El recuerdo de Ulyses Petit de Murat

Recordar a Ulyses Petit de Murat es transitar un legado esencial para la cultura argentina. Nacido en Buenos Aires, un 28 de enero de 1907, falleció el 19 de agosto de 1983 a los 76 años. Un hecho artístico y acaso fundacional que llevó a cabo muy pronto ni bien comenzó a publicar fue el de cambiar la grafía de su propio nombre. Ulises por Ulyses, tal vez motivado por razones más profundas que el mero hecho de querer diferenciarse de su padre.

Si todos los géneros literarios provienen de la poesía, como afirmaba Aristóteles, en Ulyses Petit de Murat está el punto de partida, tanto que Jorge Luis Borges junto a Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo incluyeron su poema Espléndida marca de las lágrimas entre las cinco mejores de la literatura argentina al publicar una antología de poesía contemporánea, esa relación íntima con la palabra lo llevó luego al oficio de periodista –dirigió junto con Jorge Luis Borges el suplemento cultural del diario Crítica, la Revista Multicolor de los sábados–, mientras lenta, gradualmente se fue convirtiendo en uno de los grandes escritores de nuestro país, con más de sesenta guiones para cine, desde Prisioneros de la tierra (1939) en colaboración con Darío Quiroga para adaptar los cuentos de su padre, Horacio Quiroga, Un peón, Los destiladores de naranjas, Los Desterrados y Una bofetada, con dirección de Mario Soffici, pasando por La gran tentación (1948), con dirección Ernesto Arancibia, y El diablo metió la pata (1980) en colaboración con Carlos Rinaldi y Ángel R. Martín, bajo la dirección Carlos Rinaldi.

Miembro fundador e integrante de la primera comisión directiva de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina y presidente de la Sociedad Argentina de Escritores en 1969, Ulyses Petit de Murat fue durante varios períodos secretario general de la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES).

En teatro vale mencionar sus obras en colaboración, como ser La novia de arena (1945) junto con con Homero Manzi), Yrigoyen, en colaboración con César Tiempo, y Un espejo para la santa, obra escrita en colaboración con Tulio Demichelli.

Novelista, ensayista, casi no hay género que Ulyses Petit de Murat no haya abordado con la misma excelencia, incluso escribió la letra del tango “Bailate un tango, Ricardo” musicalizada por el gran compositor Juan D’Arienzo. Entre los premios y distinciones que ha recibido a lo largo de su vida se encuentran el Premio Municipal de Poesía que otorgaba la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (1935) y Trofeo Argentores a la mejor producción de cine por la cinecomedia Al diablo con este cura (1967), entre otros. ARGENTORES no quería dejar de recordar a este gran poeta y autor, Ulyses Petit de Murat, a 37 años de su fallecimiento.

Nuevo encuentro del SADA con el Ministerio de Cultura nacional

El sindicato planteó sus necesidades orientadas a fortalecer los derechos laborales de los autores

El SADA (Sindicato Argentino de Autores) mantuvo este jueves su segunda reunión con la Secretaria de Industrias Culturales de la Nación, Lucrecia Cardoso, y su jefa de gabinete Bárbara Maier, en la que se avanzó en búsqueda de mecanismos y medidas que ayuden a mejorar la grave situación laboral que atraviesan los autores en el contexto de la pandemia. En representación del sindicato participaron Oscar “Tato” Tabernise, Diego D Angelo, Martín Salinas, Roly Santos y Santiago Fernández Calvete.

Las funcionarias del Ministerio analizaron el documento del sindicato -que incluyó reclamos y propuestas-, y decidió articular reuniones entre el SADA, el Instituto del Teatro, AFIP-ANSES y la Secretaría de Medios de la Nación para desarrollar políticas que promuevan el trabajo de los autores en esta coyuntura.

Durante el encuentro, el SADA también recibió información de los proyectos que está lanzando el Ministerio para el fomento de la industria cultural y fue invitado especialmente para participar activamente en la realización de la nueva edición del MICA -Mercado de Industrias Culturales- de este año.

Tras la reunión, a través de un comunicado de prensa, el SADA evaluó el encuentro como positivo: “Nos escucharon, nos entendieron y nos ofrecieron participar en una sinergia cultural para desarrollar el trabajo de los autores”.

