Palabras de Miguel Angel Diani, Presidente de Argentores

Palabras de Miguel Angel Diani, Presidente de Argentores

“Una sociedad de gestión colectiva no es solo un ente recaudador de derechos. Eso es una consecuencia. 

Una sociedad de gestión es y será un lugar de lucha. 

ARGENTORES es producto de la unión de un grupo de dramaturgos que hace más de un siglo, en mil novecientos diez, hartos de ser postergados y ninguneados comenzaron a pelear por un pago justo. El dinero que recibían por sus obras, eran apenas unas monedas. Algo simbólico y por única vez. Los autores no participaban de la suerte de su obra. Fruto de esa tremenda injusticia, salieron a la calle y dijeron basta. Hicieron barricadas frente a los teatros, tomaron el espacio público, fueron golpeados y detenidos. Pero lograron, luego de varios meses, el cobro del 10% del bordereau. Ese fue el comienzo del derecho de autor en Argentina. Todas las sociedades de gestión del mundo nacieron como fruto de reclamos llevados adelante tanto por autores, como por intérpretes. El derecho siempre fue combatido. Las entidades que gestionan el derecho de autor y el derecho de intérprete, son permanentemente cuestionadas por las grandes corporaciones.

En Argentina la regulación efectiva del derecho de autor comenzó en el año 1933 con la promulgación de la ley 11.723, que es la ley de propiedad intelectual. En el año 1973, a partir de la sanción de la ley 20.115, ARGENTORES está obligada a representar con exclusividad a todos los autores nacionales y extranjeros, y cobrar el derecho de autor de las obras de estos creadores. 

ARGENTORES es una asociación civil de carácter profesional, mutual y cultural. Desde su fundación, esta aplicada al enaltecimiento de la producción del autor. Hoy recaudamos derechos de teatro, de música y coreografía para teatro, de radio, cine, televisión y nuevas tecnologías. Tenemos la protección legal, tutela jurídica y la administración de los derechos de autor que percibe por la utilización de las obras que integran el repertorio de sus asociados, en su país, y en todo el mundo a través de convenios de reciprocidad con sociedades hermanas.

Su actividad mutual, que es fundamental y muy importante, se concreta en programas de protección social, tal como el pago de pensiones y de cobertura médica. Subsidios y ayudas al socio que lo necesite, y esparcimiento en lugares de vacaciones. Claro está que esta actividad mutual es íntegramente cubierta por las sumas que se descuentan a los autores, en calidad de comisión administrativa, de lo recaudado por la utilización pública de las obras.

Respecto a los derechos digitales debo decir que esa es el área en donde hoy en día se lleva adelante la lucha más importante desde que comenzó el derecho de autor en mi país. Internet es tierra de nadie para los creadores. Otros se hacen millonarios con nuestros contenidos. La situación es similar a la que pasaba con el teatro hace más de cien años. Por esa razón creamos en Argentina AASAI (Asociación argentina de sociedades de gestión de autores e intérpretes) Una asociación de la cual soy presidente pro tempore, formada por SADAIC, ARGENTORES, DAC, SAGAI y AADI. En AASAI trabajamos en un proyecto de ley de regulación de Internet para evitar las infracciones que se comenten en la red, relacionadas con la circulación de obras protegidas por el derecho de autor, y apuntamos también a un pago por parte de los ISP por ser partícipes necesarios de la utilización sin autorización de dichas obras. Un proyecto que hemos presentado a una comisión del senado creada a tal fin. Estamos elaborando el texto final de la ley conjuntamente con algunos senadores. Por otro lado desde ARGENTORES tenemos un convenio de pago con NEFLIX y con otras plataformas. Y a mi regreso seguro que ya estará a la firma un acuerdo con  GOOGLE por YOU TUBE. Pero el trabajo es duro, muy duro. A menudo nos encontramos con impedimentos jurídicos por el territorio en el que estas plataformas extranjeras tienen sus oficinas. Así es el caso de Itunes o de Ivoox, ambas cobijan radios y podcasts argentinos, y es difícil cobrarles. Pero estamos gestionando para destrabar la negociación y poder hacerlo. 

