Argentores frente a un duro ataque al derecho autoral

Argentores frente a un duro ataque al derecho autoral

Según un nuevo proyecto de Ley, los proveedores de servicios de internet (denominados ISPs) se liberarían de cualquier responsabilidad de controlar los contenidos subidos a sus plataformas.

 

El mundo digital está gobernado por gigantes que imponen las reglas del mercado. 

Los AUTORES y los INTÉRPRETES creamos y recreamos obras que estos gigantes permiten que los usuarios trafiquen por la red. 

Usuarios que, por otra parte, pagan una suscripción y están por ello habilitados para hacerlo. 

Los creadores somos una parte fundamental para la existencia y el funcionamiento de ese negocio, pero somos los únicos que no participamos de las ganancias. Estas mega empresas usan nuestras obras para promocionar su servicio y así poder captar usuarios, y se transforman, entonces, en partícipes necesarios, a nuestro entender, de una violación a los derechos de autores e intérpretes. 

Hasta ahora solo lo hacen  porque sí. Porque pueden. Porque son Goliat. 

Pero ahora podrían hacerlo amparados en una ley. Si este proyecto de ley se concretara, nuestros creadores quedarían absolutamente desprotegidos. Con este proyecto que llevan adelante el senador Federico Pinedo (Pro) y la senadora Liliana Fellner (Frente para la Victoria) le quitan la honda a David. 

Los creadores ya no tendríamos cómo protegernos. Por esa razón, pedimos encarecidamente a nuestros diputados/as que reflexionen. Los proveedores de servicios de internet (ISPs por su sigla en inglés), lucran con nuestros contenidos y no pagan derechos. Los creadores merecemos tener un reconocimiento económico por el uso de nuestras obras. 

Este proyecto no sólo no tiene en cuenta el derecho de autor, sino también nos obliga a interponer una acción judicial, lamentablemente interminable, por cada una de las infracciones que se cometan en internet, relacionadas con la circulación de obras protegidas. Esto impide garantizar una eficaz protección a los titulares de los derechos, no soluciona el problema, y sigue siendo muy injusta para los autores e intérpretes. 

No le entreguen la honda a Goliat. Cuiden a sus creadores. 

La cultura siempre ha colaborado en hacer grande una nación.