Nuevas medidas en los teatros de Buenos Aires

El gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires informó que a partir del 10 de agosto se habilitaron las actividades teatrales sin público y con la menor cantidad posible de personas en el lugar.

De acuerdo al comunicado, las actividades que se pueden realizar son:

  • Trabajo administrativo y de mantenimiento de espacios.
  • Ensayos, entrenamientos y prácticas teatrales.
  • Grabación y/o transmisión de contenidos en entornos digitales.
  • Otros contenidos con la posibilidad de ser transmitidos por streaming (clases, talleres, seminarios, performance y grabación de obras de teatro y de danza)

El horario de apertura de los espacios para las actividades de preproducción, producción y ensayo es a partir de las 12 horas, para evitar las horas pico, y se implementarán un horario de entrada y salida escalonados.

Reunión de SADA con el Ministerio de Cultura de la Nación

El SADA (Sindicato Argentino de Autores) informó que el próximo jueves mantendrá una nueva reunión con las autoridades del Ministerio de Cultura de la Nación, con el objetivo de encontrar mecanismos que ayuden a aliviar la difícil situación que atraviesan los autores. Entre los temas que se discutirán figuran: concursos para desarrollo de guión de cine y series; subsidios y becas para autores teatrales; reposición de obras audiovisuales por los canales oficiales; difusión de obras teatrales por esos mismos canales; y el cobro de regalías a las plataformas audiovisuales, entre otros.

A través de un comunicado, los representantes del sindicato destacaron la recepción que tuvo su pedido y la buena disposición de Lucrecia Cardoso, secretaria de Desarrollo Cultural, y Bárbara Maier, jefa de gabinete de la misma secretaría.

«Confieso que hice radio»

Entrevista a Alicia Petti: “Para mí, la radio es música y palabra”

Hay cierta clase de periodistas que tienen una doble virtud más allá de lo estrictamente profesional, en cada una de las entrevistas que realizan hablan también un poco de sí mismas. Y también cuando escriben, por su puesto. Es el caso Alicia Petti. Por su labor profesional ha recibido números reconocimientos y premios. Respetada y querida, tanto por sus colegas como por los artistas, la doble virtud a la que nos referíamos anteriormente se pone de manifiesto en su ética profesional, vale decir en su coherencia de trabajo a través de más de veinticinco años de labor incansable. Aquella sección ya mítica en el diario La Nación llamada Radiografías es sinónimo de Alicia Petti. También sus programas radiales como “Platea” y “Las bandas de sonido que iluminaron a nuestras vidas”. A pocos días de cumplirse cien años del nacimiento de la radio, conversamos con Alicia sobre el libro en el que trabajó “Un siglo de radio, cien años de voces” y sobre algunos recuerdos más significativos de su carrera.

“El proyecto de libro de Argentores fue una idea magnífica del Consejo de Radio de la entidad. Y fue personalmente Pedro Patzer el que me encomendó esta tarea, dado que sabía de mi conocimiento de la gente de radio, ya que durante 23 años escribí sobre este maravilloso medio en el diario La Nación y tengo muy buen diálogo y relación con la gran mayoría de los que conduce en diferentes emisoras sus diferentes ciclos radiales y en muchos casos, yo había trabajado con muchos de ellos, así que la tarea en general me resultó fácil y altamente reconfortante. Comencé enviándoles a cada uno de la lista confeccionada por el Consejo de Radio, un texto con algunas indicaciones sobre lo que significaba que la radio como medio, que cumpliera 100 años y si podían contar cada uno de ellos de su experiencia pequeña o larga de sus trabajos y de sus mejores recuerdos de la radio que escucharon a lo largo de sus vidas. Y el resultado creo que es más que tan auspicioso como emotivo porque, creo, sirvió para comprobar el respeto, amor y emoción lo que cada uno siente por este medio que está más vigente que nunca”, cuenta Alicia.