Por otra parte, hace dos años comenzamos a reunirnos todos los sectores que tienen que ver con la actividad laboral del audiovisual, preocupados por la falta de trabajo en ese medio. Dicha preocupación es económica y cultural. Ya que la falta de trabajo golpea en estos dos frentes. Y lo cultural es un tema tan importante como lo económico, porque la identidad de un país se ve también reflejada en sus realizaciones audiovisuales. Creamos la mesa Multisectorial por el trabajo, la Ficción y la Industria audiovisual. Esa mesa está formada por todos los representantes del sector. Nos  juntamos alrededor de diecisiete entidades, desde sindicatos técnicos y de artistas, a sociedades de gestión de autores y de intérpretes, y también algunas cámaras de productores. Teniendo como proyectos principales, la cuota pantalla de ficción en la televisión y la creación por ley del instituto de fomento a la televisión, como ya existe en Brasil, por ejemplo, donde hay un genuino susidio a la actividad. Y también un proyecto de ley para que el director, el guionista y el actor de cine cobren derechos sobre el negocio que rodea a una película, como sucede en otros países como Italia. La idea es que los creadores reciban un porcentaje de la venta de todos los productos que se venden en las salas de cine (gaseosas, pochoclos, golosinas, etc.). Porque consideramos que tanto el director como el guionista y como el actor, son los factores responsables de la existencia de esa película, y por lo tanto son causa eficiente para que después se puedan vender esos productos. Ya que si no hay película, no existe venta de gaseosa ni de ninguna otra cosa en esos complejos de salas.  

Nosotros avanzamos intentando llevar a delante nuestros proyectos, pero teniendo en cuenta que en los últimos dos años, desde el estado,  casi no se implementan programas de fomento para la producción de contenidos audiovisuales televisivos, se recortó el presupuesto del INCAA (Instituto nacional de cine y de artes audiovisuales), y también  en las áreas de teatro se recortó el presupuesto de fomento a la cultura, y está muy atrasado el pago a los ganadores de los premios Municipales y  Nacionales de teatro. Pareciera que al gobierno poco le importa el desarrollo cultural del país, y que confunde inversión con gasto. Sin darse cuenta que un país que no invierte en educación y cultura es un país destinado al fracaso. Un país que no apoya a sus artistas, que no fomenta la creación de sus propias historias, que no ayuda al desarrollo de obras pensadas y escritas en su idioma, pierde, irremediablemente, su identidad cultural.  

Por eso los trabajadores y creadores estamos decididos a seguir esta lucha hasta que se entienda que hacer un país más grande también tiene que ver con tener una mejor industria audiovisual. Una industria que apoyada puede redituar buenas ganancias para un país, tanto económicas como culturales. 

Por otro lado, los autores, hemos avanzado en la creación de un sindicato, SADA (Sindicato argentino de autores) que nuclea a todos los guionistas, dramaturgos, coreógrafos y músicos de teatro. Se está haciendo un excelente trabajo pero hasta el momento no hemos logrado la personería jurídica necesaria para  poder funcionar legalmente. De todas formas es también un frente de lucha que trabaja conjuntamente con ARGENTORES.

También y en mi persona, ARGENTORES, está representado en la vicepresidencia del comité latinoamericano y del Caribe de la CISAC, y en el comité ejecutivo de W&DW de la CISAC. Desde allí estamos trabajando para la formación de nuevas sociedades de gestión colectiva en el mundo. Trabajamos en Latinoamérica, logrando la ley de derecho de autor audiovisual en  Chile y en Colombia. En ambos países ya están formadas sociedades de gestión de directores y de guionistas. Con fondos de apoyo y logística aportadas por DAC (Directores argentinos cinematográficos) y ARGENTORES. También estuvimos gestionando en Brasil, Panamá, China y ahora vamos para Argelia.   

Para terminar quiero agradecer la invitación del eurodiputado Curzio Maltese, que me dio la posibilidad de estar hoy aquí presente, y decirles que vamos a seguir poniendo todo nuestro esfuerzo para defender los derechos de autor, que no son otra cosa que el salario de nuestros autores. Gracias.”

MIGUEL ANGEL DIANI  

Presidente de Argentores