Pesar

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La plaza Alberti del barrio de Belgrano fue el escenario de un conmovedor adiós colectivo al escritor, historiador y periodista Osvaldo Bayer, fallecido el pasado lunes 24 de diciembre. Familiares, amigos, colegas y vecinos se dieron cita para despedir al prestigioso intelectual, al tiempo que se reivindicó su obra, sus luchas y la vida compartida con muchos de los presentes. 

Entre otros, estuvieron Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, la guionista y miembro de la Junta Directiva de Argentores Graciela Maglie, la actriz y cantante Cecilia Rossetto, el actor Arturo Bonín, el pianista Miguel Ángel Estrella, el periodista Horacio Embón, los hijos de Bayer -Esteban, Christian y Udo-, el músico Rolando Goldman, los integrantes del Quinteto Negro de La Boca, la vestuarista María Julia Bertotto, Eduardo Jozami, representantes del sindicato de prensa y los Metrodelegados, entre otros. La conducción del acto estuvo a cargo de sus colegas y colaboradores, Bruno Nápoli y Ariel Pennisi, quienes compartieron numerosas anécdotas con Osvaldo Bayer.  Además, enviaron un mensaje grabado la dirigente jujeña Milagro Sala y la fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas. 

Apenas comenzó el acto, luego de la presentación del Quinteto Negro de La Boca, la actriz Cecilia Rossetto se dirigió a la multitud congregada en la plaza y leyó el escrito con el que Graciela Maglie, en representación de Argentores, despidió a este destacado socio de la entidad. 

Despido hoy en nombre de mis colegas, junto a sus familiares y amigos, al talentoso escritor, al periodista de letra certera, al novelista y al guionista, al investigador histórico que nos reveló tantos momentos oscuros y siniestros de nuestra historia, como otros tantos luminosos y portadores de esperanza. Despido al luchador, al inclaudicable defensor de los Derechos Humanos, al incansable y lúcido testimoniante de numerosos documentales, al docente y al charlista, al anarquista comprometido con la lucha y con la paz, al sindicalista, al perseguido y al denunciante memorioso, al defensor de los legítimos derechos de los pueblos originarios, al compañero fraterno de los trabajadores y de los sin trabajo. En fin, despido al autor de una vida y una obra inmensa y necesaria para sus contemporáneos de todas las edades. Una obra que será, sin duda, valiosa herencia para los que vendrán. Y quiero despedir también al amigo, al amigo maestro que nutrió inolvidables sobremesas con sus atractivos relatos. Siempre minuciosos y llenos de interés. Y siempre reveladores de que quien hablaba era un hombre que insistía en empujar el carro de la historia hacia adelante para construir un mundo más justo e igualitario”. 

Rossetto destacó el apoyo que Argentores dio al autor de La Patagonia Rebelde: "Osvaldo contó con una ayuda muy importante para sostenerlo en momentos en que podían hacerse difíciles, que fue la ayuda de Argentores, una entidad que tanto lo ha respetado".

Más tarde, con emoción, Taty Almeyda se despidió con las siguientes palabras: “Osvaldo, te voy a decir algo que le dije a otra persona: no te enterramos, te hemos sembrado. Hasta siempre, compañero”.

Por su parte, Milagro Sala reivindicó la obra y el apoyo que Bayer brindó a los pueblos originarios a lo largo de los años: “¿Cómo no recordar al amigo, al hermano, Osvaldo Bayer? Él fue uno de los principales compañeros que colaboró con la lucha y defensa de las tierras, trabajó defendiendo al hermano mapuche e hizo la gran película La Patagonia Rebelde. ¿Cómo no recordarle y no tener un excelente recuerdo de él? Yo creo que muchos de los que pertenecemos a los pueblos originarios estamos agradecidos en poder tener su gran apoyo, porque son pocos los que se jugaron por los pueblos originarios”. 

 

La actriz Cecilia Rosseto leyó las palabras de despedida escritas por la guionista Graciela Maglie, dirigente de Argentores