“No sólo los que son maestros y tienen algunos años, sino también los jóvenes que aprendieron de los primeros y aman y respetan al medio y viven cada día frente al micrófono como una de las más felices experiencias. Por todo esto me siento muy feliz de esta idea maravillosa de Argentores, porque creo que el resultado, no puede ser más edificante y demuestra la vigencia de un medio que cumple 100 años y está más joven y vigente que nunca. Como dijo Aliverti: ‘La nena Cumple 100 años’ y eso lo resume de la mejor manera”, agrega.

Tu vínculo con la radio se genera a partir de los medios gráficos, ¿no es cierto?

A mí me gustaba la radio y estaba muy atenta a que se me diera una oportunidad luego de haber estudiado muchas cosas, entre ellas dos años de abogacía y periodismo. Aunque en realidad mi mayor trayectoria es como periodista gráfica. Comencé en el diario La Razón, en aquel lugar mítico ya de Avenida de Mayo que dirigía uno de los más grandes periodistas argentinos que se llamó Félix Laíño. Entré siendo bibliotecaria y un día quedó un puesto bacante en la sección Espectáculos donde estaba Jorge Halperín. Como yo lo veía muy seguido, recuerdo que un día le pregunté quién ocuparía ese puesto ahora que se iba. Y me dijo que, si yo quería, él estaba dispuesto a hablar con el Director para recomendarme. Así comencé y luego de muchos años de trabajo llegué a ser Jefa de Sección. La Razón tenía unos títulos geniales y había que ser muy creativa para poder lograr algo que llamara la atención y enganchara en dos líneas de setenta y cinco cada una. Si no recuerdo mal, uno de mis primeros títulos fue a propósito del divorcio entre Clint Eastwood y Sandra Locke. Lo importante era siempre contar una historia en los títulos.

¿Luego viene el programa en Radio Rivadavia?

Sí, un día me entero de que Juan Alberto Badía estaba queriendo hacer un programa en Radio Rivadavia con mujeres, donde estarían Ofelia Flores, Lía Salgado y Ana María Campoy, entre otras. El programa se llamaba Badía y las mujeres. Juan, que siempre fue un innovador, quería incluso que fuera una mujer la que hiciera deportes. En esa radio estaba José María Muñoz y cuando Badía le fue a proponer esto, María Muñoz le contestó: “Sobre mi cadaver” . Así que terminamos siendo Juan Alberto Badía y cinco mujeres que hablaban de todo menos de fútbol. Era otra época. Luego trabajé en distintas emisoras con Julio Lagos, con Héctor Larrea con quien también hice televisión. Ahí tuve a dos grandes maestros que me enseñaron a estar frente a la cámara porque movía mucho las manos. Los asesores del programa, que eran Jorge Marchetti y Horacio Scalise me ayudaron mucho. Como te decía, trabajé en Rivadavia, luego pasé por radio Argentina y después a Radio Mitre donde estuve durante casi veinte años.

En qué notás que cambió el modo de hacer radio a través de los años

Hubo una época en que la radio era la protagonista absoluta, después llegó la televisión y aunque se vaticinaba la muerte de la radio eso nunca sucedió ni va a suceder. Los cambios propios de hacer radio tienen una relación directa con los cambios propios de la sociedad. Ahora hay programas de radio que se televisan, ¿viste? Ahí tenés un cambio importante. ¿Cambia eso el modo de hacer radio? ¿La relación de los oyentes? También es interesante pensar cómo la radio se fue incorporando y adaptando a las distintas nuevas tecnologías.

¿En tu casa se escuchaba radio?

Mi padre era viajante de comercio y de lunes a viernes no estaba en casa. Por las noches mi madre dejaba la radio encendida. Vivíamos en Adrogué, en aquel entonces era un pueblito, y mi madre tenía un poco de miedo con sus tres hijos chicos. Antes de irnos a dormir, encendía la radio y decía: “Para que se escuche una voz de hombre”. Sonrío porque me da ternura. Era otro mundo. ¿Te acordás de que te conté que estudié abogacia? Hubo una época en que cursaba a las nueve de la mañana, entonces salía muy temprano de mi casa. Vivíamos en una calle muy linda pero muy solitaria. Mi madre me acompañaba hasta la puerta y decía: “Vamos a esperar a que pase un hombre y yo te recomiendo para que te acompañe hasta la estación. Y vos de vuelta cuando bajes del tren esperás a alguien, sobre todo un hombre”, me decía . Preguntale si va a ir por esta calle así te acompaña hasta casa” Mirá qué tiempos… Con las cosas que pasan hoy. Lo cuento siempre porque me digo cómo hemos cambiado nosotros… Hoy tenés una chiquita y no la podés dejar sola ni a las tres de la tarde. “Se la recomiendo, señor”, le decía mi madre. “Sí, señora, quédese tranquila”, respondía el hombre y me acompañaba.

