Encuentro de la OMPI

Encuentro de la OMPI

Argentores agasajó a organizadores y expositores del curso especializado en “Derecho de Autor y Derechos Conexos para Países de América Latina”, realizado en la ciudad de Buenos Aires por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y la Dirección Nacional del Derecho de Autor de nuestro país. La cena de clausura de este encuentro reunió a más de cincuenta representantes de diversas organizaciones relacionadas con la defensa de los derechos de autores, tanto de Argentina como de otros países. 

En la ocasión, Sergio Vainman, Vicepresidente de Argentores, fue el encargado de dar la bienvenida a los asistentes y agradecer su  presencia en nombre de la entidad. Además, hizo uso de la palabra para realizar una breve reseña de la historia de Argentores y contar la forma en que la institución trabaja desde hace 109 años en defensa de los derechos de los autores. 

A continuación, el texto completo del mensaje de Sergio Vainman: 

Argentores, Sociedad General de Autores de la Argentina, es la sociedad de gestión de derechos de los autores dramáticos y persigue el cobro de esos derechos en teatro, cine, radio, televisión e internet. 

Fue fundada hace 109 años por un grupo de autores teatrales hartos de ver cómo sus obras enriquecían a los empresarios que habían pagado monedas comprándolas para siempre. Y desde ese lejano 1910 hasta 1973, año en que se sancionó la ley 20115 que le otorga  la exclusividad de cobro para autores dramáticos en todo el territorio argentino, funcionó a pleno y defendió los derechos de los creadores sin que el estado le otorgara ningún monopolio legal y sin que ningún funcionario se sintiera con derecho a decirle a los autores cómo debían regularse para velar por sus intereses.   Esa ley 20115 fue pues, un acto de justo reconocimiento por parte del Estado Argentino a una institución que había marcado el camino para todas las demás sociedades de gestión que se crearon luego en el país. 

Argentores es, por definición, una sociedad de protección recíproca. Es decir, una mutual. Por eso mismo la ley que le dio el monopolio legal de cobro exige, en su artículo 2º, que sea fiscalizada de forma permanente por el Instituto Nacional de Economía Social (INAES). Esta fiscalización se cumple a cabalidad toda vez que en cada Asamblea anual hay veedores designados al efecto por el Instituto  así como personal de la Inspección General de Justicia y ambas instituciones protocolizan y firman las actas, reciben y aprueban los balances, que también son copiados a la AFIP, Administración Federal de Ingresos Públicos. 

En estas Asambleas, donde participan los socios categorizados según estipula el Decreto 461 de reglamentación de la ley, se aprueban balance y memoria anual y, solamente como dato ilustrativo, los últimos once años han sido consecutivamente aprobados ambos  por unanimidad. Para garantizar un mejor control del flujo de fondos y aspectos contables, deben ustedes saber que los balances de Argentores, además de la Auditoría Interna, son analizados y aprobados por BDO, Empresa de Auditoría internacional y una de las dos compañías más prestigiosas del mundo en la materia. Podríamos agregar, como muestra, que este año 2019 Argentores fue objeto de una auditoría integral por parte de la CISAC, la cual fue aprobada de pleno y sin objeción alguna.

En relación con el resto del mundo Argentores es miembro reconocido de CISAC e integra la dirección del Comité Latinoamericano, así como el órgano directivo de Writters And Directors de CISAC y también de FESAAL (Federación de Sociedades de autores audiovisuales  Latinoamericana) de la cual es fundadora. El reconocimiento a nivel internacional se hace evidente cuando se pone a Argentores como ejemplo de sociedad modelo en su género cada vez que la ocasión lo amerita. Para entender esto es preciso mencionar que Argentores tiene firmados convenios de reciprocidad con todas las sociedades del mundo que recaudan los mismos derechos y mantiene al día los pagos a los autores extranjeros sin conflictividad alguna, incluso pagando derechos a la Writters Guild of America, de EEUU desde hace 21 años,  a pesar de no haber reciprocidad por parte de ese país, regido por el Copyrigth. Pero como Argentores cobra en nombre de esos autores, por tener exclusividad, hace honor al compromiso de pagarles lo que les corresponde porque cuentas claras hacen amistades largas.

Por último, y cumpliendo con su objeto social, Argentores tiene una larga tradición mutualista. Además del cobro de sus derechos, los socios de Argentores reciben un servicio que antepone la solidaridad a los fríos números:

 Medio millar de contratos de prepago médico de primer nivel, más de cien ayudas asistenciales a socios en situación de vulnerabilidad, doscientas pensiones para autores retirados o sus cónyuges e hijos menores en caso de fallecimiento, cuyo monto supera holgadamente los haberes jubilatorios que paga el estado son prueba más que suficiente de nuestra vocación de servicio hacia el autor.

Tenemos como lema una doctrina pacífica con los distintos usuarios de nuestros repertorios, incluso hemos sido citados como ejemplo por la Comisión de Defensa de la Competencia en el conflicto de aranceles con el sector hotelero. Jamás hemos abusado de las atribuciones que nos otorga la ley en cuanto a la fijación de aranceles, justamente porque no hemos querido hacer abuso de una posición legalmente dominante. Arbitramos los medios para que todos los que están obligados a pagar lo hagan sin judicializar cada proceso, y para que todos los que tengan que cobrar, cobren lo que les corresponde en tiempo y forma porque, como decía el sabio jurisconsulto romano Ulpiano, justicia es dar a cada uno lo suyo. Y cuando los cobros se dilatan, la justicia llega tarde. Y la justicia tardía es injusticia.

No somos perfectos, pero todo el tiempo tratamos de buscar la eficiencia. 

No somos infalibles, pero intentamos enmendar los errores lo más rápido posible. 

No somos iluminados pero no necesitamos que nos guíen como si no estuviéramos capacitados para hacerlo por nosotros mismos.