajar ellas sin necesidad de pelearse con nadie porque no quieren guerra. Escuchás a los trágicos griegos y parece que estuvieran refiriéndose al hoy. El hombre a través de toda su historia repite los mismos errores, parece mentira. Es decir, hemos progresado científicamente pero nosotros estamos en un lugar de la historia donde pareciera que no nos mueve nadie. Repetimos, aunque no lo quieras creer. Es así.