Si tuvieras que nombrar a alguien que te ayudó en tus comienzos, ¿quién sería?

Juan Alberto Badía. Él me enseñó todo. Imaginate lo que fue para mi entrar a Radio Rivadavia, la radio de Carlos Infante y luego ir a Radio Mitre con Jorge Porta, gente que estaba dedicada íntegramente a su trabajo de la mañana a la noche. La radio tiene esa cosa de la fidelidad y de querer estar contando todo en el mismo momento.

¿Cómo fue la experiencia de trabajar con Juan Alberto Badía?

Fue hermoso. Al mismo tiempo un ensayito fatal de lo que hice luego y hago ahora. Porque más adelante hice un ciclo que me valió todos los premios que se llamó “Las bandas de sonido que iluminaron a nuestras vidas” Trabajé con Dady Brieva. Un día me preguntó qué iba a hacer y yo le dije “Mirá, voy a decir, por ejemplo, que voy a traer la música del bueno, el malo y el feo del Doctor Zhivago” Entre muchas otras cosas, por supuesto. Fue una experiencia maravillosa. Lo que yo básicamente hacía era poner en contexto de una determinada época, mostrar las bandas de sonido y hablar de las películas con los detalles de su filmación.

¿Qué es para vos la radio, Alicia?

Para mí, la radio es música y palabra.

¿Cuándo comenzó a escribir la columna Radiografías en La Nación?

Radiografías surge porque hablé con Ricardo Carpena, que en ese momento estaba a cargo, y me pidió que le mandara alguna idea por escrito. Entonces me puse a escuchar radio y escribí sobre el programa de Héctor Larrea, entre otros. Radiografías eran pequeñas pastillas sobre distintos temas en torno a la radio. Y luego comencé a realizar entrevistas, que salían los domingos, a distintas personalidades del espectáculo y la cultura. Después surgió la posibilidad de tener una columna en Radio Nacional con Luis Pedro Toni hasta que, finalmente, tuve la oportunidad de tener mi propio programa semanal que se llamaba Platea y era sobre todo lo que tuviera relación con el arte, la cultura y el espectáculo. Un día nos llamaron de Radio 10, de tanto que medíamos en rating, para hacernos una oferta. Pero no fuimos. Entonces llegó la oportunidad de ir a Del Plata con un programa diario. Recién me preguntaste qué es la radio para mí y te respondí rápido porque la verdad me cuesta poner en palabras todo lo que significa para mí. Yo confieso que hice radio, solo eso.

Entrevista a Pedro Patzer en Radio Del Plata

El Secretario del Consejo Profesional de Radio de Argentores, Pedro Patzer, fue entrevistado en el programa “Micrófono abierto”, conducido por Florencia Ibáñez, en Radio Del Plata. En la oportunidad, Patzer se refirió a la conmemoración de los 100 años de la Radio y la publicación de un libro en Argentores a propósito de esta celebración.

Repudio a la agresión al autor Leonel Giacometto en Rosario

Leonel Giacometto compartió en redes sociales fotografías con las marcas de la agresión en sus rostro

Argentores repudia enérgicamente la agresión recibida por el dramaturgo y socio de nuestra entidad Leonel Giacometto, quien fue golpeado por un grupo de hombres en la ciudad de Rosario, en un acto que el autor denunció como de discriminación por su orientación sexual.

Giacometto informó que salió en defensa de un amigo y recibió gran cantidad de golpes durante el incidente. “Estoy mejor, todo dolorido. Encima que me fajaron, me rompieron los lentes al cantito de «putos váyanse del barrio». Me falta la billetera, no sé si se me cayó o qué”, afirmó el autor en las redes sociales.

Por su parte, la Asamblea Provincial de la Diversidad Sexual de Santa Fe también repudió la agresión y su referente, Guillermo Lovagnini, anticipó que exigirán a las autoridades “la investigación e inmediata detención de los culpables para ser presentados ante la justicia”.

Argentores, apenas tomó conocimiento del hecho, manifestó su solidaridad al autor y se puso inmediatamente a disposición de nuestro socio para lo que fuera necesario en este difícil momento.

El adiós a Jacobo Langsner

Con profundo pesar, Argentores despide al destacado autor Jacobo Langsner, socio activo y miembro del Consejo de Previsión Social de nuestra entidad, quien falleció a los 93 años.

El creador de “Esperando la carroza”, entre otras grandes obras, había nacido en Rumania, el 23 de junio de 1927, pero sus padres se radicaron en Uruguay en 1930, así que allí se formó. En 1950 comenzó a participar en el medio teatral de Montevideo, que entonces sobresalía como uno de los centros de teatro más activos de Latinoamérica. Su debut como dramaturgo fue en el teatro independiente. Durante muchos años, Langsner integró la comisión directiva y el comité de lectura del Club de Teatro, grupo independiente fundado en mayo de 1949. Una primera etapa de su obra (1951-1952) incluye piezas como “El hombre incompleto”, “La rebelión de Galatea”, “Los ridículos” y “El juego de Ifigenia”.

En 1958, se radicó en Buenos Aires, donde en 1970 se consagra con “El tobogán” protagonizada por China Zorrilla, Leonor Alvarez, Marta Bórbida, Juan Manuel Tenuta, Juan Carlos Carrasco, González Santurio, Alberto Mena y Camilo Bentancur con dirección Omar Grasso.

La adaptación cinematográfica de “Esperando la carroza” y de “Una margarita llamada Mercedes”, segunda version de “Un agujero en la pared” (de 1973), que en cine se llamó “Besos en la frente”, dio a su figura gran popularidad.

En 1975 viajó a Madrid donde permaneció por siete años, durante los cuales se estrenaron sus obras de teatro “Esperando la carroza” (en el Teatro del Centro), y “Paternóster” (en el Teatro Al).

En 1986 se estrenó “Malayunta” dirigida por José Santiso con guion basado en su obra homónima. En 1985 y 1997 su guion de “Darse cuenta” (ganador) y “Besos en la frente” fueron nominados para el Cóndor de Plata de la Asociación Argentina de Críticos Cinematográficos.

En la televisión argentina otros títulos le pertenecen a Jacobo Langsner en ciclos como “Obras maestras del terror”, “Alta comedia”, “Alguien como usted”, “Contracara” y “Atreverse”.

Si no escribís, no sos autor

El 22 de Julio de este año publicamos en nuestra página la decisión del Consejo Profesional de Televisión de aumentar el porcentaje mínimo de participación de un autor en las declaraciones de obra sumándonos a la medida de aplicar con firmeza el artículo 17 de nuestro Reglamento Interno que no admite que productores o empleados de productoras y canales de televisión declaren la obra como autores. Todo con el objeto de fortalecer la figura del autor contra los atropellos y la impunidad ejercida por algunos de los productores mas mediáticos de la Argentina. Hoy, como un mal que supera nuestras fronteras, publicamos una nota de ALMA, el Sindicato de Autores Audiovisuales de España que refiere a la misma problemática y profundiza en ella. Vaya uno a saber qué arrogancia hispanoparlante es la que lleva a ciertas personas a ponerse un crédito que no les corresponde llegando a adjudicarse el poder de darle o no a los verdaderos creadores y autores de la obra el lugar que les corresponde a la hora de cobrar su derechos económicos y que sus derechos morales sean respetados. Aquí la nota:


No eres un showrunner

Nuestra herramienta son las palabras. En su manejo demostramos oficio, y en su cuidado respeto por él. Por eso es importante defenderlas cuando aquello que significan se ve amenazado por intereses ajenos a la profesión y atentan contra nosotros como de hecho ocurre con los conceptos “creador”, “autor” o incluso “guionista”.

A pesar del esfuerzo empleado en hacer pedagogía y de las denuncias que hemos realizado cuando detectábamos errores de concepto y de apropiación, aún hoy seguimos viendo a productores exigir el crédito “creado por” sin haber creado nada, a directores firmando guiones sin haber tocado una tecla, o mercados televisivos donde circulan biblias y documentos de venta sin portada y sin más autor que el logotipo de una empresa. A esta prostitución del lenguaje se suma ahora una nueva palabra: showrunner.

UN POCO DE HISTORIA

El término “showrunner” se inventó en EEUU como respuesta a una prostitución anterior del lenguaje: el crédito de “productor ejecutivo”, que antaño identificaba al máximo responsable de una serie de televisión.

En la industria televisiva americana, el máximo responsable de una serie siempre es un guionista por la sencilla razón de que es la única persona del equipo que puede responder a cualquier pregunta relacionada con la producción (cuál es el subtexto de una escena en caso de que aparezca un problema o duda en el set, si se puede o no se puede hacer un cambio de producción y cómo este puede alterar los siguientes 2, 3 ó 10 episodios, cómo afecta la edición de un capítulo a la trama de temporada y si se puede cortar o no una determinada escena, en qué es mejor gastar o ahorrar del presupuesto para traducir el guión en imágenes…) y que puede garantizar el elemento más importante para que la máquina siga funcionando: el siguiente guión.

Con el tiempo, “productor ejecutivo” pasó a determinar muchas otras cosas más allá de ese guionista-máximo responsable: actores, directores, productores, agentes… Cualquiera con cierto rango de poder en una producción exigía ser “productor ejecutivo” hasta llegar a un punto increíblemente confuso donde a pesar de existir varios productores ejecutivos, NADIE tenía claro quién era el máximo responsable de la serie. Y así nació la palabra “showrunner”.

¿QUÉ ES UN SHOWRUNNER?

El showrunner es el máximo responsable de una serie de televisión. Como tal, es el máximo responsable del equipo artístico y técnico y de la contratación de los mismos, de la gestión del presupuesto, de la relación productora-cadena-estudio, de la edición o montaje, del vestuario, música, fotografía, sonido, y de la dirección creativa de la serie mediante el liderazgo de la sala de guión y el equipo de guionistas.

Y esto no es voluntario, no es subjetivo, no es opinable, y no se puede obviar. Forma parte de la definición de “showrunner” del mismo modo que “médico” forma parte de la de “cirujano”. Un showrunner siempre, siempre, siempre lidera la parte creativa de la serie y siempre, siempre, siempre lidera el equipo de guión. No hay varias escuelas, estilos, u opiniones. La definición es la que es. Si no eres guionista y no lideras el equipo de guión, no eres showrunner.

¿Pero un productor puede ser showrunner?

¿Y un director?

¿Y un guionista que no haya creado la serie?

Sí, siempre que además sea el máximo responsable de esa serie, del equipo artístico y técnico y de la contratación de los mismos, de la gestión del presupuesto, de la relación productora-cadena-estudio, de la edición o montaje, del vestuario, música, fotografía, sonido, y de la dirección creativa de la serie mediante el liderazgo de la sala de guión y el equipo de guionistas.

Si no cumple la parte que está en negrita, no es showrunner. Se ponga como se ponga o lo venda como te lo venda, de la misma manera que un actor secundario no es un protagonista por más que él lo repita y por más que actúe en la serie. La definición es la que es. No es opinable, no es negativo, y no desmerece nada, porque “showrunner” no es un crédito, ni una profesión, ni genera derechos, ni da más ni menos que lo que designa.

Shonda Rhimes, Matthew Wiener, Phoebe Waller-Bridge, David Chase, Alan Ball, Jenji Kohan, Al Jean, Leslye Headland, Alec Berg, Tina Fey, Vince Gilligan, Lisa Joy, David Kelley, Sally Wainwright, Lena Dunham, los King… TODOS SON SHOWRUNNERS PORQUE TODOS SON GUIONISTAS, LOS MÁXIMOS RESPONSABLES DEL EQUIPO DE GUIÓN y la pieza clave en el contenido de la serie.

NO TODAS LAS SERIES NECESITAN UN SHOWRUNNER

Existen, pero si quieres que lo haya, ése debe ser guionista. Puede haber mil productores ejecutivos y no haber un showrunner, no pasa nada. ¿Que hay showrunner? Perfecto. Es guionista y el líder de la sala de guión. No es opinable. Es una definición. ¿Se puede ser guionista sin escribir? No. ¿Se puede ser director sin dirigir? No. ¿Se puede ser showrunner sin ser guionista y liderar la sala de guión? No. Esto es así porque así lo han definido quienes lo han inventado. Eliminar a quien por lógica, principio y derecho debe estar incluido en la definición es prostituir el lenguaje.

DIRECTIVOS, PRODUCTORES, PERIODISTAS, ACADÉMICOS…

No contribuyáis a esa prostitución. No habléis de showrunners si esos showrunners no son, además del máximo responsable de una serie de televisión, el máximo responsable del equipo de guión.

Tampoco regaléis ni rebajéis un título que ha costado años de confusión y malentendidos con su predecesor, el “productor ejecutivo”, y no lo convirtáis en otra palabra vacía de contenido para la que dentro de unos años deberemos buscar sustituta.

No organicéis cursos, talleres, premios, paneles, charlas, mesas redondas… que desinformen sobre el verdadero significado de lo que es un “showrunner” y si no incluyen claramente la faceta del guión. ¿Qué sentido tiene formarte para ser showrunner si no has escrito nunca o si no tienes ninguna intención de hacerlo?

GUIONISTAS…

No contribuyáis a esa prostitución. No os autoproclaméis “showrunners” si además de escribir y ser la máxima autoridad en los contenidos no habéis gestionado el presupuesto, contratado a los jefes de los equipos técnicos, definido el estilo visual, sonoro, artístico de la serie, aportado un criterio claro sobre el montaje, el casting y cualquier elemento clave para la producción. Respetad la profesión y los créditos igual que exigís respeto cuando firmáis un guión o rellenáis un parte de derechos de autor. No tiremos piedras contra nuestro propio tejado. Seamos honestos.

DE NUEVO

El máximo responsable de una serie de televisión lo es por pura lógica también de los contenidos, y el máximo responsable de los contenidos siempre debe ser un guionista.

Es verdad que no existe un único modelo de trabajo y que se puede liderar un proyecto siendo director, productor o guionista, siempre que esa persona demuestre la capacidad para liderar en todos los aspectos relevantes de la producción. A esto se le llama “productor ejecutivo”, pero solo cuando además de controlar todos los aspectos esa persona también lidera la sala de guion, entonces es cuando podemos hablar de “showrunner”. Y no es opinable.

El término es el que es, así que respetémoslo por mucho que a alguien le duela que un guionista pueda estar en la cima de la pirámide y tomar las riendas de lo que, donde no había nada, creó a partir de un folio en blanco. Es LO MÍNIMO.

Para una definición del concepto profesional de showrunner, puede consultarse la nota técnica que hemos publicado hoy en nuestra web.

Firmado: Sindicato ALMA. *


* Artículo publicado originalmente en el sitio «Bloguionistas», Blog colectivo de guionistas en castellano, con la firma del Sindicato ALMA. Ver original aquí

¡Feliz cumpleaños, maestro!

Carlitos Balá celebra sus 95 años y desde Argentores queremos desearle lo mejor en este día tan especial. El creador de frases inolvidables como “¿Qué gusto tiene la sal?”, “Angueto quedate quieto”, “Sumbudrule”, “Ea, ea, ea, pé, pé” o “Un kilos y dos pancitos” es un destacado socio de nuestra entidad y parte entrañable de la niñez de varias generaciones.

Fernanda Riveros visitó el ciclo «Autores en línea»

El ciclo radial “Autores en línea”, que se emite todos los miércoles, de 15 a 16 por “La RZ radio online”, entrevistó a la autora de televisión Fernanda Riveros.

«Autores en línea”, conducido por Alejandra Boada y Raúl Martorel, es un ciclo dedicado a la actividad autoral en nuestro país en las áreas de cine, teatro, radio, televisión y nuevas tecnologías.